Vistas exteriores de la factoría de Volkswagen. / Reuters

Las empresas no logran poner freno a la contaminación

Al ritmo actual, estas compañías llevarán la temperatura media de la Tierra a 2,9ºC

A. HERRANZ Madrid

Casi la mitad de las empresas que cotizan en bolsa tienen entre sus compromisos intentar evitar que la temperatura del planeta suba 2°C. Un objetivo que tiene una hoja de ruta que es la reducción de sus emisiones, uno de los objetivos firmados en la COP26. Sin embargo, estas han seguido aumentando (aunque a un menor ritmo) y sigue habiendo grandes obstáculos para poder lograr esta meta: las empresas responsables de las mayores emisiones no desvelan cuántas el total de gases de efecto invernadero que lanzan a la atmósfera.

Estas son algunas de las conclusiones del informe 'The MSCI Net-Zero Tracker', que cada trimestre realiza una evaluación del grado de cumplimiento de las empresas cotizadas con los objetivos de la COP26. Dicho informe analiza el impacto climático de las empresas que cotizan en bolsa en función de sus emisiones proyectadas y hace una cuenta atrás del tiempo que les queda para alcanzar el nivel cero.

En este análisis, las empresas que aún no se han puesto a hacer los deberes son las procedentes del sector energético y del mundo del automóvil. Por procedencia, las estadounidenses y las chinas son las que lideran esta clasificación.

En el lado contrario de la balanza se encuentran las empresas cotizadas con el objetivo de reducción de emisiones más completas: 3 son japonesas, 3 estadounidenses y cuatro europeas.

Medidas sin compromiso

Según se desprende de este estudio, cada vez son más las cotizadas que deciden tomar medidas para luchar contra el cambio climático. Sin embargo, la mayoría aún no se ha alineado con el objetivo de prevenirlo ni con mitigar los peores efectos del calentamiento del planeta.

De hecho, casi la mitad (46%) de las compañías que cotizan en bolsa se alinean con el objetivo de no superar los 2°C. Cabe señalar que el objetivo del Acuerdo de París es mantener el aumento de la temperatura media del planeta a no más de 1,5°C. Un pacto con el que está alineada una de cada diez firmas cotizadas, según este informe.

Casi la mitad de las compañías que cotizan en bolsa se alinean con el objetivo de no superar los 2°C

Una falta de compromiso con la agenda global que no es única de una región del planeta, sino que es tendencia en su práctica totalidad. Un grave problema, según este estudio, porque «las empresas que cotizan en bolsa emiten gases de efecto invernadero a la atmósfera a un ritmo que haría que el planeta se calentara 2,9°C si no se toman medidas», advierte.

No obstante, según los autores de este estudio, tener un objetivo climático a largo plazo no garantiza que una empresa lo alcance, pero considera que comprometerse con un objetivo climático creíble y tomar medidas concretas para reducir las emisiones indica la intención de una empresa de minimizar el riesgo relacionado con el clima.

Los objetivos de descarbonización son también un componente clave de las estrategias corporativas de cambio climático. Alrededor del 45% de las más de 2.900 empresas del índice MSCI ACWI habían fijado un objetivo de descarbonización, a fecha de marzo de 2022. Aproximadamente un tercio (31%) de estos objetivos pretenden reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de la empresa a cero neto de aquí a 2050.

Además, el informe considera que todos los esfuerzos de las empresas por reducir sus emisiones absolutas son importantes porque cada décima de grado cuenta. La temperatura de la Tierra ya ha aumentado 1,1°C con respecto a los niveles preindustriales como consecuencia de las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por el hombre. Los riesgos relacionados con el clima para la salud, la seguridad alimentaria, el suministro de agua, los ecosistemas naturales y el crecimiento económico son mucho mayores si el calentamiento global es de 2°C que si es de 1,5°C, según las previsiones del IPCC.

Futuro gris

Sin embargo, el informe pinta un futuro nada halagüeño debido a la crisis energética desencadenada por la guerra de Rusia contra Ucrania, ya que asegura que, al menos por ahora, los inversores van a seguir apostando por empresas de combustibles fósiles. Algo que se demuestra teniendo en cuenta que Saudí Aramco sigue siendo la empresa que más vale en bolsa y la que tiene la mayor huella de carbono. Por eso, reclama que, con el fin de que los inversores decidan apostar por empresas sostenibles energéticamente, sea obligatorio informar sobre el impacto climático de las empresas y las medidas que toman para reducirlo. Además, considera importante que se estandaricen los datos de transición climática, con el fin de ayudar a los inversores y a los responsables políticos a incentivar la toma de medidas para reducir nuestra dependencia de los combustibles fósiles.

Para mantener el aumento de las temperaturas en 1,5°C, las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero tendrían que alcanzar su punto máximo en 2025, reducirse un 43% en 2030 y llegar a cero en 2050, según el IPCC. Algo que, a tenor de este informe, es técnicamente posible.

Para adaptarse a un aumento de la temperatura de 1,5ºC, las empresas que cotizan en bolsa tendrían que reducir su intensidad total de carbono en una media del 8%-10% cada año de aquí a 2050. Aunque se trata de datos altos, los autores del informe arrojan algo de optimismo al asegurar que no sería la primera vez que se logra un hito así: el 39% de las empresas estudiadas redujeron la intensidad de las emisiones en esa proporción en los dos años previos a la pandemia.

Sectores más contaminantes

Por último, el informe destaca que las empresas que tienen un mayor impacto medioambiental son las de los sectores de la energía, los materiales y los servicios públicos. Según los datos de este informe, las empresas que cotizan en bolsa van camino de emitir casi 10.800 millones de toneladas (gigatoneladas) de gases de efecto invernadero, un 0,7% más que el año pasado, pero un 5,6% menos que antes de la pandemia.