Germán Granda, director general de Forética. / José Ramón Ladra

«La sostenibilidad obliga a las empresas a un cambio de mentalidad radical»

Germán Granda, director general de Forética, una entidad que impulsa la sostenibilidad en las empresas, pone 2050 como un límite justo para alcanzar las emisiones cero del sector

A. HERRANZ

Forética es una organización referente en sostenibilidad y responsabilidad social empresarial en España, a la que pertenecen más de 200 empresas. Acaban de presentar 'Visión 2050', una hoja de ruta para lograr la sostenibilidad del tejido empresarial. El director general de la entidad, Germán Granda, desgrana los planes del sector en el camino hacia la descarbonización y la economía circular de las empresas españolas.

-¿Qué es Visión 2050?

-Forética es el 'partner' del Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible. En 2010 se hizo una primera propuesta sobre cómo deberían transformarse las compañías para conseguir la visión que tenemos de que millones de personas vivan con calidad de vida dentro de los límites del planeta y cuál debería ser el modus operandi de las empresas para conseguir ese objetivo. Después de superar la pandemia y la crisis financiera, ese documento se ha actualizado. Además de participar en los planes globales, hemos adaptado esa visión al contexto de España durante los últimos nueve meses. No es suficiente tener una visión, sino que se trata de poner cuáles serían las rutas de transformación del sector empresarial y cuáles las transiciones claves necesarias en cada uno de los sectores, con un plan de acción concreto para esta década.

-Hay tres grandes objetivos y nuevas líneas de acción. ¿En qué consisten?

-Son tres los elementos que consideramos fundamentales: la emergencia climática, la pérdida de la biodiversidad y el incremento de la desigualdad. Las empresas de primer nivel tenemos la necesidad de actuar y debemos hacer una necesaria transformación con las nueve rutas de acción. El punto de vista de sostenibilidad con el ángulo empresarial es el que está más avanzado. No es una visión solo teórica, sino práctica y actual. La bibliografía científica es la base de este documento, que constata la prioridad de estas emergencias y la que nos marca las consecuencias de estas crisis si no nos ponemos a resolverlas. Todavía estamos a tiempo. En Forética somos un conjunto de empresas que quieren ser líderes en este ámbito. Tienen muy claro cuáles son sus transformaciones para ser empresas con cero emisiones netas.

«Antes de la parte más operativa, hay un elemento de comprensión, de reconocimiento de que el modelo de desarrollo está generando impactos sociales y ambientales que no deseamos»

-Este documento, ¿es de obligado cumplimiento para sus socios o es una carta de buenas intenciones?

-La visión 2050 es un documento estratégico. Hemos colaborado con la visión 2050 del Gobierno, entendiendo cuáles son los retos, las inversiones que son necesarias para el futuro. Este cambio requiere mucho tiempo, porque hay muchas líneas de transformación. Para lograr los cambios que pide la visión hay que cambiar cosas de forma muy radical: la energía tiene que descarbonizarse, los materiales tienen que volverse circulares, los alimentos deben producirse sosteniblemente y hay que proporcionar entornos saludables para las personas. Eso supone cambios en todas las industrias. El documento pretende influir en la alta dirección de las empresas para tener una visión común y compartida de cuáles son los elementos fundamentales.

-¿Cuáles son las principales dificultades con las que se están encontrando las empresas en esta transformación?

-Antes de la parte más operativa, hay un elemento de comprensión, de reconocimiento de que el modelo de desarrollo está generando impactos sociales y ambientales que no deseamos. Es un cambio de mentalidad radical que lleva a otro también necesario: la resiliencia, mejorar la capacidad de las empresas de anticipar y aceptar cambios y alteraciones.

-¿Cómo está el panorama empresarial español? ¿Hay cierta conciencia o pero es reticente al cambio? ¿Se ve como un lavado de imagen de las empresas grandes?

-La respuesta tiene muchos matices porque depende de en qué sector te encuentres y de las presiones que recibas, tanto de inversores como regulatorias como sociales. Hay un incremento regulatorio en términos de exigencia en materia de transparencia económica, social y ambiental, además de en otros ámbitos de sostenibilidad. Hay sectores, como la movilidad, la aviación, la energía o la alimentación que están más avanzados y otros que, obviamente, lo están menos.

«El momento de actuar es ahora. Cada empresa debería aumentar su ambición y respuesta a la sostenibilidad»

-¿Por qué 2050 cuando la ONU fija los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030?

-Porque creemos que es la base que marca la Ciencia para que sea una transición justa, organizada, ordenada y realista. En los próximos 10 años habría que reducir a la mitad, por ejemplo, las emisiones de CO2. Las administraciones públicas también marcan el año 2050 para ser un continente descarbonizado . Las empresas tienen que estar alineadas con ese momento realmente. Lo que pretende el documento es dar esa sensación de urgencia. Es una oportunidad acometer estos cambios para conectar más con la sociedad, hacer una empresa que realmente tenga sentido para todos.

-¿Son objetivos duros, pero realistas?

-Absolutamente. Cada una de las rutas marcan las transiciones clave y se dan pautas y consejos para lograrlas. Las empresas tienen una responsabilidad y una oportunidad, pero tiene que ir acompañada por de financiación, regulación y apoyo social.

-El documento es público. ¿Por qué cualquier empresa, aunque no forme parte de Forética, debería leerlo y seguir sus recomendaciones?

-Tiene la oportunidad de, desde la visión empresarial, hacer una reflexión interna para ver si su compañía, sus productos, servicios, su cadena de valor, los consumidores a los que se dirige o los clientes están alineados con la sostenibilidad. De saber cuáles son las consecuencias de avanzar en este camino y los grandes riesgos de no hacerlo. El momento de actuar es ahora. Cada empresa debería aumentar su ambición y respuesta a la sostenibilidad.