Eufemiano Fuentes, en una entrevista concedida a este periódico en 2012. / c7

Eufemiano Fuentes, de nuevo detenido y ante el juez

La policía capturó la pasada semana al autor del 'crimen del contenedor' por pegar presuntamente a su novia, aunque esta no denunció y se archivó

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO Las Palmas de Gran Canaria

Eufemiano Fuentes Martínez, conocido por sus allegados como Fani, fue el cruel protagonista de uno de los episodios violentos más relevantes de la historia contemporánea de las islas, el llamado 'crimen del contenedor'. Ahora, 28 años después, tuvo que comparecer de nuevo ante la autoridad judicial después de que fuese detenido por haber -presuntamente- agredido a su pareja, aunque la misma finalmente no denunció y el caso fue sobreseído provisionalmente.

Este vecino de la capital grancanaria, sobrino del famoso industrial tabaquero del que heredó su nombre y apellido y que fue secuestrado y asesinado en 1976 por Ángel Cabrera Batista 'el Rubio', fue condenado en 2004 por matar y descuartizar en La Isleta a una mujer venezolana tras una orgía acompañada por alcohol y drogas, para luego valerse de dos cómplices que le ayudaron a tirar sus restos humanos en dos lugares, uno de ellos el contenedor de basura de la calle Albareda.

Tras cumplir su condena, Fuentes volvió a residir en la capital, concretamente en un inmueble situado en la zona de Ciudad Jardín, lugar donde se produjeron ahora los presuntos hechos que derivaron en su detención.

Todo ocurrió a las 8.20 horas del pasado día 5. Según el atestado policial, la sala operativa del 091 recibió una llamada alertando de que se estaba produciendo una discusión familiar en una vivienda. De inmediato acudió a la misma un indicativo de la Policía Nacional y al tocar la puerta, se encontró a una señora de 43 años y nacionalidad marroquí con la «cara hinchada, la nariz llena de sangre y los ojos morados, además del pelo alborotado».

Debido al «estado de agitación y las lesiones que presentaba» la víctima, los agentes comisionaron una ambulancia que la atendió en el lugar y luego la trasladó al hospital Doctor Negrín.

La venezolana Mari Carmen Diepa, que fue asesinada en La Isleta en enero de 1994 a la edad de 24 años. / C7

Al inspeccionar la vivienda, que era donde residía el propio Eufemiano Fuentes, encontraron todo «muy revuelto», con « signos de un episodio de violencia y la puerta de madera del baño fracturada», además de restos de drogas en «una mesa del salón».

Al hablar con la víctima, ella dijo a los agentes que «había sido agredida por su pareja sentimental -Eufemiano Fuentes- con golpes en la cara y la cabeza» y además le agarró «de los pelos con mucha brusquedad». Tras este presunto episodio violento que relató la mujer, dijo que su novio «se había marchado» en «compañía de otra mujer con la cual estaba dentro de la casa consumiendo drogas y bebidas», reza el atestado.

De inmediato, hicieron una batida para localizar a Fuentes, al que encontraron saliendo de una casa de la calle Molino de Viento junto a la mujer con la que había estado en su domicilio. Fue detenido de inmediato mientras su acompañante se mostraba «muy nerviosa llorando» a la vez que decía que la pareja de Eufemiano Fuentes «se abalanzó sobre ella», si bien las lesiones que presentaba la víctima se las produjo el detenido. En el momento de engrilletarlo, los agentes vieron «restos de pelo» en el reloj de Fuentes iguales a los que encontraron en la escalera de la casa donde se produjo la discusión y que eran compatibles con los de la víctima.

El juez Parramón inspecciona el contenedor en el que hallaron los restos de la víctima en 1994. / C7

Fuentes fue conducido a comisaría y a las 11.30 horas solicitó un 'habeas corpus' que le fue denegado por el Juzgado de Instrucción 7 de Las Palmas de Gran Canaria en funciones de guardia. De la misma forma, la agredida avanzó a la policía -según consta únicamente en las diligencias policiales- que no quería denunciarlo «por miedo a ser expulsada del país por su condición de inmigrante» y además manifestó «que no era la primera vez que le agredía» su pareja.

Los agentes realizaron un Informe de Valoración Policial del Riesgo (VPR) a la mujer y en el mismo, ella respondió de forma afirmativa que Fuentes había amenazado con suicidarse, que aumentó la escalada de agresiones o amenazas en los últimos seis meses, que mostraba en ese periodo de tiempo conductas de control y acoso, tenía problemas económicos y de adicción a las drogas, además de que pensaba que sería capaz de «agredirla con mucha violencia o incluso matarla», por lo que los agentes la calificaron con un nivel de riesgo alto.

Eufemiano Fuentes durante el juicio en el año 2004. / Arcadio Suárez

Ante el juez

De esta forma, Eufemiano Fuentes durmió en los calabozos y fue puesto dos días después a disposición del Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1 de Las Palmas de Gran Canaria. Pero en esta ocasión, la víctima declaró que no quería presentar «denuncia alguna contra el investigado», que no le tenía «miedo» y que tampoco quería «orden de alejamiento alguna ni ninguna otra medida», expuso.

De esta forma y ante la negativa a prestar declaración de Fuentes, el juez instructor dictó un auto de sobreseimiento provisional al no quedar «debidamente justificada la perpetración del hecho» que dio origen a la causa, que no se «ha formulado denuncia», que la mujer no quería «presentar cargos contra su pareja» y que tampoco hubo testigos ni elementos para esclarecer lo ocurrido.