Estaba en busca y captura

El ‘comandante timo’, detenido

28/09/2019

Agentes de la Policía Nacional detuvieron ayer a Domingo Javier Díaz Guillén, conocido en el mundo judicial como el comandante timo, que estaba en busca y captura tras no haber regresado a la prisión donde estaba cumpliendo condena tras disfrutar de un permiso.

Este teldense de 45 años fue condenado en octubre de 2017 a cuatro años de prisión como autor de un delito continuado de estafa con la agravante de reincidencia tras ser pillado estafando a numerosas personas haciéndose pasar, por ejemplo, por comandante del ejército, juez militar, agente del CNI mientras se paseaba por la Isla en coches de alta gama con guardaespaldas armado incluido.

La detención se produjo a las 9.30 de la mañana, cuando Domingo Javier se encontraba junto a cerca de una decena de personas en las instalaciones de la Agencia Tributaria situadas dentro de la Autoridad Portuaria para interesarse por una serie de subastas que se habían publicado. Mientras el estafador condenado estaba en el recinto hablando con algunos de los allí presentes, se le acercaron unos agentes de paisano que les pidieron su DNI. En primera instancia respondió que no lo tenía, que lo había dejado en su casa, para luego, ante la insistencia de los policías, decir que se llamaba Javier Díaz Rodríguez en vez de confesar que su verdadero nombre era Domingo Javier Díaz Guillén. Tras realizar las correspondientes pesquisas y comprobar que realmente se trataba de un preso en busca y captura, procedieron a detenerlo.

Según la versión de algunos presentes que conocían al detenido, aún seguía haciéndose pasar por militar y empresario relacionado con negocios en fincas agrícolas en parcelas de Tamaraceite y Arucas, a pesar de que ya había sido condenado en dos ocasiones anteriores por estafa.

Una historia rocambolesca.

Domingo Díaz, el comandante timo, fue condenado después de probarse que entre 2011 y 2013, se hacía pasar por abogado, engañó a 10 residentes en la isla haciéndoles ver que era comandante del ejército de tierra –cuando estuvo en el cuerpo no pasó de cabo primero–, comandante del CNI y juez togado militar, y les estafó hasta 68.051 euros tras prometerles gangas, simulando tener contactos en las subastas judiciales.

El fallo detalló que el comandante timo «se presentaba como juez togado militar, para lo cual portaba arma, y llegó a exhibir fotos vistiendo el uniforme de gala del ejército de tierra» y, bajo esta ficción, consiguió que las personas que se creyeran su cuento.

Incluso, durante el juicio, dos guardias civiles –un sargento y un teniente– confirmaron que en unas Fiestas de la Patrona del cuerpo, el farsante asistió a las celebraciones en el acuartelamiento de Guía acompañado por el comandante del puesto, que también se tragó el anzuelo de que era juez militar.

Según los testigos, el comandante timo les dijo que iba a abrir una academia de seguridad para policías y guardias civiles y ofreció varios puestos de trabajo a los agentes y a sus esposas, insistiendo en hacerse fotos con ellos. «Daba el pego», afirmaron.

Además, el timador ya había sido condenado anteriormente en marzo de 2011 por el Juzgado de lo Penal número 6 de Las Palmas a seis meses de prisión como autor de otro delito de las mismas características. En aquella ocasión, se hizo pasar por abogado ante un viejo conocido del servicio militar con el que se encontró casualmente, y le levantó 12.000 euros asegurándole que le iba a conseguir una casa en una subasta judicial.