Tribunales

Lo condenan por abuso y no por agresión sexual

06/09/2019

La Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Las Palmas ha impuesto una pena de un año de prisión, alejamiento por tres años, 3.000 euros de indemnización y las costas a Luis Humberto Navarro Saavedra, por haber abusado sexualmente de una mujer con la que compartía casa en 2016 y en presencia del hijo menor de ésta. El fallo entiende que quedó acreditado que el acusado abusó sexualmente de la denunciante, pero no la agredió como ella había denunciado y relatado en la vista detallando que la penetró vaginal y analmente.

Según la sentencia, el 20 de febrero de 2016, el procesado, la víctima y su pareja mantuvieron una «amigable reunión en el domicilio que los dos primeros compartían, sin mediar relación íntima alguna», junto al hijo menor de ésta en Agüimes. Los tres consumieron «considerables cantidades de alcohol», en concreto, el procesado consumió «una botella de whisky», ella varias cervezas y su novio «cervezas y ron». Avanzada la noche, el novio de la denunciante fue a la habitación donde ella estaba durmiendo con su hijo y «tuvieron relaciones vaginales y anales» y se marchó a las 6.00 horas.

Media hora después, el procesado, «con el claro, único y decidido propósito de satisfacer sus más bajos y libidinosos ánimos y propósitos», acudió a la cama donde dormía la víctima con el menor que tenía 5 años de edad y «se puso encima» de ella, «le tocó el pecho y diversas partes de su cuerpo», despertándola, por lo que se lo quitó de encima y se fue «al salón desde el que se comunicó» con su novio, el cual rápidamente «acudió al domicilio y, cuando vio al procesado, le abofeteó y llamó a la Guardia Civil».

Complejidad.

La resolución alude a las «dificultades» que se encontró el tribunal «la hora de dictar esta sentencia», como ya vaticinó en la vista el fiscal cuando comenzó su informe diciendo que «mentiríamos si dijéramos que ha quedado clarísimo lo que aconteció en la noche del 20 de febrero de 2016». La Sala estimó que, «hubo abusos sexuales, hubo tocamientos en tanto que la víctima estaba inicialmente dormida», pero no consideró «que se hayan probado las penetraciones denunciadas por la víctima tanto vaginal, como analmente».

Por una parte, el procesado declaró que solo recordaba lo acontecido hasta que víctima y su pareja se fueron a acostar: «Después, se me apagó la tele», señaló haciendo referencia a que perdió la consciencia fruto del whisky que se había bebido.

Mientras, en la declaración de la denunciante, el tribunal apreció «parajes que nos hacen dudar de la veracidad de sus afirmaciones». Refiere un hecho «trascendental» como es la pregunta que, «una vez ocurridos los hechos, la víctima le hace a su pareja sobre si la penetró analmente» o no la noche de los hechos. «No nos explicamos porqué, si la denunciante dice recordar los hechos», qué sentido tiene que «le mande un mensaje a su pareja y le pregunte si la penetró analmente» a la mañana siguiente. En el juicio dijo recordar «perfectamente la penetración anal del procesado y no la de su pareja», detalla el fallo.

Las peritos concluyeron, en cuanto al relato de hechos manifestados por la víctima, que «no se encuentra consistencia interna ni congruencia con declaraciones anteriores, ni estabilidad del relato en el tiempo ni detalles de los supuestos hechos». Por último, en cuanto al informe del ADN de los restos de semen vaginal y anal y la braga analizados, «se encuentra una mezcla de ADN de dos personas», pero «en esta mezcla faltan varios alelos de Luis Humberto N.S., lo que se descarta que el ADN de esta persona esté presente en estas muestras».