Condenan a un agente de banca que estafó más de 3,5 millones

22/03/2019

El fallo declara la responsabilidad civil subsidiaria de esta firma en la restitución de los fondos.

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La Audiencia Provincial ha condenado a dos años de prisión a Liberto Ursino Martín de la Rosa, un intermediario financiero que operaba en el archipiélago y que entre 2004 y 2009 estafó más de 3,5 millones a 31 inversores de las islas, a los que engañó simulando que sus ofertas de fondos de inversión estaban avaladas por Bankinter. El fallo declara la responsabilidad civil subsidiaria de esta firma en la restitución de los fondos.

En el juicio, el acusado había admitido su culpa, pero Bankinter se mostraba disconforme con la declaración de responsabilidad civil. La Sala ha establecido que el banco debe hacerse cargo del pago de más de 1,1 millones de euros del monto de lo estafado en el caso de que el acusado no tenga solvencia y del resto de la deuda que se determinará en ejecución de sentencia, lo que asegura a los perjudicados la restitución de lo defraudado. La cantidad supera los 3.528.550 euros.

Según la sentencia, entre 2004 y 2009 Liberto Ursino Martín de la Rosa, de 59 años en la actualidad, «llevó a cabo una actividad de captación de capitales, valiéndose de la condición de agente de la entidad bancaria Bankinter que por contrato tenía la mercantil creada por él, Gran Canaria Consultores y Asesores, de la que era socio y administrador único, y estando por ello en posesión y autorizado por Bankinter para utilizar los impresos del banco y sus sellos».

La conducta consistía «en ofertar productos, principalmente fondos de inversión, prometiendo altos intereses que oscilaban entre el 7,20 y el 18,50% del capital invertido, intereses que se devengaban mensualmente y que se iban incorporando al capital para seguir rentando, pagaderos anualmente». De esta manera, Martín de la Rosa consiguió que muchas personas le entregaran grandes sumas de dinero «convencidas de que estaban contratando un producto respaldado por Bankinter, cuando en realidad el acusado no concretaba contrato, y para crear la apariencia de lo contrario, proporcionaba a sus clientes extractos de posiciones, así como contratos de apertura de los supuestos fondos de inversión que él mismo confeccionaba».