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El padre de la joven que envió un audio de despedida. RC
Tragedia en tres discotecas de Murcia: «Mami, la amo; vamos a morir»

Tragedia en tres discotecas de Murcia: «Mami, la amo; vamos a morir»

Una de las chicas desaparecidas mandó un emotivo audio a sus padres para despedirse

Rubén García Bastida y José Alberto González

Domingo, 1 de octubre 2023, 11:29

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Jairo, padre de una de las 18 personas desaparecidas -al menos trece de ellos fallecidas según las autoridades- tras el incendio ocurrido en la madrugada del sábado al domingo en tres discotecas de Murcia, estaba destrozado a la espera de información oficial. «Nos envió un audio. Le alcanzó para despedirse», aseguraba en referencia a una mujer de 28 años que estaba con su pareja y otros amigos de la localidad de Caravaca.

«Mami, la amo; vamos a morir», se escucha en el audio que Jairo recibió cerca de las seis de la mañana, donde también se oyen gritos y voces de otras personas urgiendo a que iluminaran la zona. Cabe destacar que el suministro eléctrico se cortó durante el incendio en varios locales de la zona afectada.

La joven, según relató su padre, había acudido a la capital para salir de fiesta en esta zona. «Habían venido porque en Caravaca no hay discotecas; vinieron a amanecer. Era la segunda vez que venía», contaba.

«Había muchas personas dentro, fue muy angustioso»

Alan Antonio Antía, vecino de Murcia, explicaba que participó en la noche de este sábado en una cena a la que acudieron veinte personas de entre 30 y 50 años. Fue en el local La Fonda, una de las discotecas que ardieron durante la madrugada en la zona de ocio de Atalayas, en una noche muy trágica que se saldó de forma provisional con trece fallecidos.

Todos los asistentes a la celebración eran inmigrantes originarios de Nicaragua, excepto uno de Ecuador. La cena empezó hacia las ocho de la noche y tras ella un grupo de nueve personas continuó la fiesta en el establecimiento referido.

Este asistente se fue posteriormente a casa a dormir, hasta que recibió una llamada para informarle del suceso. «Me llamaron al móvil a las 5:30 de la mañana. Cogí mi patinete y cuando llegué a la zona de las atalayas me encontré que el local La Fonda estaba en llamas. Ardía el techo y algunas personas que estaban en la planta baja consiguieron salir. La gente comentaba que había muchas personas dentro, fue muy angustioso», explicaba este domingo.

«De de las veinte personas de mi grupo que había dentro, nueve no salieron. Nos han dicho que han encontrado seis cadáveres y esto es una agonía. No sé por qué nos dicen que los cadáveres están en la discoteca Teatre, porque cuando yo llegué estaba cerrado. Solo queremos saber qué ha pasado y que sea lo que Dios haya querido», añadía.

Alan Antonio Antía, uno de los asistentes a la fiesta el sábado por la noche que acabó en tragedia. J. A. G.

Alan comentó que entre las personas que fueron a La Fonda estaban familiares y amigos, citando luego a «Tania, su marido Jon (de Ecuador), Sergio, Eric y Porfilia». En concreto, celebraban el cumpleaños de Eric, su primo, que alcanzaba los 30 años. Los participantes en esta trágica fiesta están afincados en Murcia desde hace 17 años y tienen empleos como repartidor, albañil, camarero y cuidado de mayores.

«Esto es un golpe muy duro»

Otro asistente, Walter Hernández, de 30 años, estaba en la planta baja del local La Fonda cuando de repente se inquietó. «Empecé a oler a humo y vi que se venía desde los ventiladores de la barra de abajo. Enseguida vimos que el humo venía de la planta de arriba -relataba- y los empleados de la discoteca empezaron a decirnos que desalojáramos. Entre los trabajadores y algunas de las personas que estábamos abajo ayudamos a salir a la calle a mucha gente. En la discoteca había cientos de personas porque había muchas celebraciones».

«Vi a mi primo, Jordan, y pensaba que todo estaba ya calmado. Entonces me fui a casa, en el barrio del Progreso, esperando que mis familiares estuvieran allí, pero no había nadie. Como no tenía medio de transporte, me vine andando a Atalayas. Al llegar me encontré con el desastre», comentaba este domingo a La Verdad.

«Esto es un golpe muy duro que te da la vida», declaró Walter, quien trabaja como jardinero y cuyo jefe fue a consolarlo y ofrecerle ayuda al Palacio de Deportes de Murcia. Allí el Ayuntamiento instaló salas improvisadas para prestar apoyo psicológico a los familiares«.

Walter añadió que «jamás podía imaginar que lo que empezó siendo una cena de cumpleaños de comida colombiana, acabaría así ». Según comentaba, entre las personas que quedaron «atrapadas» en la discoteca hay siete procedentes de Nicaragua y dos de Ecuador. Entre estos últimos citó a «Jon, aunque le gustaba que le llamáramos 'Muerto', y Rafael al que llamamos cariñosamente Rafa y del que espera noticias frente a la discoteca su pareja, Gloria. También están Eric y su pareja, Orfilia del Carmen».

La tía de Walter, Inés García, atendía a los periodistas entre sollozos y sin perder «la esperanza sobre el destino de mis familiares». «Esto es muy duro. No tenemos noticias de mi cuñada Marta y de su hijos Eric y Sergio», se lamentaba.

Mejor suerte corrió Víctor Míchel Valencia, de 27 años. Y con él su padre, también llamado Víctor y ambos originarios de Ecuador. «Me acaba de escribir un WhatsApp mi hijo diciéndome: 'Papá, estoy bien'. Estaba muy preocupado, porque él va a la discoteca Golden y no ha regresado a casa en toda la noche y esta mañana. He decidido venir al Palacio de Deportes, al ver las noticias sobre el incendio. Afortunadamente, justo ahora me está escribiendo. Gracias a Dios, está bien. Mi hija ha estado buscando a su hermano por todas las redes», contaba horas después.

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