El pasajero que supere los 37,6 grados pasará a aislamiento en Gran Canaria

20/03/2020

El aeropuerto de Gran Canaria ha comenzado a realizar control térmico de todos los pasajeros de vuelos nacionales que aterrizan en la isla y, según el protocolo de contención del coronavirus, aquel supere los 37,6 grados de temperatura pasará a aislamiento.

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Los dispositivos inalámbricos miden la temperatura corporal sin contacto a través de un láser y se ha realizado en los vuelos que han aterrizado en la isla desde la mañana del jueves, con una media de cuatro al día, según ha informado la Cruz Roja.

Hasta el momento, ningún pasajero ha dado positivo en fiebre ni ha presentado síntomas.

En la tarde de este viernes ha aterrizado en Gran Canaria un avión procedente de Madrid y 37 pasajeros a bordo, que también han pasado por el control térmico a su llegada.

Como ha expresado el técnico de Emergencias de la Cruz Roja, David del Moral, cuando desembarcan los pasajeros «en fila y uno a uno se les realiza el control térmico», con tres técnicos sanitarios que toman la temperatura.

En el caso de que alguno de los viajeros superara la temperatura de 37,6 grados la Guardia Civil lo aislará en una habitación y se notificará a Urgencias para que acuda a buscarlo una ambulancia, siguiendo el protocolo de contención del Covid-19.

Según ha indicado Del Moral, «los pasajeros lo entienden y no dan problemas», ya que «son canarios que regresan a su residencia habitual y con buena disposición», todos con consentimiento acreditado para viajar.

Los técnicos sanitarios realizan los controles con mascarilla, guantes y gafas protectoras con el propósito de evitar contagios a través de los lagrimales.

El luchador canario Juan Espino Dieppa «El Trota», ha sido uno de los pasajeros que ha aterrizado en Gran Canaria en el vuelo de Madrid, aunque inició su viaje desde Estados Unidos porque, como ha asegurado, «la situación se está poniendo complicada».

Según ha afirmado, ha preferido regresar a la isla porque «en Canarias está más controlada la enfermedad», mientras que en Estados Unidos la situación «estaba siendo muy delicada».

El deportista ha valorado este control «para evitar que entre más casos de virus en la isla».