El Gobierno descarta vacunar, con 51 casos positivos de viruela del mono

La ministra de Sanidad sostiene que hay una tendencia negativa del brote, y la OMS rebaja la alarma

Doménico Chiappe
DOMÉNICO CHIAPPE Madrid

El Instituto de Salud Carlos III notifica que hay 51 casos positivos de orthopoxvirus. Después de secuenciar las muestras, el martes en la tarde confirmaron 20 de los positivos como viruela del mono, a la espera de los resultados de los otros 31 posibles infectados. Hasta ahora han analizado 88 muestras, de las que 35 casos han dado negativo «para viruela humana y para otros orthopoxvirus, por lo tanto se descartan y dos se deben repetir», dice el Ministerio de Sanidad en un comunicado.

La ministra Carolina Darias interpreta estos datos como una tendencia hacia la desaparición del brote de viruela del mono. «Estamos viendo que empiezan a aflorar cada vez más casos negativos y esperamos que esta sea la tendencia», dijo en el Senado. Ante esta evidencia, el Gobierno descarta, de momento, vacunar a la población contra la viruela común. Desde el año 1980 se dejó de vacunar en España, y los menores de 40 años no tienen protección alguna ante esta enfermedad que se pensaba erradicada.

«No estamos en esa fase», mantuvo la ministra portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, que insistió en que los «mecanismos de alerta» se han activado «con absoluta celeridad», así como se ha actualizado la información sobre la situación día a día. Tanto el Ministerio de Sanidad como el Instituto de Salud Carlos III, defendió la ministra en la rueda de prensa del Consejo de Ministros, «han ido dando cuentas de cuál es la situación de la viruela del mono» y siguen «trabajando en los distintos casos sospechosos». La cepa identificada en este brote tiene una tasa de mortalidad de alrededor del 1%, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), pero no hay ningún fallecimiento por esta causa en los países donde existen casos recientes.

A nivel mundial, la OMS confirmó 131 casos de viruela del mono, con 106 sospechosos, desde que se informó el primero el 7 de mayo fuera de los países africanos donde suele propagarse. Las autoridades mundiales de Salud también rebajaron la alarma. El brote es «contenible» aunque hay que «aumentar la vigilancia», debido a que se desconoce si los casos conocidos son los primeros de una epidemia o, por el contrario, el pico ya pasó, manifestaron en la sede de la organización en Ginebra.