Imagen de una calle de Madrid. / foto: Óscar Chamorro | Vídeo: EP

Fin a las mascarillas en los recreos: «Los niños han dado un gran ejemplo»

El Gobierno aprueba el decreto que acaba con este elemento en exteriores y confirma que dejará de ser obligatoria en los patios de los colegios si se puede guardar la distancia de seguridad

ÁLVARO SOTO | JOSÉ ANTONIO GUERRERO Madrid

La portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, ha confirmado este martes que la mascarilla dejará de ser obligatoria en recreos y patios de colegios, siempre que se pueda respetar la distancia de seguridad y no haya aglomeraciones. El Consejo de Ministros ha aprobado este martes el decreto que pone fin a la obligatoriedad de la mascarilla en exteriores, que cambiará los protocolos de las escuelas.

«Los niños y las niñas españoles han dado gran ejemplo de responsabilidad durante todo este tiempo y sin duda esto será una gran noticia tanto para ellos como para sus maestros y sus maestras y también para sus padres», dijo Rodríguez.

A partir del jueves, 8,2 millones de niños y jóvenes no tendrán que llevar esta protección cuando se encuentren en los patios de sus colegios, siempre que puedan, eso sí, mantener la distancia de seguridad de 1,5 metros, explicaron el lunes a este periódico fuentes del Gobierno.

Los escolares españoles vivirán el primer alivio de las estrictas restricciones que se decretaron después de que volvieran a las aulas en septiembre de 2020 tras el confinamiento duro de la primavera de ese año. En estos últimos 16 meses, los estudiantes han llevado mascarilla tanto en las aulas como en los patios, además de recibir clase con las ventanas abiertas o de encuadrarse en grupos burbuja, sin apenas contacto con el resto de los compañeros.

Aunque no de forma definitiva, la mascarilla irá desapareciendo progresivamente del paisaje urbano. El Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas confirmaron este lunes casi por unanimidad, con la única abstención del País Vasco, la eliminación de la obligación en exteriores de este elemento de protección. «No se corresponde a los términos planteados por el Ministerio hace apenas cinco días, cuando se planteaba prolongar su uso hasta finales de mes», dijo un portavoz del Gobierno vasco.

Pero el Consejo Interterritorial extraordinario en el que se tomó la decisión también acordó recomendar que la mascarilla continúe utilizándose en calles con aglomeraciones y en eventos multitudinarios de pie (conciertos, por ejemplo) y en los que el público esté sentado, pero no se pueda mantener la distancia de seguridad de 1,5 metros. El decreto del miércoles concretará toda la casuística.

La supresión de la obligatoriedad de la mascarilla fue avanzada por la ministra de Sanidad, Carolina Darias, el pasado viernes, solo tres días después de que el Congreso de los Diputados aprobara, en una polémica votación, convalidar el decreto que permitía prolongar esta medida.

Además, el Interterritorial del lunes decidió ampliar del 75 al 85% el aforo en espectáculos deportivos en exteriores y del 50 al 75% en interiores. A partir del 1 de marzo, los aforos serán completos.

La mascarilla al aire libre volvió a ser obligatoria en España el 24 de diciembre, después de que lo acordara la Conferencia de Presidentes. Fue la única medida que se tomó entonces, cuando la variante ómicron había comenzado a disparar el número de contagios y se preveían unas Navidades complicadas, pero desde el primer momento, esta decisión se topó con las críticas de los especialistas.

La mascarilla en exteriores ha sido la restricción más simbólica, y más polémica, de la pandemia porque no estaba avalada por la evidencia científica. Los expertos han explicado que la inmensa mayoría de los contagios (hasta el 97%, según un estudio) se producen en interiores, cuando están mal ventilados, y al aire libre, el riesgo de infección es muy bajo. «No es útil y el aval que el Congreso dio el martes me parece inapropiado», afirmaba en este periódico el pasado jueves Óscar Zurriaga, vicepresidente de la Sociedad Española de Epidemiología.