El decreto del BOE sobre mascarillas: dónde será obligatoria y dónde no

La protección deberá llevarse en las residencias, hospitales, en el transporte público, en el fisio o en el dentista, pero no en los aeropuertos o en las peluquerías

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTO Madrid

La publicación en el BOE del real decreto que regula el fin de la obligatoriedad de las mascarillas sirvió ayer para aclarar las últimas dudas. La hoja de ruta de la vuelta a la normalidad establece excepciones ya conocidas y apela al uso responsable de la protección, pero también marca claramente el inicio de una nueva etapa en la que la mascarilla ya no será imprescindible.

Las excepciones: hospitales, residencias y transportes

Los usuarios de los medios de transporte aéreo, por ferrocarril o por cable, de los autobuses y de los transportes públicos de viajeros (taxis o VTC) deberán continuar llevando mascarilla, igual que los viajeros de buques y embarcaciones en los espacios cerrados en los que no sea posible mantener la distancia de 1,5 metros, salvo en los camarotes, cuando sean compartidos por núcleos de convivientes. La mascarilla seguirá siendo obligatoria en servicios y establecimientos sanitarios y sociosanitarios para los trabajadores y los visitantes, pero no para los ingresados o los usuarios.

Sí en centros sociosanitarios: farmacias, ópticas, ortopedias...

Se considera centro sanitario o sociosanitario a un grupo de establecimientos que viene fijado en otro decreto del BOE, el 1277/2003, de 10 de octubre. Son los hospitales y las residencias de mayores, pero también los centros de salud, hospitales de salud mental y tratamiento de toxicomanías, oficinas de farmacia, centros de tranfusión de sangre, botiquines, ópticas, ortopedias, establecimientos de audioprótesis, clínicas de fisioterapia, clínicas dentales, centros de interrupción del embarazo o de fertilidad, centros de transfusión de sangre o bancos de tejidos. En todos estos establecimientos la mascarilla seguirá siendo obligatoria.

No en los de belleza o deporti: peluqurías, depilación, gimnasios

Los establecimientos de belleza y estética o los centros deportivos no se consideran sanitarios o sociosanitarios y no están citados de manera expresa en las excepciones fijadas por el BOE. Por tanto, en peluquerías, centros de depilación, de manicura, gimnasios o solarium no serán obligatorias.

Tampoco en andenes, estaciones y aeropuertos

La ministra de Sanidad, Carolina Darias, explicó el martes que no será obligatorio llevar mascarilla en los andenes y en las estaciones de viajeros de los medios de transporte, pero quedaba la duda de si lo sería, por ejemplo, en los aeropuertos. El decreto del BOE no los cita expresamente, así que no quedan incluidos en las excepciones y por lo tanto, no es necesario llevarla.

Cara despejada en bares, cines, museos y en el súper

Ya se puede entrar en un bar o en un restaurante sin mascarilla, igual que en teatros, cine o museos. El Prado o el Reina Sofía recomendarán su uso en espacios interiores cuando puedan producirse aglomeraciones, en aseos y ascensores. Cinesa, con más de 500 cines, la aconsejará si no se puede guardar la distancia de seguridad. En los supermercados no será obligatoria, aunque Carrefour la mantendrá en sus trabajadores.

En los eventos deportivos y conciertos, sin mascarilla

No importa que sean al aire libre o bajo techo: no habrá que llevarmascarilla en eventos multitudinarios como conciertos, partidos de fútbol o de baloncesto.

En los centros de trabajo deciden las empresas

No hay en el texto del BOE cambios sobre lo ya anunciado para los centros laborales. Los departamentos de prevención de riesgos deberán evaluar la situación de los puestos de trabajo y a partir de ahí, decidir si es obligatoria.

A clase sin mascarilla

Tanto los colegios como las universidades suprimen las mascarillas. «No se obligará en ningún caso», dijo Darias.

Iglesias, aglomeraciones... Se recomienda para la población vulnerable

Porque el fin de la obligación no significa el fin de las mascarillas. Las autoridades sanitarias recomiendan un uso responsable de la mascarilla para las personas vulnerables y en los espacios cerrados de uso público en los que las personas transitan o permanecen un tiempo prolongado, así como en los eventos multitudinarios. La Conferencia Episcopal ha dado libertad a las distintas diócesis, aunque el Arzobispado de Madrid recuerda que a las iglesias acuden muchas personas vulnerables.