Una farmacia de MAdrid, preparada para hacer test covid. / Efe

La pandemia se ralentiza en España con 79.686 casos el fin de semana

La incidencia acumulada baja por tercera vez consecutiva aunque la presión en las UCI crece hasta el 45 % de ocupación

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDO Madrid

Muy lentamente, pero la tercera ola sigue ralentizándose en España. El Ministerio de Sanidad, que este lunes elevó hasta los 2.822.805 los infectados oficiales desde que hace ahora un año el coronavirus llegara al país, sumó 79.686 nuevos casos durante el fin de semana, un 17% de caída respecto a los datos de hace una semana. Se trata, además, de la cifra más baja registrada durante un fin de semana desde el lunes 11 de enero, cuando se computaron 61.422 positivos durante los días festivos.

Dos semanas después de que -según los expertos del departamento que dirige Carolina Darias- España tocara el techo de esta tercera embestida del virus, la incidencia acumulada (IA) siguió descendiendo tímidamente por tercera vez consecutiva. La IA a catorce días, que el miércoles de la pasada semana batió todos los récords de la pandemia con 899,93 casos por cada 100.000, este lunes cayó hasta los 865, 67 positivos, un descenso del 2,5 % con respecto a los registros del viernes cuando la incidencia acumulada a nivel nacional estaba en 886,67 casos.

La incidencia se redujo durante el fin de semana en doce de las comunidades y solo aumentó en cinco autonomías y las dos ciudades autónomas. Se trata de Andalucía, Asturias, Canarias, Galicia y País Vasco, amén de Ceuta y Melilla. Así las cosas, todavía quedan siete territorios con una más que preocupante incidencia superior al millar de casos: Comunidad Valenciana con 1.352, Castilla y León con 1.330, La Rioja con 1.304, Castilla-La Mancha con 1.127, Murcia con 1.098, Melilla con 1.074 y Extremadura con 1.000.

La otra noticia positiva –y que confirma la esperanza de Sanidad de que la tercera ola está ya en retroceso- es que la positividad de pruebas (el porcentaje de test que dan positivos) cayó hoy por primera vez por debajo del 15% (exactamente fue un 14,44%), u nos niveles que no se veían desde la primera semana de enero cuando el efecto Navidad todavía no había hecho estragos en las estadísticas.

Fuerte inercia

Sin embargo, y a pesar del ligero descenso de la incidencia y de la positividad de pruebas, la fuerte inercia de los contagios del mes de enero siguió ejerciendo presión sobre el sistema asistencial, cuyos parámetros siguieron empeorando ajenos a la cierta mejoría en la transmisión del virus. Así, España este lunes marcó record de la serie histórica con 32.023 enfermos con covid ingresados en los hospitales, 1.219 pacientes más que el viernes. 

El porcentaje de ocupación de camas dedicadas a enfermos con coronavirus, que la pasada semana parecía haberse estabilizado, este lunes repuntó hasta volver a rozar el 25% (exactamente se quedó en un 24,96%, máximo de la tercera oleada).

Pero lo más preocupante, sin duda, fue el fuerte incremento de la presión sobre las UCI. Y es que el 45,3% de las camas intensivistas del país ya están ocupadas por pacientes con el virus, una situación extremadamente delicada teniendo en cuenta que la zona de «riesgo extremo» comienza en el 25% de ocupación de las camas de UCI.

La mortalidad, sin marcar récords, sí que siguió rozándolos con 762 nuevos fallecidos desde el viernes que elevaron el registro total de víctimas mortales de la covid hasta los 59.081.

«Bajando rápido»

«La epidemia está bajando y aparentemente está bajando rápido. La incidencia es elevadísima, pero hemos pasado de los 890 casos en 14 días del viernes a 865, es un dato esperanzador, pero todavía nos quedan unas semanas para que las UCI no lleguen a saturarse», apuntó el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias. La positividad va bajando progresivamente, pero sigue siendo demasiado alta», lamentó Fernando Simón quien constató que España sigue a años luz de una situación de convivencia con el virus. «Estamos muy lejos de los objetivos de incidencia, ese utópico 50 casos por 100.000 en 14 días», recordó el médico, que descartó rotundamente hacer pronósticos sobre la posibilidad de 'salvar la Semana Santa' o si se podría viajar entonces reduciendo a la mitad la IA.

No obstante, Simón, sin quitar importancia a la altísima incidencia actual, sí que hizo hincapié en que en la actualidad la detección es muy elevada y que esa mejora explica en parte los malos datos sobre la IA. «En marzo o abril (de 2020) perdíamos más del 90% de los infectados. Ahora, sin embargo, lo que estamos detectando es la realidad de la infección». «En marzo o abril –insistió- detectábamos solo 1 de cada 10 y ahora 8 de cada 10. No son comparables, pero aun así estamos en una situación de alta de incidencia«, reconoció.