La demanda dispara por cinco el precio de las mascarillas en las farmacias canarias

La escasez deja a las boticas sin suficiente stock para vender al público al que se le limita el número unidades que puede comprar.

Luisa del Rosario
LUISA DEL ROSARIO

El precio de las mascarillas se ha multiplicado por cinco por la crisis sanitarias del coronavirus. «Si en enero costaban 0,20 céntimos, hoy están por encima de un euros. Se ha quintuplicado el precio porque ha subido la demanda y no hay oferta que la cubra», explica Juan Ramón Santana Ayala, presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Las Palmas.

Ahora, con la recomendación del Gobierno de utilizarla en espacios cerrados y concurridos como el transporte público como medida de contención del virus la demanda se ha disparado, pero a las farmacias de las islas «los pedidos llegan a cuentagotas», añade. «Y de las que vienen hay que reservar una parte para el personal, el resto es lo que va para los usuarios».

Además, abunda, puede que en algunas boticas tengan mascarillas y en otras no. «Depende de cada farmacia porque sabemos que algunas las están consiguiendo por otros canales».

Santana Ayala espera que «en breve» empiecen a llegar pedidos de mascarillas con mayor regularidad y en más cantidad. «A finales de esta semana o la semana que viene», confía, para acabar con este problema que recuerda afecta «al mercado global». De ahí, explica, el aumento de los precios. «Hay subastas en cada escala» y por el camino, advierte, «se quedan cajas».

El presidente del colegio farmacéutico de Las Palmas confía en que en breve tengan acceso a «proveedores más seguros» y que eso redunde en que se contengan los precios y que llegue más mercancía.

Santana Ayala cree que el reparto de las mascarillas debería hacerse a través de las farmacias. De hecho, señala, la Organización Farmacéutica Colegial ha propuesto a Sanidad la distribución de las mascarillas a través de las boticas «a margen cero, sin ganancia ni beneficio para la farmacia, y en las condiciones y precio que fije el Gobierno», como una forma de acabar con la especulación y garantizaría, añade Santana Ayala, «una distribución más homogénea».

Lo que si están haciendo las farmacias ante esta carencia de mascarillas es limitar el número de ellas que puede comprar cada persona porque la recomendación «es que se haga una gestión eficiente» y evitar en lo posible que se acaparen.

Sobre la duración de las mascarillas Santana Ayala advierte que las que se venden en las farmacias son del tipo FFP2 o N95. «Estas aguantan más tiempo», hasta una semana, afirma. Pero hay que hacer «una labor pedagógica importante» para que la población aprenda a utilizarlas, algo que, afirma, están haciendo las boticas.

Los guantes

Ayala también reconoce que hay carencias. «Con el precio de los guantes ha pasado exactamente igual. Si sube la demanda hay escasez, pero esos son las reglas del mercado que tenemos». Pero en este caso, explica, no es preocupante porque la alternativa es el lavado frecuente de las manos, que es lo que se recomienda, bien con agua y jabón o con geles hidroalcoholicos.

«Va a haber una temporada en la que vamos a tener más problemas para obtener guantes», añade.