José Jerez, presidente de la Fundación Pequeño Valiente de Niños con Cáncer, ayer en la sede de la entidad. / COBER

«Nadie nos informó del retraso del Materno. Estamos descolocados»

El presidente de la Fundación Pequeño Valiente de Niños con Cáncer, José Jerez, solo sabe que el hospital ya debía estar ampliado y que los pacientes y sus familias sufrirán una nueva demora

Carmen Delia Aranda
CARMEN DELIA ARANDA Las Palmas de Gran Canaria

La Fundación Pequeño Valiente de Niños con Cáncer ha estado muy implicada en el proyecto de ampliación del hospital Materno Infantil. Por eso, a su presidente, José Jerez, le cuesta encajar el retraso de la obra por un error burocrático y, sobre todo, que no le hayan dado explicaciones.

- ¿Le sorprendió mucho el nuevo retraso de la ampliación del Materno Infantil?

- Sí, sí me sorprendió mucho porque llevamos muchos años trabajando en este tema. Fuimos los primeros que estuvimos al pie del cañón. Incluso con fondos públicos y privados, por iniciativa de Pequeño Valiente, con el antiguo Gobierno, se reformó la unidad oncohematológica del Materno Infantil. Se le dio un lavado de cara a la espera de que la torre fuera una realidad. Y la verdad nos sorprendió. Llevamos mucho tiempo insistiendo en las redes para que se haga. Tuvimos un parón en la pandemia. Comprendíamos que no era el momento de hacer presión porque había un problemón a nivel mundial. Confiábamos en las palabras del Gobierno de Canarias, de la Consejería de Sanidad y de Presidencia de que se iba a hacer, pero visto lo visto... Del último retraso nos enteramos por la prensa. Nadie me ha comunicado que hubo un error en el trámite de adjudicación de la obra. Nos apena este retraso porque quienes salen perjudicados son los niños y sus familias. No solo los enfermos oncológicos, estamos hablando de todo el Materno; de las mujeres que dan a luz y de otras patologías que están allí. La queja de Pequeño Valiente no es por la financiación ni el proyecto, sino por la lentitud, por los fallos que han tenido y que obligan a empezar de nuevo. Los tiempos corren y cuanto antes se empiece antes se acaba. Y nos enteramos por sorpresa por la prensa, cuando a nosotros nos llamaban para ver el proyecto. No nos han llamado para nada y esto se sabía desde finales de julio. Esto nos deja descolocados.

- ¿Tan implicado ha estado en el proyecto Pequeño Valiente?

- Nos llamaban a una mesa junto a las familias donde se hablaba de la reforma. Vimos el proyecto. Es maravilloso. No hay nada que objetar. Está muy bien pero el problema del proyecto es que no se hace. Nos decían que se iba licitar y que se iba a empezar la obra. Eso, desde el anterior Gobierno y ahora con este Gobierno, igual. No sé si la burocracia es así. Lo único que sé es que la torre del materno se tiene que hacer. No hace falta decir cómo está. Los canarios que han pasado por allí saben las condiciones en las que está ese hospital. Nada tiene que ver con los buenos profesionales que hay allí. Tienen las herramientas que tienen y trabajan como pueden. Nos parece que debería agilizarse de una forma rápida porque, ahora mismo, habiendo muchas necesidades en el Servicio Canario de Salud, creo que lo primordial es que ese Materno se reforme, porque es el hospital más viejo de Canarias y no se ha hecho nada en 40 años. Se han hecho edificios anexos, pero no se ha reformado lo que es el Materno.

- Ustedes han sido testigos del deterioro del edificio.

- No solo testigos. De neonatos nos pidieron ayuda porque los padres dormían en el rellano de los ascensores. Con la ayuda de Ikea Canarias y Pequeño Valiente reformamos eso. Después nos pidieron ayuda para la quinta planta, la hospitalización de niños con pre y postoperatorio; le hicimos una sala de respiro y vinilamos pasillos. En infecciosos vinilamos algún pasillo y le pusimos una televisión, un microondas, sillones... Hicimos cosas, dentro de lo que podíamos. No tenemos fondos ni permiso para reformar el Materno entero. Desde que vienen a pedirnos ayuda, si podemos, ayudamos.

- Además, hicieron una pequeña reforma en Oncohematología.

- Se vinilaron todas las habitaciones y los pasillos. Se hizo una sala de respiro para que los padres con cocina, una sala de juegos, camas y cunas nuevas. El hospital de día se viniló todo y se hizo una sala de espera. Se hizo un despacho para ONGs con fondos de Pequeño Valiente. Eso se hizo hace unos seis años con fondos del anterior Gobierno a la espera de la torre.

- Han iniciado una campaña de movilización. ¿Echan en falta el apoyo de la sociedad?

- La sociedad civil nos está apoyando, cada día más. Una campaña empieza y tiene que ser efervescente para lograr algo. Las murgas femeninas de Las Palmas están empezando a apoyarnos. Nos apoyan los costaleros del Carmen, empresas como AM/FM, los cabildos de Gran Canaria, La Palma, Tenerife y de Fuerteventura o los ayuntamientos de Santa Lucía, Yaiza, Las Palmas de Gran Canaria y de La Oliva. Queremos que se sumen más. Lo que pedimos es que se agilice lo antes posible y que estén más arriba de este proyecto para que no tenga más errores. Al final, repito, los que salen perjudicados son los niños y las familias y no solo de oncohematología, sino de todas las patologías que van al Materno y de las mujeres que dan a luz. Todos sabemos cómo está el hospital y está para reformar; no ahora, sino hace diez años atrás. Y ahora, que dimos un tiempo prudencial y un voto de confianza, nos vemos otra vez en la línea de partida. Estamos decepcionados.