Unos trabajadores, en una fábrica de mascarillas. / Afp | Vídeo: EP

La incidencia se dispara 12 puntos antes del impacto de Semana Santa

La tasa se sitúa en los 163 casos por cada 100.000 habitantes mientras Sanidad registra 10.360 nuevos contagios y notifica 85 fallecimientos

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTO Madrid

Los datos de la pandemia, no tan claros como otras veces por las dificultades para acaparar información de calidad en medio de la Semana Santa ofrecieron ayer, sin embargo, argumentos para la preocupación. La incidencia acumulada se situó en los 163 casos por cada 100.000 habitantes a 14 días, 12 puntos más que el sábado, cuando la falta de actualizaciones por parte de algunas comunidades provocó un descenso que se ha comprobado ficticio.

El crecimiento de la curva desde el mínimo tras la tercera ola, marcado el 17 de marzo con 127 casos, ha sido imparable, y así parece que seguirá siéndolo en el corto plazo. «Creemos que la tendencia se va a mantener en los próximos días y a final de esta semana veremos el impacto que ha tenido la movilidad en la Semana Santa. Esperamos que no sea muy importante, pero desde luego que va a impactar en la evolución de la pandemia», avisó ayer el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, que aun así, calificó el repunte de este lunes como un «suave incremento».

Pero la subida, esta vez, es muy homogénea en todo el país y aunque la situación difiere mucho por territorios, casi todos tienen en común un empeoramiento de sus perspectivas. Melilla (426), Navarra (352), Ceuta (342), Madrid (272) y País Vasco (271) marcan los máximos del país y se sitúan por encima de los 250 casos que separan el riesgo alto del riesgo extremo. En el lado contrario, la Comunidad Valenciana continúa como la autonomía con menos casos (33, la única que cumple el objetivo del Gobierno para la pandemia, menos de 50), por delante de Murcia (62), Baleares (65) y Galicia (66).

Sanidad informó este lunes de 10.360 nuevos contagios desde el sábado, lo que eleva la cifra oficial de infectados desde el inicio de la pandemia hasta los 3.311.325. Ahora, la cepa británica se ha convertido sin discusión en la dominante en España, con cerca del 70% de casos, afirmó Simón. «Hay que dejar de pensar en ella como una variante. Ya es la que más circula», dijo el director de Emergencias, que explicó que al haberse expandido tanto, está dejando «menos espacio» a otras variantes más temibles, como la sudafricana o la brasileña, lo que puede ser hasta una buena noticia, «ya que las otras dos se escapan más de las vacunas».

La actualización de este lunes de Sanidad dio un ligero respiro en cuanto al número de fallecimientos, que se quedó en 85 (el total desde marzo del año pasado, con prueba positiva, se sitúa en 75.783). A juicio de Fernando Simón, la causa de esta progresiva caída de los decesos (hace dos semanas se registraron unos 300 de media cada día) se debe a la vacunación de las personas mayores, las más vulnerables contra la covid-19. Respecto a las vacunas, Simón adelantó que España «no debería tener ningún problema» en administrar todas las dosis que lleguen en el segundo trimestre del año y detalló que durante las campañas de la gripe, el sistema es capaz de inyectar más de dos millones de dosis a la semana.

La mirada de los técnicos de Sanidad se dirige ahora hacia un indicador que parecía controlado en las últimas semanas. La presión hospitalaria ha dado la vuelta y ya está creciendo: 8.944 personas están ingresadas en los hospitales españoles con covid-19, y de ellas, 1.925 se encuentran en la UCI. En porcentajes, ocupan el 7,49% de las camas totales (6,80% el sábado) y el 19,65% de las unidades de cuidados intensivos (19,15%).

Y si la presión hospitalaria crece, algo similar ocurre con la tasa de positividad, el porcentaje de pruebas positivas respecto al total, que durante semanas estuvo cerca del 5% que fija la Organización Mundial de Salud para determinar que la pandemia está controlada y que tras sus últimos incrementos, ya se encuentra en el 7,04%.