Reclaman medidas urgentes para frenar el atropello de cetáceos

19/04/2019

La Viceconsejería de Medio Ambiente exige al Estado la aprobación de los planes de conservación de las ZEC marinas para evitar las colisiones. Los especialistas creen que el problema está «perfectamente diagnosticado» y que toca actuar para reducir los choques. Los ecologistas ya proponen desviar los ferris

En lo que va de año se han producido cinco varamientos de cetáceos por colisiones con embarcaciones en las costas canarias, una cifra que, en principio, podría parecer pequeña, pero que, sin embargo, ha hecho saltar las alarmas en la comunidad científica. La Red Canarias de Varamientos de Cetáceos alertó del incremento del número de animales muertos, que en tres meses y medio iguala ya a los localizados durante todo el año pasado.

El responsable de esa red, el catedrático de Patología Veterinaria de la ULPGC, Antonio Fernández, está convencido de que, si después de que se aprobara la moratoria del uso de sonares en maniobras militares en zonas con presencia de cetáceos la causa de muerte de estos animales se redujo de uno de cada tres casos a uno de cada cuatro, «en los próximos estudios se incrementará nuevamente y será por las colisiones con embarcaciones», advierte, al tiempo de que señala que «serán los cachalotes la especie más castigada».

«Tenemos un problema grave que está claramente diagnosticado, por profesionales especializados y competentes», asegura e insta a las autoridades a «poner ese diagnóstico y el resto de estudios sobre la mesa», a tomar decisiones y a aplicar medidas que lleven a mitigar las colisiones de cetáceos contra embarcaciones, «que se han disparado», alerta.

Desde el año 2.000 han varado en las islas casi 950 cetáceos y en el 52% de los casos (se ha hecho necropsia más de 840) la causa de la muerte está relacionada con la interacción con el tráfico marítimo. En el 18,6% de casos se puede asegurar que la colisión fue la causa de la muerte.

Se trata, explica el patólogo forense, de colisiones «con grandes embarcaciones capaces de matar a un animal, buen nadador, de entre 10 y 20 toneladas de peso con un golpe o un corte cuando colisionan». Ese es el diagnóstico, explica, lo mismo que apunta que «no es a los patólogos a los que les corresponde determinar si hay más o menos tráfico marítimo, o si hay más o menos animales en el mar y dónde». Eso, dice, es el papel de otros especialistas y de las administraciones.

La Red de Varamientos es un programa de conservación coordinado por el Gobierno canario desde 1997 a través de la Viceconsejería de Medio Ambiente que, desde que ha «notado un repunte» de muertes por colisiones con embarcaciones, se ha dirigido al Ministerio de Transición Ecológica para reclamarle que estudie «la posible toma de medidas preventivas hasta que el Estado apruebe los planes de conservación de las Zonas de Especial Conservación (ZEC) Marinas». Medio Ambiente insiste en que Canarias «no tiene competencias y aún así hace el seguimiento» e insta al Estado a poner en práctica las medidas necesarias para frenar los accidentes.

El Instituto Universitario de Sanidad Animal (IUSA), que dirige Antonio Fernández, provocó en 2004 a que el Parlamento Europeo aprobara una resolución no vinculante, basado en la demostración mediante trabajos de patología veterinaria forense, de que el sonar antisubmarino era la causa primaria de la muerte de los zifios. Y esto llevo a que el Gobierno español y el canario adoptaran una moratoria que evita la utilización del sonar en Canarias, «lo que ha situado a Canarias en un referente mundial en la conservación de los cetáceos en el mundo». También Canarias es uno de los cinco puntos calientes a nivel mundial de colisiones de cetáceos con embarcaciones, recuerda.

«Ahora de nuevo se demuestra científicamente la muerte de cetáceos, particularmente, de cachalotes, una de las especies estrella en las aguas canarias, es por colisión con embarcaciones» y cree Fernández que, como ocurrió con el sonar, «ha llegado el momento de abordar posibles soluciones» y de que Canarias «solicite la coordinación estatal y de sus competencias». «El mar necesita ser ordenado», sentencia.

También lo reclamaba esta semana Ben Magec, que en un comunicado apuntaba las medidas urgentes que a su juicio habría que aplicar para mitigar la colisión de cetáceos con las grandes embarcaciones que surcan canarias. Entre esas medidas destacan la reducción de la velocidad de estos barcos, el desvío del tránsito por zonas de alta densidad de estos animales o la limitación de líneas de fast ferry en las islas.

Fernández, cree que los planes de conservación de las ZEC son «fundamentales» para mitigar las colisiones, también «medidas intermedias» como las que apuntan los ecologistas o grupos como el de Investigación y Conservación (GIC-ULL).