«No queremos desaprovechar la oportunidad del gran telescopio»

15/08/2019

El presidente del cabildo palmero rechaza las críticas de los ecologistas por el impacto ambiental del TMT. El Gobierno canario crea una comisión de trabajo para seguir los trámites y mañana se reúne con la corporación insular, los ayuntamientos de Puntagorda y Garafía y el Instituto de Astrofísica de Canarias.

Luisa del Rosario Las Palmas de Gran canaria

El Gobierno de Canarias quiere mostrar unidad en torno a la candidatura de la isla de La Palma como posible sede alternativa para el gran telescopio de 30 metros (TMT) a Hawái. Y, al mismo tiempo, demostrar al consorcio internacional que está detrás de esta inversión que van a encontrar todo tipo de facilidades para su instalación. Por eso mañana viernes tendrá lugar en la isla Bonita una reunión entre el Ejecutivo canario, el Cabildo de La Palma, las autoridades de Puntagorda, municipio que compite con la montaña hawaiana Mauna Kea, y Garafía. A esta cita, que debía celebrarse el pasado martes, pero que el incendio en Gran Canaria obligó a posponer, también acudirán representantes de varias consejerías además de Rafael Rebolo, director del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC).

«No queremos desaprovechar la oportunidad, haremos todo lo que esté en nuestra mano para que, en el caso de que tengamos esa posibilidad, que no la perdamos por problemas administrativos y burocráticos», afirmó ayer a este periódico el presidente del Cabildo de La Palma, Mariano Hernández.

La idea es que cuando «el consorcio se decida» por cual de las dos ubicaciones que compiten, Hawái y la isla Bonita, sea la idónea, esté todo «preparado», añadió. El Gobierno canario quiere crear una comisión de trabajo para el seguimiento de los trámites.

A juicio de Hernández, La palma es una isla «pequeña», pero de la inversión del TMT no solo se va a beneficiar dicho territorio sino «toda Canarias y toda España. Estamos hablando de un telescopio que podrá propiciar 150 empleos directos y 300 indirectos, y también hablamos de convenios de mejoras e inversiones y subvenciones para la sociedad de la isla de La Palma, principalmente para Puntagorda», añadió.

Se estima que la inversión del TMT ronda los 1.400 millones de dólares (1.300 millones de euros), pero de ellos, ha señalado Ecologistas en Acción-Ben Magec, solo se invertirá en la isla una mínima parte porque los componentes del telescopio se fabrican en China, India y Japón. Los ecologistas señalan el ejemplo de Garafía, municipio que recuerdan es el «más pobre de canarias» pese a la veintena de telescopios que aloja en su territorio.

Para el presidente del Cabildo, sin embargo, esto no es real. «Los telescopio de la isla de La Palmas generan economía. Tenemos que tener altura de miras y no ser cortoplacistas. Este es un gobierno valiente y va a tomar posiciones. Este gobierno cree en la innovación y en el empleo de calidad. Nadie me puede decir que los actuales telescopios no generan empleo en la isla. Hay muchas personas y no solo empleadas directamente sino la economía que se genera alrededor».

Según Hernández, los ecologistas son la única oposición a la instalación del TMT en La Palma. «No solo está a favor el Cabildo de la Palma o el Gobierno de Canarias, también el Gobierno de España. Esto está respaldado por la mayoría de la sociedad canaria y española», añadió. De momento lo que van a hacer es agilizar la licencia que ya ha pedido el consorcio internacional para poder instalar el TMT en la zona del Roque de los Muchachos. «Vamos paso a paso. Entendemos que octubre y noviembre serán los meses clave para la decisión, no vamos a adelantarnos, pero vamos a poner las agilizar el terreno burocrático para que se pueda construir en el menor tiempo posible. Una vez tengan la nueva licencia –que ya habían pedido y que se revocó porque los ecologistas acudieron al Tribunal Superior de Justicia de Canarias– será cuando decidan finalmente si el TMT se queda en Hawái u optan por el «plan B» ante la oposición en aquellas islas de buena parte de la sociedad indígena al ocupar una montaña sagrada.