Canarias 100% renovable

18/11/2019

Cambiar el modelo energético del archipiélago es una prioridad. Canarias dispone de agua, sol y viento en cantidad suficiente para satisfacer los requerimientos energéticos de cada isla; y la tecnología para su integración y gestión existe. Nuestro territorio podría ser un modelo energético para el resto del mundo. Que ocurra es únicamente una cuestión de demanda ciudadana y voluntad política.

Sol, viento y agua, modelan nuestro carácter y también nuestra economía. La principal actividad económica en Canarias es el turismo. Según el INE, 14 millones de turistas anuales se suman a los 2,2 millones de habitantes de las islas, incrementando siete veces nuestra población. Y es que las islas son un paraíso del que mucha gente quiere disfrutar. Por ello nos enfrentamos al reto de asegurar que la población pueda mantener unos hábitos de vida entre los que, encender, enchufar y cargar baterías ocupan un lugar preponderante.

Esta demanda se cubre actualmente gracias a la transformación de petróleo importado en centrales eléctricas, una actividad que genera CO2, un gas de efecto invernadero que acelera el cambio climático. Por ello Europa exige a todos sus Estados la descarbonización del sistema energético para el año 2050 .

La doctora Julieta Schallenberg Rodríguez, docente de la ULPGC y miembro del Comité de Expertos para el Estudio del Cambio Climático y el Fomento de la Economía Circular y Azul del Gobierno de Canarias, analiza la situación energética actual del archipiélago y proporciona las claves para conseguir reducir la huella ambiental de nuestra Comunidad y convertirla en un modelo de transición energética para el resto del mundo.

Sus estudios muestran que los sectores que contribuyen mayoritariamente al aumento de gases de efecto invernadero en la atmósfera son aquellos relacionados con el uso energético, un 85% en Canarias y un 76% en el resto de España. Por otra parte, las emisiones de CO2 en Canarias son, en términos generales, mucho menores que en el resto de España. A primera vista parece que no deberíamos preocuparnos puesto que en comparación contaminamos menos. Sin embargo, al analizar con más detenimiento los datos, la situación cambia. En Canarias las emisiones debidas al consumo eléctrico son mayores que las debidas al transporte. Si Canarias no tiene un tejido industrial potente consumido de energía ¿por qué emitimos más CO2 por nuestro consumo eléctrico? La extrapolación de los datos al consumo per capita nos indica que el canario contamina el doble que la media española cuando consume electricidad ¿Qué ocurre? ¿Es un problema de falta de desarrollo tecnológico?

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Nuestro sistema eléctrico está formado por redes débiles, sistemas eléctricos pequeños, poco eficientes, aislados y con necesidad de redundancia, o duplicidad, para no poner en peligro el suministro. Teniendo en cuenta que solo Fuerteventura y Lanzarote están interconectadas, contamos en el archipiélago con seis sistemas eléctricos cuyo coste de generación aumenta en las islas menores con sistemas de pequeñas dimensiones. En la Gomera el coste el pasado octubre se situó alrededor de los 241,5 euros por megavatio-hora, frente a los 147 euros por megavatio-hora de Tenerife y Gran Canaria.

La multiplicidad y la falta de eficiencia unidas a la fuerte dependencia del petróleo y los vaivenes de su precio, hace que la generación eléctrica sea mucho más cara, entre tres y cuatro veces, en Canarias que en la Península y lo que es peor, que se desperdicie energía. Un sobrecoste anual de 1000 millones de euros que, es cierto que ha disminuido un 20% en los últimos años, pero que todavía sigue siendo una cantidad muy elevada.

Así que no contamos con recursos energéticos convencionales pero tenemos unos recursos naturales envidiables con energía eólica y energía solar en abundancia. Por este motivo, el tránsito hacia un modelo energético basado en las renovables es el futuro de nuestro territorio.

El cambio ya se está produciendo, en los dos últimos años, hemos pasado de 153 a 413 megavatios de potencia eólica, a los que habría que sumar 167 megavatios de energía solar fotovoltaica. La contribución de renovables al sistema eléctrico en lo que va de año es del 16,5%, pero aún no es suficiente.

El objetivo es desarrollar completamente nuestro formidable potencial renovable. Con eólica en tierra, podríamos llegar a cubrir la demanda anual de electricidad en la mayoría de las islas con las excepciones de Tenerife y Gran Canaria, que solo llegarían al 25 y al 75% respectivamente. Fuerteventura, al contrario, produce una cantidad de energía 10 veces mayor que su demanda. Y las cifras de solar fotovoltaica son todavía mejores, el potencial de esta energía sin ocupar suelo, utilizando sólo las cubiertas, podría casi cubrir la misma cantidad de electricidad que la demandada anualmente por cada isla.

A estos recursos, el eólico en tierra y el fotovoltaico, habría que sumarle la eólica marina, cuyo potencial es varias veces mayor que la demanda de cada isla con la excepción de La Palma cuya batimetría dificulta enormemente su aprovechamiento. Sin embargo esta isla dispone de otra energía renovable escasa en el resto del archipiélago, potencial minihidráulico. Los estudios del potencial de olas, undimotriz, también proporcionan datos muy interesantes, aunque esta tecnología está todavía en fase pre-comercial. A estos potenciales habría que añadir el de la energía geotérmica que todavía está en fase de estudio.

Ojalá en los próximos años, el mapa de uso de nuestros recursos vaya completándose para convertir las islas en un laboratorio de experimentación capaz de generar y exportar conocimiento, empleo y bienestar.

¿Cuáles son las claves del cambio de modelo energético?

Sistemas de almacenamiento. La intermitencia de las renovables no gestionables requiere el apoyo de renovables gestionables para disminuir la potencia convencional de respaldo. En las islas con mayor capacidad de energía eólica y solar instalada como Gran Canaria y Tenerife, se han llegado a alcanzar contribuciones renovables del 40% pero también se han tenido que parar los parques eólicos en momentos de baja demanda por falta de sistemas de almacenamiento como centrales de bombeo reversibles y baterías.

Canarias 100% renovable

Interconexiones y trazados insulares. Los sistemas interconectados son más robustos y fáciles de gestionar. Se prevén las conexiones Gran Canaria-Fuerteventura y Tenerife-Gomera. Los trazados en cada isla también deben mejorar para mejorar el suministro y favorecer la generación distribuida.

Gestión de la demanda. La producción de energía siempre se ha amoldado a la demanda. Tenemos que invertir la relación y usar la energía cuando se genera. El vehículo eléctrico es una oportunidad para ello si se carga en horas nocturnas cuando la demanda es baja y hay excedente de eólica

Canarias 100% renovable

Flexibilización del sistema de generación. Es vital pensar en una sustitución del sistema actual de generación convencional por otro que sea más adaptable a la generación renovable y que, además, tenga la capacidad de ser instalado como sistema distribuido y descentralizado. Estos sistemas deben tener grupos pequeños con velocidades de arranque altas y mínimos técnicos bajos.

En definitiva, Julieta Schallenberg cree firmemente que la combinación de agua, sol y viento podría satisfacer anualmente la misma cantidad de energía que la demandada anualmente en cada una de las Islas Canarias y propiciar la ansiada transición energética.

¿A qué esperamos entonces?