Más agresores y víctimas menores

23/11/2019

Internet y las redes sociales son aliados de quienes violentan a las mujeres, pero al mismo tiempo proporcionan pruebas que los cuerpos policiales y los tribunales están validando en la lucha contra la violencia machista.

Los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado se tropiezan cada vez con más casos de violencia machistas en los que tanto la víctima como el agresor son menores de edad y en ellos, aseguró este viernes Juana Cáceres, inspectora jefe del Grupo de Menores de la Policía Nacional en Santa Cruz de Tenerife, integrado en la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (Ufam), tiene un papel relevante las redes sociales y todo lo relacionado con las tecnologías de la información (TIC).

La importancia que para un joven tiene el teléfono móvil no la tiene, ni de lejos, para los adultos, de ahí que el smartphone se hayan convertido en una herramienta de «control de los agresores sobre la víctima», sostuvo la inspectora Cáceres, que advirtió de que el mal uso del móvil permite «tener localizada a cualquier persona en cualquier momento» y abre la puerta a «delitos de ciberacoso, el sexting o el stalking».

Las situaciones de violencia explicaron en un desayuno informativo en la Subdelegación del Gobierno los mandos responsables de las unidades de mujer y violencia machistas del Cuerpo Nacional de Policía (CNP) y la Guardia Civil, junto con el delegado del Gobierno de la nación en Canarias, Juan Salvador León, y el subdelegado, Javier Plata, se ven así multiplicadas cuando víctima y agresor son menores de edad – «las relaciones de pareja cada vez se inician a edades más tempranas», advirtió la inspectora Cáceres– y median las tecnologías de la información.

Pero, precisamente por el poder que tiene el uso de las TIC para controlar a las víctimas, la inspectora Cáceres desveló que el Tribunal Supremo ya ha reconocido que pueden usarse como prueba en caso de que se produzca una denuncia y que los juzgados ya están requiriendo conversaciones de WhatsApp, fotos y vídeos tomados con los teléfonos móviles, que también son utilizados por las fuerzas policiales para sus investigaciones.

Por eso advirtió de la necesidad de que jóvenes y padres hagan un buen uso de las tecnologías y tomen conciencia de los peligros de internet y redes sociales.

La inspectora jefe Juana Cáceres, como antes lo hizo el delegado del Gobierno, llamó la atención sobre la importancia de implantar en los centros escolares la educación afectivo sexual y destacaron la labor que realizan las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado para llegar a los menores y a sus padres a través de charlas y talleres en los centros.

Mentiras

El delegado del Gobierno de España en Canarias, Juan Salvador León, no dudó, en un encuentro con los medios de comunicación para abordar la lucha contra la violencia machista desde el ámbito policial, no solo en rebatir con datos, sino en rechazar los argumentos utilizados por algunos colectivos sociales y partido políticos como VOX para restar importancia a «la lacra social» que es la violencia de género.

Cuando hablan, dijo, de que «muchas denuncias de violencia machista son falsas es la mayor de las mentiras», porque, recordó, apenas representan el 0,017% del total. Tan bajo es el porcentaje, apuntó, que no llegan siquiera a entra en la estadística. A modo de ejemplo, León dijo que de las 80.814 denuncias por violencia machista presentadas en España hasta el 30 de junio, solo 14 resultaron ser falsas.

En Canarias, hasta esa fecha se habían presentado 4.717 denuncias. Los mandos policiales que participaron en el encuentro llamaron la atención sobre el hecho de que en las islas la violencia ejercida sobre las mujeres ya viene a representar en torno al 10% del total de los delitos.

León también criticó que se cuestione que siquiera hay violencia machista, cuando, a su juicio, «para hablar de democracia hay que acabar con la violencia machista», una «lacra social –dijo– contra la que tiene que luchar toda la sociedad». Igualmente negó, como argumenta especialmente la ultraderecha que los asesinos de mujeres sean en su mayoría extranjeros y puso el ejemplo de los siete asesinatos machistas habidos este año en Canarias: cinco de ellos fueron cometidos por españoles y dos por ciudadanos europeos, un sueco y un alemán.

La jefa de la Unidad de Violencia contra la Mujer de la Delegación del Gobierno, Rosa Sánchez, apuntó, por su parte, que se debe evitar dirigir el foco de la violencia machista hacia las mujeres asesinadas para ponerlo en «los hombres que asesinan». También destacó que el incremento de recursos para amparar a la víctimas ha llevado a que denuncien más, algo a su juicio importante, pero a la vez difícil para las mujeres.

La cabo de la Guardia Civil Diana Rodríguez, responsable del seguimiento a víctimas del puesto de Tacoronte, animó a las mujeres a denunciar a sus agresores. «Tienen mucho miedo», reconoció, pero se van a encontrar con agentes «bien formados, profesionales, con un trato cercano» que las ayudarán en su tránsito hacia el abandono del círculo de violencia en el que viven, dijo.