La ciencia pide concreciones a la emergencia climática

La comunidad científica aplaude la declaración acordada por el Gobierno canario, pero reclama medidas precisas, recursos para ponerlas en marcha y valentía para llevar a cabo una redefinición del modelo económico.

r.r. / Santa Cruz de Tenerife

Es difícil pensar que alguien pueda estar en contra de lo que dice la declaración de emergencia climática» acordada por el Gobierno de Canarias. Lo dice la catedrática de Edafología de la Universidad de La Laguna (ULL) Marisa Tejedor, y lo repite la inmensa mayoría de la comunidad científica implicada en la lucha contra el cambio climático en las islas. Pero, de la misma manera que aplauden que el nuevo Ejecutivo «ponga en relevancia el problema más grande que la humanidad tendrá que afrontar este siglo», le reclaman que la declaración «no se quede en papel mojado» y que «desarrolle las líneas vinculantes, claras, pero gruesas» que lleva aparejada, resume Aridane González, oceanógrafo doctor en Ciencias del Mar de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC).

También coinciden los investigadores consultados en reclamar el Gobierno «valentía» porque, según el profesor de la ULL experto en climatología y desastres naturales Pedro Dorta, «este proceso implica tomar decisiones duras y difíciles y hay gente que va a perder mucho: lo que se plantea es una reconversión económica», previene. Igualmente reclama «liderazgo real» porque la ciudadanía, dice, «empieza a ser consciente de lo que significa el cambio climático, pero no sabe qué camino seguir».

Aridane González, que también es coordinador del Comité de Expertos para el Estudio del Cambio Climático y el Fomento de la Economía Circular y Azul, recuerda que la lucha contra el cambio climático significa «un cambio radical de los hábitos socioeconómicos» y advierte de que la futura ley canaria de cambio climático «empieza a definir decisiones vinculantes que requieren de políticas valientes para redefinir el actual modelo de desarrollo económico de las islas».

«Hay muchas medidas simples y baratas que lo único de lo que necesitan es de decisiones políticas», dice González; otras no lo son tanto, apunta la doctora e ingeniera industrial de la ULPGC, Julieta Schallenberg, porque para llevar a cabo algo tan fundamental como la transición de modelo energético se requiere, dice esta experta en energías renovables, «no solo de decisión, sino de un gran pacto político, porque no es una cosa de cuatro años [lo que dura una legislatura]». Schallenberg, que también es miembro del Comité de Expertos para el Estudio del Cambio Climático, invita al Gobierno a dotar de medios las medidas que recoge la declaración de emergencia climática, porque si no, dijo, «se quedará solo en eso».

El profesor de Edafológia de la ULL y miembro del Grupo de Investigadores de Degradación y Conservación de Suelo de la Universidad Jesús Notario sostiene por su parte, que en la lucha contra el cambio climático «hay que dar una sacudida a la sociedad» con «pedagogía», pero también con «intervención política» y «decisiones valientes» que se alejen, advierte, «del cortoplacismo».

Opinión similar tiene el profesor del departamento de Biología de la Facultad de Ciencias del Mar de la ULPGC José Juan Castro, quien cree que en Canarias la lucha contra el cambio climático se tiene que centrar en la adaptación a esos cambios y enfocarse en «la recuperación de los ecosistemas marítimos y terrestres» porque «con unos ecosistemas en buen estado se puede afrontar mejor el cambio climático».

Marisa Tejedor casi que resume lo que sostienen todos los investigadores: «Son necesarios esfuerzos coordinados de todas las administraciones además de una importante labor de educación y concienciación de la sociedad».