Imagen de archivo del servicio de Urgencias del hospital Insular de Gran Canaria. / C7

Un familiar en Urgencias: «Me tuve que colar para acompañar a mi madre en la recta final de su enfermedad»

Maura quedó soprendida de la imagen que vio en el servicio: «Entendí de golpe que una imagen vale más que mil palabras y que las denuncias expresadas por los trabajadores no son una ficción».

Odra Rodríguez Santana
ODRA RODRÍGUEZ SANTANA Las Palmas de Gran Canaria

Una carta de un familiar de una paciente ingresada en Urgencias del hospital Insular de Gran Canaria dirigida a los profesionales del servicio vuelve a poner el acento en la falta de una atención de calidad a los enfermos en los pasillos y zonas comunes por falta de espacio, la falta de información y la negativa a las visitas.

Maura (nombre ficticio) escribe estas palabras después de haberse tenido que «colar» en el servicio para ver quince minutos a su madre «en la recta final de su enfermedad y con la sensación de ser una delincuente, sólo para ejercer el derecho de estar junto a ella, a la espera de que nos dieran información sobre su estado».

En la carta describe cómo se sintió cuando comprobó en primera persona la situación que sufren profesionales y familiares casi a diario en un servicio colapsado, con camillas repartidas por los pasillos, con pacientes mayores sin acompañantes.

«Ayer lo entendí todo, por qué a veces sale en los medios de comunicación. Ayer lo entendí de golpe. Ayer una imagen se presentó delante mía y sentí una revelación, sentí que una imagen vale más que mil palabras y las denuncias expresadas por los trabajadores no son una ficción«, escribe en un correo electrónico que acompaña con una fotografía [CANARIAS7 no publica la fotografía en esta información para respetar la intimidad del paciente] .

Esta familiar describe textualmente: «Podría ser una noche más para mí (cuando se coló), pero no lo fue. No sólo porque tuviera que ir a ver a mi madre al servicio de Urgencias del Hospital Insular por el agravamiento de su enfermedad, que ya es doloroso para mí y para mi familia. Podía haber sido una noche más si no fuera porque a su situación y al dolor que acompaña a quienes cuidamos de ella se una que estuvo horas en esos famosos pasillos del servicio de urgencias del Hospital Insular sin que se permitieran las visitas y esos ojos externos que vean la realidad por sí mismos».

«Ayer entendí las denuncias de los trabajadores en los medios de comunicación. Lo entendí de golpe»

«Llevo durante mucho tiempo viendo y escuchando en los medios de comunicación las denuncias que hacen los trabajadores sobre la asistencia en los pasillos de este servicio de urgencias. Y ayer lo entendí todo. Ayer entendí porqué a veces salen en los medios de comunicación y porqué ese mensaje a modo de denuncia», apunta.

Maura concluye la carta agradeciendo al personal «lo bien que trataron» a su madre y les anima a seguir en esa «desigual lucha».