Entraron en la isla con 2,1 kilos de heroína en sus estómagos

Visto para sentencia el juicio que ayer sentó en el banquillo a dos ciudadanos holandeses que entraron en Gran Canaria con 247 bolas de heroína en sus estómagos que sumaban 2,1 kilos y por lo que la fiscal María Eugenia Rodríguez interesa una pena de ocho años de prisión. Las defensas piden 3 años al apreciar atenuantes.

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO

Los dos acusados, Altagracia F. y Roelof J. T., ciudadanos holandeses ambos mayores de edad y sin antecedentes penales, reconocieron los hechos que se le imputaron en la vista y que se remontan al año 2017. Concretamente, el delito se produjo el 30 de marzo, cuando la pareja fue sorprendida al bajar del avión en un vuelo procedente de Holanda por agentes de la Guardia Civil e intentar introducir en la isla heroína que portaban dentro de sus estómagos. En el caso de Altagracia F., se trataba de 124 bolas de heroína del 45,37% de riqueza que pesaba 1.207 gramos, mientras que en el de Roelof J. T. fueron 123 bolas con un 47,91% de pureza que pesaban 982 gramos.

En la vista, ambos acusados –que se encuentran desde esa fecha en prisión provisional–, reconocieron haber cometido este delito, aunque negaron a preguntas del Ministerio Fiscal que ya tuviesen comprador para la droga y que habían fijado previamente un precio por la mercancía.

Los agentes de la Guardia Civil que participaron en la detención declararon en la sala que habían detectado movimientos sospechosos de los acusados, mostraron nerviosismo y venían sin equipaje y eso fue lo que les llevó a identificarles. Tras un primer interrogatorio en el propio aeropuerto, ambos confesaron que «venían tragados con un huevo en su cuerpo», por lo que fueron trasladados a un hospital donde se les realizaron placas y ayudó a expulsar las bolas de droga.

La fiscal elevó a definitivas su calificación e interesó para ambos una sentencia condenatoria de ocho años de prisión por sendos delitos contra la salud pública en cantidad de notoria importancia.

Por su parte, las defensas de los acusados pidieron a la sala que se tuviese en cuenta el atenuante de confesión tardía y que en todo momento habían colaborado con los agentes de la Guardia Civil a la hora de realizarse las pruebas radiodiagnósticas. Por ello, en ambos casos interesaron para sus defendidos una pena de tres años y un día de prisión.

Como en el Faycán.

El letrado Armando Martín pidió al Tribunal que se tuviese en cuenta el que su defendido haya reconocido los hechos y colaborado «como pasó en un juicio mediático muy reciente donde se han dado beneficios –refiriéndose al caso Faycán–. A mi cliente también le pueden aplicar ese atenuante», dijo.