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Siete de las once nuevas honoris causa de la ULPGC, ayer, en un acto en el Pueblo Canario junto al rector, Lluís Serra. Juan Carlos Alonso

Once honoris causa que rompen la brecha de género: «La decisión trasciende a la sociedad»

El rector de la ULPGC cree que reconocer en un acto con la máxima distinción de la universidad a tantas mujeres lo convierte en «una ocasión histórica

Luisa del Rosario

Las Palmas de Gran Canaria

Martes, 5 de marzo 2024, 01:00

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La Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) reconoce este martes a once mujeres honoris causa. «Ha sido una decisión magnífica en pos de reducir la brecha de género. Estoy enormemente agradecida, Y esto es importante porque esta decisión trasciende a la sociedad a muy diferentes niveles. Es como poner una pica en Flandes. En la sociedad, en la universidad y en muchos ámbitos hay que poner el papel de la mujer en el lugar que se merece», dijo este lunes la catedrática emérita de la Universidad de Barcelona Teresa Anguera, una de las distinguidas. Junto a ella serán nombradas honoris causa Elena Acosta, Rosalía Serrano, Irina Bokova, Ouided Bouchamaoui, María Dolores Castro, Teresa Freixes, Ameena Gurib-FakimEmilia de los Reyes Ruiz Yamuza Antonia Trichopoulou y Silvia Zanuy. Con ellas la ULPGC pasará a contar con 43 hombres honoris causa y 14 mujeres, el 25,5%.

«Es un día muy importante para la universidad que acoge a once grandes mujeres que han aceptado ser parte de ella. Es una ocasión histórica en la intensa, pero corta, historia de nuestra casa», afirmó ayer el rector, Lluís Serra, en la presentación ante los medios de siete de las distinguidas.

EN CONTEXTO

EN CONTEXTO
  • Es el porcentaje de representatividad de las mujeres en las distinciones honoris causa de la ULPGC al incorporar a 13 doctoras más, aunque mañana solo se suman 11 de ellas, al panel conformado por 59 personas, 43 hombres y 16 mujeres. Hasta este lunes era el 6,5% 27,11%

Todas ellas agradecieron al rector y a la ULPGC este reconocimiento a sus carreras profesionales, especialmente cuando muchas de ellas se han sentido vinculadas a la universidad pública grancanaria por haber colaborado o trabajado en ella en algún momento de su carrera.

«El porcentaje de mujeres que han recibido un Premio Nobel desde su creación, en 1901, es solo del 6%. En las universidades españolas el 8% de los honoris causa son mujeres, en la ULPGC era del 7%. En los últimos 20 años el porcentaje de mujeres Nobel ha aumentado al 20%, pero en la universidad persiste ese entre un 6 y un 8%. Es evidente que algo está funcionando mal. Tenemos tantas mujeres brillantes que hay que decir que los mecanismos están fallando», reconoció Serra al explicar las motivaciones de que la ULPGC invista a once mujeres honoris causa.

«Me gustaría agradecer a la ULPGC haber traído a tantas mujeres aquí. Esto viene a demostrar que las mujeres tenemos algo que decir, que tenemos una palabra fuerte. Representamos a la mitad de la población mundial y debemos tener voz y que se nos escuche», dijo la que fuera primera presidenta de la Unión tunecina de Industria, Comercio y Artesanía, Ouided Bouchamaoui.

A su juicio, también es necesario «voluntad política para que se produzca cambio desde dentro» y las mujeres y hombres estén en igualdad.

Políticas activas contra la desigualdad

Para Emilia de los Reyes Ruiz Yamuza, la normativa también debería entender que «los tiempos de las mujeres sean diferentes en cuanto a acreditarse y doctorarse. Necesitamos muchas más políticas activas de esas características como las de ayudar conciliación familiar. Con una legislación eficaz» se podría disminuir esa brecha y «eso mejoraría la vida a mis discípulas», añadió.

Sin embargo, el campo legislativo tampoco es fácil. Así lo puso de relieve la catedrática de Derecho Constitucional Teresa Freixes. «Yo he tenido la suerte de que alguien se fijara en mi trabajo y he participado en la elaboración del Tratado de Amsterdam que fija las regulaciones de igualdad que se han venido introduciendo en todos los tratados europeos. Y en el articulo dos de los valores de la UE, porque todos los estados están obligados a suscribirlos y si hay una infracción el estado infractor puede ser sancionado. Pero conseguir que la igualdad estuviera en el articulo 2 fue una batalla. Y otra batalla ha sido la directiva para armonizar en la UE la protección a las mujeres víctimas de la violencia de género que entrará en vigor dentro de nada. Eso constituye un avance importante. Yo digo siempre que solo con las leyes no hacemos nada, pero sin ellas tampoco».

La experta en salud pública Antonia Trichopoulou y el rector de la ULPGC, Lluís Serra. Juan Carlos Alonso

«Antes de esto he pasado muchos años de silencio, soledad y oscuridad»

La profesora emérita de la Universidad de Atenas , experta en salud pública y epidemiología, Antonia Trichopoulou, ahondó en lo difícil que había sido investigar y que se reconozcan sus méritos por ser mujer. «Los reconocimientos me están llegando ahora, desde hace poco tiempo. Pero antes de esto he pasado muchos años de silencio, soledad y oscuridad… En los últimos años si he recogido los frutos de mi trabajo», afirmó en un acto previo al reconocimiento hoy de once mujeres honoris causa en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC).

Para la que lograra la segunda cátedra de Derecho Constitucional de España, Teresa Freixes, recordó que tras detectarse que en un artículo firmado por mujeres y hombres a ellos les otorgaba más puntos. «A partir de ahí se impuso la evaluación ciega porque el Tribunal de Justicia de la Unión Europea constató que existía una tendencia a valorar más a los hombres que a las mujeres. Si esto lo constata el TJUE, por debajo pasan cosas que no son evidentes, pero que existen, por eso es necesario tener cuidado. Y sí, es verdad que en el fondo las mujeres tenemos que trabajar más», lamentó.

También reconoció esa discriminación Teresa Anguera, experta en Psicología. Cuando entré en 1972 a la universidad éramos tres mujeres profesoras frente a 30 varones. Sufríamos de alguna forma esta especie de presión, no verbal, pero todo lo que hacíamos era tratado de ser minusvalorado o no se tenía en cuenta. Me tocó pasar por situaciones muy complejas», reconoció.

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