Foto de archivo de una docente y su alumnado en clase. / Efe

Vuelta al cole

No es normal (el copago educativo)

«Hemos normalizado tener que acudir a una gran superficie a financiar en varios plazos la compra de uniformes, libretas, colores y ahora las tabletas. Además de poner el papel higiénico»

Partimos del convencimiento de que los equipos directivos y los docentes de los centros escolares canarios quieren lo mejor para sus colegios. Las familias también quieren lo mejor para sus hijos y sus hijas: la mejor enseñanza, el mejor aprendizaje, y que sea en la escuela pública. Pero la solución no está en los desgastados bolsillos de las madres y de los padres.

No es normal que los centros educativos que imparten enseñanza básica, obligatoria y gratuita, reclamen a las familias tasas de matrícula, aportaciones económicas para gastos de funcionamiento, o productos de higiene en los listados de material escolar. No es normal que se pida a las familias determinadas marcas de productos, y no es normal que, en cualquier caso, no se especifique como recomendación frente a la obligación.

La escuela pública tiene un problema de infrafinanciación. Si la administración educativa no quiere o no puede resolverlo, y entiende necesario un sistema de 'copago educativo', que sea transparente y lo convierta en norma, para que sea normal. Pero no puede ser por la puerta de atrás, la de los hechos consumados, cargando a las familias la factura del consumo de papel de los colegios.

La pandemia puso de manifiesto que los centros educativos no tienen lo básico, los gastos corrientes ¿Cuánto tuvieron que reclamar los centros una partida específica para la protección sanitaria frente al covid-19 en los colegios? ¿Y cuánto aportaron las familias a ese propósito? ¿Cuántos litros de gel y papel?

Hemos llegado a un punto en el que las familias han asumido esto como normal. Se ha normalizado tener que aportar los productos de higiene, esto es, lo más básico. No podemos tener una buena escuela si los docentes, los equipos directivos y las familias tienen que estar preocupados de lo más básico: jabón de manos, servilletas y folios.

Se ha normalizado tanto, que hasta en los Consejos Escolares, máximo órgano de decisión de los centros educativos, se están aprobando cobros para los que no tienen potestad ni respaldo legal, porque lo consideran normal.

Los medios de comunicación han normalizado las informaciones y reportajes sobre el gasto familiar en la 'Vuelta al Cole', que cada año suma más euros. Hemos normalizado la 'Cuesta de Septiembre'. Hemos normalizado tener que acudir a una gran superficie a financiar en varios plazos la compra de uniformes, libretas, colores y ahora las tabletas. Además de poner el papel higiénico…

Lo hemos normalizado, pero no es normal, y tampoco está en las normas.

¿Debatimos?