«No se podía meter veneno en las aulas»

15/09/2018

Si hay alguien que con contundencia, y con datos, se ha colocado enfrente del Gobierno no una, sino dos veces, en contra de los torneos de videojuegos ha sido Antonio González Molina, decano hasta el pasado curso de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. González Molina logró movilizar a la clubes deportivos, asociaciones y partidos políticos para frenar la introducción Node los eSports en la Ley Canaria del Deporte y ahora se ha puesto al frente de la Plataforma por una Actividad Saludable, Educativa y Activa (Pasea) para desarmar el proyecto de liga escolar del Gobierno.

De esa plataforma, y de los profesionales de las muy distintas disciplinas que la integran, han salido los argumentos de los que han echado mano los grupos políticos en el Parlamento para presionar hasta lograr tumbar la liga de eSports defendida ahora por la Consejería de Educación.

Ayer, González Molina valoraba ayer la retirada del proyecto por parte del Gobierno como una «victoria de la razón, la sensatez y el sentido de la responsabilidad» y un «fracaso rotundo» del presidente Fernando Clavijo y de la consejera Soledad Monzón.

A su juicio el proyecto era «totalmente impresentable» que lo único que hacía era «meter el veneno de los videojuegos de competición que está en las calles en las aulas» y eso, aseguró, «no se puede hacer, ni permitir».

González Molina explicó que el proyecto del Gobierno no había «por donde cogerlo» tanto «en formato, como en el contenido y desde el punto de vista legal». Por eso, ayer mismo pidió a la Consejería que lo retire de su web porque va a servir a muchos para «estudiarlo y ponerlo de ejemplo de un caso de fracaso».

El presidente de la Confederación de Asociaciones de Padres (Confapa), Antonio Martín, reconoció ayer que a las familias estaban «en sus casas» cuando Educación planteó la liga de videojuegos y que solo se debatió «a nivel de las federaciones» de Ampas que decidió «ver como se desabollaba porque «el 50% estaba a favor y el otro 50% en contra». Sí pidió al Gobierno que «desista de la liga si va a suponer un cambio en al Ley de Educación que tanto costó sacar adelante».