Trabajos de medición de la distancia entre mesas de en un aula de un instituto de la capital grancanaria. / COBER

Canarias mantiene la vuelta a las aulas el día 15 y baraja hacer PCR al profesorado

El Gobierno prevé tener cerrados la próxima semana los temas «pendientes y urgentes» de cara al inicio de curso

T.A. Las Palmas de Gran Canaria.

Canarias mantiene su objetivo de iniciar el 15 de septiembre de forma presencial el curso escolar, pero tiene «temas pendientes y urgentes» que cerrar de cara a la vuelta al cole, según reconoció ayer el portavoz del Ejecutivo regional, Julio Pérez, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno. Una de las medidas que baraja el Ejecutivo y ya decidida por otras comunidades autónomas es realizar la prueba del coronavirus, una PCR, a todo o parte del profesorado antes de que arranquen las clases. También se estudian aperturas diferentes en función de la situación epidemiológica de las zonas donde se ubiquen los centros. Además, el Ejecutivo aún no ha cerrado el número concreto de docentes que tendrá que contratar de más por el protocolo covid, sobre todo en secundaria, ya que la distancia entre las mesas de los estudiantes de metro y medio obligará a desdoblar grupos por el espacio insuficiente en las aulas. Y todo en un escenario donde la evolución de la pandemia puede hacer peligrar el regreso a las aulas.

El próximo jueves la ministra de Educación, Isabel Celaá, y el de Sanidad, Salvador Illa, se reunirán con los consejeros y consejeras responsables de las dos áreas de las comunidades autónomas para abordar las medidas finales para un inicio de curso seguro, tema que abordará también la Conferencia de Presidentes. Antes, el lunes, los responsables de las consejerias implicadas del Ejecutivo canario se reunirán para intentar concretar las medidas del archipiélago. El 31 de agosto la consejera de Educación, Manuela Armas, tiene previsto abordar con la comunidad educativa el modelo de planes de contingencia que deberán tener los centros para actuar ante un posible contagio.

En el protocolo de vuelta a las clases presenciales presentado conjuntamente por Sanidad y Educación en julio, pensado para un escenario general de 'nueva normalidad', se deja claro que el objetivo prioritario es volver a las aulas de forma segura, pero todo depende de la volución de la pandemia. La presencialidad sería prioritaria para el alumnado de menor edad, los de infantil, primaria y primero y segundo de la ESO. En el resto se abre la posibilidad de un modelo semipresencial.

La coordinación de los centros educativos con sus enlaces en los centros de salud será esencial para la gestión de posibles casos

Básicamente en Canarias los centros se organizarán de dos formas: en los colegios de infantil y primaria habrá grupos estables de convivencia sin limite de ratio que no se mezclarán con el resto de personas del centro. Estos grupos 'burbuja', formados por los y las escolares y su tutor o tutora, se relacionarán en el aula sin distancia, a modo de familias, pero no interactuarán con el resto para minimizar el impacto de un posible contagio. El objetivo es no tener que cerrar un colegio entero si se da un caso.

En secundaria la norma será el metro y medio de distancia entre los estudiantes dentro del aula. Los centros podrán liberar otras dependencias para dar clase, como gimnasios, bibliotecas o salones de actos e incluso disponer de aulas fuera del centro, por ejemplo en infraestructuras municipales. A partir de 3º de la ESO se plantea la posibilidad de poder tener algunas clases a distancia y de poner grupos en horarios de tarde.

Decidirá Salud Pública

¿Y cómo actuar ante un contagio? La coordinación con atención primaria será esencial. Cada centro tendrá como enlace a un profesional del centro de salud de su zona, que gestionará los posibles casos bajo la coordinación de Salud Pública. El modelo final de plan de contingencia que los centros deberán adaptar a sus especificidades es el documento que esperan los equipos directivos para saber exactamente cómo proceder ante diferentes escenarios. El protocolo publicado en julio señala que los colegios e institutos tendrán una sala de aislamiento preparada para posibles casos. Los centros deben tener información al día que permita a Salud Pública identificar con rapidez los contactos estrechos del caso que se declare. Siempre será este departamento el que determine las medidas a tomar cuando haya uno o más contagios, desde el cierre temporal de un aula al de un centro entero.