Poesía para las páginas de contactos

05/04/2018

La primera llamada que Gema Rupérez recibió en el teléfono habilitado en su instalación la dejó en shock. «Era un padre de familia, que avisaba a la supuesta prostituta de que no le llamara, que estaba con su familia», dice la autora de Missed call, la muestra que se inaugura hoy viernes a las 19.30 horas en Espacio Dörffi de Arrecife.

La artista crea una atmósfera inquietante en la sala, jugando con la poesía en anuncios de contactos que ella misma se encarga de poner en periódicos locales. La instalación ya ha pasado por Zaragoza y por Arte Santander y en ambos lugares la autora se ha enfrentado personalmente a la violenta situación de «tener que acudir físicamente a la redacción e incluso aportar mi DNI», explica. Otra experiencia en el proceso fue la censura de algunas palabras como judío, en el anuncio Mi rostro, un fino lienzo judío y sin rastros.

Gema Rupérez ha escogido frases incluidas en versos de ocho poetisas, que inserta en los anuncios por palabras «lo que las descontextualiza completamente». Así, dentro del no demasiado sutil lenguaje que habitualmente se da en estas secciones, se pueden encontrar frases como Sé gritar hasta el alba. Alejandra (Alejandra Pizarnik) o Vuestra soy y para vos nací. ¡Qué mandáis hacer de mi? Teresa (Santa Teresa de Jesús). La instalación consta de varias piezas enmarcadas, con las páginas de contactos, totalmente cubiertas de negro, excepto el texto y el teléfono del anuncio contratado, en este caso, también en un periódico de Canarias. Además, se expone el vídeo real de la contratación en persona del anuncio en Zaragoza y también estará activado el sonido del teléfono que recibirá en directo las llamadas de los hipotéticos clientes. «El sonido de la llamada entrante crea una gran incomodidad porque todo es real, estás viendo el teléfono en la página, el verso de las poesías enmarcadas. Y alguien llama. Es un proceso mental que cada uno debe gestionar, hacer su propia lectura y del que sacar sus conclusiones».