La imagen más pobre del aeropuerto

28/06/2019

Trabajadores del recinto aeroportuario de Gran Canaria se quejan de que está creciendo el número de personas que viven en la terminal. Muchos se dedican a pedir limosna y atosigar a los viajeros

La situación no es nueva, pero no por ello deja de ser llamativa. Al menos 40 personas viven de forma permanente en las instalaciones del Aeropuerto de Gran Canaria. En su mayoría, no causan mayores problemas y Aena no puede hacer nada para desalojarlos. Pero lo cierto es que no es la mejor imagen para el turista recién llegado. Así lo han querido denunciar públicamente algunos trabajadores del sector turístico y del propio aeropuerto. Piden que por lo menos se haga visible la situación que se vive desde hace años en el aeropuerto y que, en la medida de lo posible, se eviten algunas situaciones.

«Viviendo en el aeropuerto ya hay unas 40 personas. Pero tenemos a tres chicos que están quedándose en la parte de facturación de la Terminal 3. Lo que no se puede ver en la foto son los olores», según una trabajadora. Estas personas sin hogar «se dedican a pedir con un cartel diciendo que es para volver a su casa, pero las botellas de alcohol por las tardes caen una detrás de otra. La policía dice que la mendicidad no está prohibida en España, así que... Esta es la imagen deplorable que tenemos en el aeropuerto», afirma la denunciante de la situación que se vive a diario en las instalaciones el Aeropuerto de Gran Canaria.

Entre otras cosas, empleados del recinto de Gando han tenido que soportar insultos a gritos de algunos de los indigentes. Entre ellos, «un sueco que lleva un pañuelo en la cabeza que lleva meses si no lleva ya un año» en el lugar y que «va muy sucio y casi siempre con una botella de alcohol en la mano».

En cuanto al «señor de la silla de ruedas, lleva una sonda... Ya el 112 se niega a ir al aeropuerto a atenderlo, porque no quiere ir a un centro de salud. Está tirado en el aeropuerto, oliendo a meado».

La lista de personas que han hecho del aeropuerto su casa por uno u otro motivo llega hasta las cuarenta. La mayoría no son canarios ni españoles, aunque la nacionalidad no es lo más importante, sino la imagen que se da al turista, afirma una trabajadora del aeropuerto.

«Cuando se emborrachan, no son capaces de ir a echar los vómitos al baño. Lo hacen en las papeleras. Lo limpian las pobres limpiadoras que tienen que sufrir lo que alguien está permitiendo». Cuando Aena recibe las pertinentes quejas, «lo que hacen es llamar a limpieza cuando está sucio». No hay soluciones definitivas al problema. «Agua, luz, wi-fi, dinero para beber, comida que dejan los guiris y además limpiadora gratis», ese es el panorama.

Además, buena parte de estos sintecho atosigan a los viajeros en las colas de facturación pidiendo limosna ante la impotencia de los trabajadores de los respectivos mostradores. Y es que cuando, en alguna ocasión se le has llamado la atención la situación empeora, con gritos, insultos y amenazas. Dice una trabajadora del aeropuerto que «me gustaría ver a los mendigos pedir dentro de un restaurante». Por el uso de los mostradores de Aena se paga, «alguien debe de velar por mis clientes, que son nuestros turistas»

La zona de cafeterías no escapa del problema. «Hay cafeterías que uno coge la comida, sándwich, bocadillos, bebida y luego va a caja a pagar. Pues estos señores cogen lo que quieren y no van a pagar. Los camareros ya están hartos y no tienen necesidad de enfrentarse a gente que está mal de la cabeza». Se quejan los trabajadores del recinto que «ni la Policía Nacional ni la seguridad del aeropuerto hace nada ni vela por los trabajadores».