Más tiendas y menos terrazas en el casco histórico capitalino

06/06/2018

El Pleno aprobó el nuevo plan de protección Vegueta-Triana con la intención de revitalizar el casco histórico. Para ello, se apuesta por reforzar el carácter residencial y el pequeño comercio, limitando la expansión de nuevas terrazas en diecisiete calles que se consideran ya saturadas

Mayor presencia del pequeño comercio y reforzamiento del papel residencial. Sobre estos dos pilares, el Pleno aprobó este martes de modo definitivo -con los votos a favor del tripartito y Unidos por Gran Canaria, y la abstención de PP y Ciudadanos- el plan especial de protección Vegueta-Triana, que mantiene la limitación a la implantación de nuevos restaurantes en diecisiete calles, que se consideran saturadas.

El concejal de Urbanismo, Javier Doreste, aseguró que «la Unesco recuerda la necesidad de mantener los usos residenciales en los cascos históricos» y planteó la necesidad de facilitar la vuelta del pequeño comercio. Por eso, se restringe la creación de más bares en función de las intensidades máximas de uso que se dan a algunas calles. Así, el edil citó como ejemplos los de las calles Armas (32% de uso de restauración), Pelota (un tramo con 37% y otro con 52%), Montesdeoca (41%), Domingo J. Navarro (30%), Lagunetas (51%) o Pérez Galdós (37%).

Precisamente, la imposición de este tipo de cálculos fue lo que criticó el portavoz del PP, Ángel Sabroso, quien aseguró que dará más trabajo a los técnicos municipales, lo que provocará un retraso en la concesión de licencias. El edil, que se mostró a favor, en líneas generales del documento, echó en falta sin embargo que el Ayuntamiento no hubiera aprovechado la tramitación del plan especial de protección de Vegueta-Triana para desarrollar también el plan especial del Guiniguada, pues la unión de los dos barrios queda fuera del ordenamiento recién aprobado. «Es una oportunidad desaprovechada», indicó, «se trata de algo que no tiene justificación alguna».

Además, Sabroso aconsejó distinguir entre la apertura de negocios de restauración y las terrazas con el fin de evitar que «una casa de té con pasteles no pueda abrir en un antiguo comercio de Triana», por ejemplificar los efectos de la nueva norma.

Sin embargo, Doreste le recriminó que «no habla de los vecinos» y aseguró que mantener la proliferación de negocios de restauración en el casco histórico tendría un efecto especulativo en el precio de los locales, de tal modo que «un taller de zapatería no podría abrir» porque no podría afrontar el coste del alquiler o compra de un inmueble.

En cuanto a la unión de Vegueta y Triana, el concejal de Urbanismo justificó el mantenimiento del sistema general del Guiniguada como hasta ahora en la necesidad de no seguir retrasando la actualización del plan especial del casco histórico, que sustituye al que está vigente desde el año 2001.

Otros cambios

El nuevo plan especial de protección Vegueta-Triana incorpora los cambios ya conocidos de mantener la pequeña plaza pública de Munguía, cuando en la primera versión preveía un edificio de ocho plantas en este espacio; o crear una cafetería tipo Jamaica en la gasolinera de Primero de Mayo, donde también se había esbozado en un primer momento la construcción de un edificio de ocho plantas.

El plan pasó por el pleno municipal sin disponer de un informe económico, como había exigido la Secretaría General. Al respecto, Javier Doreste indicó que no hace falta porque el documento se incardina en el Plan General de Ordenación, que ya tiene su propio informe económico. Respecto a las alegaciones, se consideran respondidas con la aprobación de ayer.