Los prostíbulos harán un censo para que se respete su continuidad

14/11/2018

Los negocios sexuales de Arenales elaborarán un censo para aclarar a cuáles se les reconoce el uso consolidado y, por tanto, no se les aplica la nueva norma urbanística de separación de colegios.

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y la asociación Nosotras -que engloba a propietarios de prostíbulos de Arenales y a lo que antes era la autodenominada asociación de mujeres prostitutas y maltratadas- acordaron ayer la elaboración de un censo que permitirá conocer los locales de prostitución que estaban operativos antes de que entre en vigor la nueva norma del Plan General de Ordenación que fija una distancia de separación de trescientos metros entre estos negocios y los colegios, así como de 150 metros entre unos y otros. Este listado será la base para que el Consistorio reconozca el «uso consolidado» de estos prostíbulos, de tal modo que sobre ellos no se aplicarán las nuevas exigencias urbanísticas.

«Se va a respetar el uso consolidado de la actividad que ya venía ejerciendo», explicó el abogado del colectivo, José Antonio Rodríguez Peregrina, a la salida de la reunión. «Se trata de que el Ayuntamiento lo tenga claro», prosiguió el letrado, «intentamos que, a efectos operativos, sepan cuáles ejercían la actividad antes de la nueva norma».

Por el momento, los promotores de esta iniciativa dicen desconocer el número de prostíbulos que se incorporarán a este censo porque, además, su inscripción en él será de carácter voluntario.

El concejal de Urbanismo del Consistorio capitalino, Javier Doreste, les explicó en la reunión que las normas urbanísticas que aprobó el pleno -y que se encuentran en fase de exposición pública para la presentación de alegaciones- no tendrán efecto retroactivo ni afectarán a los negocios de naturaleza sexual que en estos momentos operan en Arenales. «No va a afectar a lo que existe ya», indicó el edil, «pero sí que va a impedir que haya más en esa zona».

Doreste insistió en que a este tipo de negocios les ocurrirá lo mismo que a los talleres que estaban en la ciudad con un uso consolidado cuando se aprobó la norma que obligaba a desalojarlos de las zonas residenciales. Y aclaró que, en cualquier caso, «no legislamos para una calle concreta sino para todo el municipio».

Respecto al censo, el responsable de Urbanismo aclaró que el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria revisará el documento antes de darle el visto bueno definitivo «porque no vamos a permitir que nos presenten un listado inflado».

El concejal hizo referencia, en base a lo manifestado por la otra parte, al hecho de que en el mandato pasado se hizo un censo de este tipo, pero reconoció que no tenía constancia de ello.

También aclaró que, en principio, por «uso consolidado» se entiende el de aquellos negocios que pueden demostrar la permanencia de su actividad más allá de un periodo de entre tres y cinco años. Solo de esta forma se logra que proliferen ahora nuevos prostíbulos con la idea de que se les aplique la exención de la nueva ordenación urbanística del Plan General.

Por otro lado, el abogado José Antonio Rodríguez Peregrina aclaró que el colectivo al que representa estudiará los cambios introducidos en el planeamiento para presentar, en su caso, alegaciones.

La portavoz de la asociación Nosotras, Juana María Ortega, se mostró satisfecha con el transcurso de la reunión. «Doreste nos dijo que las casas que ya están, se quedan, solo se quitarían las nuevas», resumió.