El antiguo colegio del Fondillo se cede para acoger inmigrantes

31/05/2020

El inmueble presentaba un estado de ruina en febrero pero el Ayuntamiento invirtió 85.000 euros en su rehabilitación. Los vecinos reclamaban su uso como centro sociocultural. La asociación dice que el inmueble no reúne condiciones para albergar a estas personas

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha cedido a la Delegación del Gobierno en Canarias el antiguo colegio Camilo José Cela para albergar a personas migrantes. La Unidad Militar de Emergencias estuvo desinfectando las instalaciones antes de que los inmigrantes fueran alojados en este centro educativo, que dejó de funcionar hace dos años.

El inmueble venía siendo utilizado por la asociación Oportunidades de Vida, que fue emplazada a abandonarlo ante el deterioro que presentaba el edificio, según consta en la orden de desalojo y precinto dictada por el Consistorio capitalino a mediados de febrero del presente año. De hecho se advertía que «la permanencia en el inmueble se considera bajo su exclusiva responsabilidad».

«Este desalojo se propone por el deterioro y la perdida de sección resistente que presentan los pilares, vigas y viguetas de ese módulo, que afectan a la integridad estructural de esa edificación», informaba el jefe de la unidad técnica de Patrimonio del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria tras una inspección técnica. El antiguo colegio presentaba una situación «compatible con la ruina inminente, ya que puede ponerse en peligro la integridad física de las personas que acceden a dicho espacio».

El inmueble está compuesto de tres módulos: el izquierdo tiene tres plantas (una sobre rasante y dos bajo ella) y en él se encuentra la cocina, el comedor y unos baños; el central está descubierto y en él se localiza el patio; y el derecho, con dos plantas, una sobre rasante y otra bajo ella.

El lado izquierdo era el que presentaba un deterioro más grave. En este lado se descubrieron grietas en las vigas y pérdida de material de varias viguetas, así como «un espacio irrespirable» provocado por la falta de ventilación que afectaba al hormigón. Los técnicos municipales ordenaron el desalojo de esta parte.

En la parte central se descubrieron desconchones en la fachada. Y en el módulo central se advirtió de la presencia de un muro agrietado por los anclajes de las barandillas.

Ante estos hechos, el área municipal de Patrimonio y Contratación ordenó, en marzo, la tramitación de emergencia, de la ejecución de la obra de refuerzo de la estructura del módulo lateral izquierdo del Camilo José Cela, para lo que se habilitó una partida de unos 85.000 euros.

Desde el Ayuntamiento capitalino se informa que la obra trataba de reforzar pilares y vigas. Los trabajos se iniciaron el pasado 11 de marzo y se esperaba que estuvieran finalizados esta semana que ahora comienza.

Sin embargo, desde la asociación de vecinos Hermandad del Fondillo se criticó que los inmigrantes hubieran sido trasladados sin que las obras hubieran acabado.

«Llamaos a la Concejalía del distrito pero nos dijeron que era un asunto del Gobierno central», explicaron desde el colectivo vecinal, «se lavaron las manos».

La asociación de vecinos considera que las condiciones del centro para la acogida de estas personas no es la más adecuada. Los residentes de este barrio han solicitado en numerosas ocasiones al Consistorio capitalino su cesión como centro sociocultural para el barrio, «pero no vemos que tenga condiciones de albergue».

Entre los vecinos también se ha instalado el temor de que uno de los migrantes alojados fuera al que llegó en patera este mes y al que le fue detectado la infección por la Covid-19.

El antiguo colegio Camilo José Cela, ubicado en el barrio de El Fondillo, fue construido en 1985 en un solar que tiene una superficie de 2.000 metros cuadrados. El inmueble dispone de una superficie construida de 952 metros cuadrados. El inmueble, de planta rectangular, está compuesto por tres módulos: los dos laterales están cubiertos y el central está descubierto. Ahí es donde están los patios.