Dijo a los guardias: «Son una puta gentuza de mierda»

17/04/2019

Dos hermanos son condenados por golpear e insultar a tres guardias en un control de alcoholemia. Multa y seis meses de cárcel para cada uno de ellos

El Juzgado de lo Penal número 5 de Las Palmas de Gran Canaria ha condenado a los hermanos Joseba y Nerea Medina Montenegro a seis meses de cárcel cada uno y el pago de sendas indemnizaciones –150 y 250 euros– a tres agentes de la Guardia Civil a los que insultaron con frases como «son una puta gentuza de mierda» y agredieron en un control de alcoholemia el 1 de enero de 2017.

Según el fallo dictado por la magistrada Natalia Paula Suárez, los condenados fueron descubiertos por los agentes que estaban realizando un control de alcoholemia en la vía GC-10 cuando, al acercarse al mismo, apagaron las luces del vehículo y retrocedieron dando marcha atrás. Uno de los miembros de la Benemérita corrió hacia el vehículo y, al interceptarlo, les indicó que fueran hacia el control. Allí le realizaron a la mujer encausada que es la que conducía la prueba de detección alcohólica que arrojó un resultado positivo de 0,45 mg/l a las 7.04 de la mañana, mientras que el segundo test a las 7.31 ofreció un marcador de 0,40 mg/l.

Tras dar positivo la conductora del vehículo, su hermano Joseba comenzó a increpar a los agentes, en una situación que fue subiendo de tono hasta acabar con un forcejeo al que se sumó Nerea, y que acabó con la detención de ambos y tres agentes lesionados.

Durante el mismo, el varón gritó a una agente del Instituto Armado «son una puta gentuza de mierda, siempre igual. ¿Por qué no os ponéis a la salida de los after? Esto es una injusticia», mientras redactaba la correspondiente denuncia. También, según el relato de los hechos, se mostró desafiante con otro agente al que increpó diciéndole «eres una mierda, siempre haciendo los controles aquí para joder a la gente que va al McDonal’s» y, al decirle el agente que se retirase de la vía, le respondió «yo estoy donde me da la gana». Tras esto, le pidieron la documentación y le respondió que no la tenía mientras gritaba «esta es una gentuza de mierda» a la vez que se marchaba del lugar. Por este motivo, uno de los guardias le agarró del brazo y comenzó un forcejeo en el que los dos hermanos empujaron, abofetearon y dieron una patada a tres guardias civiles que consiguieron reducirlos y proceder a su detención. En el transcurso del forcejeo, los hermanos rompieron el etilómetro.