Cáritas abre otro centro de baja exigencia para personas sin techo

15/05/2019

Tras el cierre del dispositivo Mafasca por problemas del edificio, la organización humanitaria pone en marcha hoy un nuevo dispositivo con veinte plazas y otras dos para casos de emergencia.

El comité de empresa de Cáritas Diocesana protagonizó este martes una protesta por el cierre de la casa hogar Mafasca, el pasado 10 de mayo, «por daños estructurales y humedades por capilaridad que afectaban a la habitabilidad del inmueble», según explicó la organización a través de un comunicado oficial.

Mafasca ofrecía un servicio de alojamiento de media–larga estancia que atiende a personas sin hogar y, aunque su cierre no tiene repercusión en la población atendida (19 personas), puesto que han sido reubicados en otros centros, sí ha supuesto rescisión de contratos. Los representantes de los trabajadores explicaron que «hay dos despidos», mientras que del resto de los empleados, dos trabajadoras sociales y una psicóloga asumen el acompañamiento de los usuarios de Mafasca y el resto -siete- han sido reasignados en el nuevo centro de baja exigencia que se pone en marcha hoy. El cierre de Mafasca amortiza una jornada y media de monitores educativos, si bien en el comunicado oficial de Cáritas se asegura que la reestructuración de los servicios «incorpora al personal técnico que prestaba servicios en este proyecto».

Los trabajadores concentrados este martes en la sede de Cáritas de Escaleritas reclamaron el mantenimiento de Mafasca y denunciaron, a través del comité de empresa, el cambio de las condiciones laborales de los trabajadores asignados al nuevo centro de baja exigencia.

Este dispositivo se pone en marcha este miércoles como un servicio adicional para las personas sin techo de la capital grancanaria. Según la información contenida en un comunicado de la organización humanitaria, se trata de un recurso que incorpora veinte plazas (catorce para hombres y seis para mujeres) y dos plazas de emergencia «donde acogeremos a personas sin hogar que duermen en la calle». Este nuevo centro está situado en las dependencias de Cáritas, en el barrio de Escaleritas.

Aparte de este nuevo recurso que ofrece Cáritas, así como los servicios de otras organizaciones no gubernamentales, la red de asistencia social de la capital grancanaria se completa con los centros Gánigo, El Lasso y La Isleta, que cuentan con un total de 116 plazas, y que son gestionados por el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria. A ello hay que añadir el piso tutelado para personas sin hogar que puso en marcha en 2016 el grupo municipal de gobierno.

De acuerdo a las cifras oficiales, en la capital grancanaria hay entre ochenta y noventa personas sin techo.

Para ellas se está trabajando en estos momentos en el proyecto de creación de un centro de día municipal, en el edificio de oficinas anexo a la antigua fábrica del hielo, en la plaza de Manuel Becerra. En su momento se informó de que se esperaba contar con 34 camas para que las personas sin hogar pudieran pernoctar allí.

Por otro lado, Cáritas ha solicitado licencia para demoler el antiguo centro Tabita -cerrado en 2016-, en Lomo Blanco, y ha pedido un cambio de uso para ubicar otros dispositivo de atención a personas sin hogar, según explicó el concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, Javier Doreste. Ahora tiene uso educativo. El edil se mostró confiado en que esta modificación se pueda agilizar con los cambios de procedimientos que se incluyen en las nuevas normas relativas al Plan General de Ordenación.

En todo caso, desde Cáritas se asegura que los planes de uso relativos a este nuevo dispositivo son a medio y largo plazo.