Cada enlace de la GC-3 en Tamaraceite aporta a la autovía unos mil coches

06/04/2019

Por la mañana todas las conexiones presentan circulación forzada en la que la tónica es la parada y el arranque continuos. En Siete Palmas, alrededor de un millar de vehículos abandonan la autovía

La propuesta de la Consejería de Obras Públicas del Gobierno de Canarias, que dirige Pablo Rodríguez, para solucionar los atascos que sufren cada día los conductores del distrito Tamaraceite-San Lorenzo-Tenoya pone el foco de manera especial en los cinco enlaces que causan la congestión y que se suceden en apenas cinco kilómetros. Cada uno de estos nexos aporta al tronco principal de la circunvalación unos mil vehículos por la mañana en sentido sur y todos presentan, a principio del día, un nivel de sobresaturación que causa conflicto con la GC-3.

El vómito de vehículos de cada uno de estos enlaces hace que la circulación se vaya ralentizando poco a poco. «A medida que se avanza hacia la ciudad, aumenta considerablemente el número de vehículos que utilizan la vía», diagnostican los expertos de la consultora Gipic a la que el Gobierno canario ha encargado el análisis y la propuesta de soluciones para la carretera. «Resulta significativo que en todos los enlaces (Las Mesas-Tenoya, Tamaraceite-San Lorenzo, Tamaraceite-Lomo Los Frailes y Siete Palmas-Almatriche) se produzca una incorporación de alrededor de mil vehículos al flujo de la autovía, casi 1.500 en el caso de Las Mesas», expone el informe, «en Siete Palmas, sin embargo, se produce también la salida de casi mil vehículos de la autopista, por lo que en este tramo no se produce un aumento del tráfico de la autopista».

Durante la mañana, la salida más utilizada es la del campus universitario, lo que afecta a todo el tráfico que viene desde el norte, pero también al barrio de Lomo Blanco porque muchos coches de Tafira desembocan en esta glorieta para entrar en la GC-3 en sentido norte. Por eso, la solución que se plantea aquí es crear un acceso directo a la universidad, desde la autovía, sin entrar en la rotonda.

También sufren una circulación forzada las rotondas de Almatriche y Siete Palmas. La conexión entre ambas genera retenciones en la salida de la GC-3, «que es la más cargada de todas las entradas». La propuesta hecha por los consultores en este caso es interrumpir la conexión entre las dos rotondas, desviando el tráfico de Siete Palmas a Almatriche por la carretera que está sin utilizar y que parte de la rotonda que está frente al colegio Arenas, así como crear otro carril desde dicha glorieta hacia el sur.

Una de las conexiones que peor se comporta por la mañana es la de Tamaraceite-Lomo Los Frailes. Todas sus salidas, salvo la que da al área comercial, están saturadas, lo que genera «importantes intensidades de conflicto».

En el caso de la rotonda de San Lorenzo, se detecta que más de la mitad de los vehículos que abandonan el enlace saltan a la GC-3, lo que termina por afectar a la circulación que viene tanto desde San Lorenzo como de Piletas. La solución que se aporta aquí es evitar que el tráfico que se dirige hacia Teror entre en la rotonda, canalizándolo hacia la glorieta que está frente a Alisios y la gasolinera. Luego, en vez de subir hacia Piletas, se incorporará a la GC-3 por un nuevo carril hasta llegar a un nudo de trompeta pasada la rotonda de Piletas.

Esta glorieta tiene «un funcionamiento regular o malo» pese a no contar con intensidades de vehículos elevadas porque en ella confluyen las calles Galilea, San Fermín y la carretera de Teror. Por eso, la propuesta que se plantean los técnicos es condenar las dos conexiones de la rotonda con la GC-3.

Por último, también se producen atascos en la rotonda de Las Mesas-Tenoya como consecuencia de que muchos vehículos llegan hasta ahí para hacer un cambio de sentido y dirigirse hacia la capital.

Ligera mejoría de tarde. A la vuelta, el nivel de saturación se repite en todos los enlaces salvo en el caso de Siete Palmas y Las Mesas, que consiguen una circulación estable.

Resulta curioso el hecho de que aunque la rotonda de Lomo Blanco soporta mayor volumen de tráfico que en la mañana, el hecho de no desviarse hacia el campus universitario ya no afecta a la autovía.

En cuanto al tronco central de la circunvalación, durante la mañana presenta una mejor respuesta que por la tarde, a pesar de que la primera hora sigue siendo un suplicio para los conductores del distrito. En sentido hacia la capital, en general, la vía «únicamente cuenta con un nivel de servicio algo peor en el tramo de dos carriles existentes entre los enlaces de Tamaraceite-San Lorenzo y de Tamaraceite-Lomo Los Frailes». En la otra dirección, la mañana tiene su punto más complicado «en los tramos de tres y dos carriles existentes en Siete Palmas». Aquí se observa una reducción significativa del tráfico a medida que se avanza hacia Arucas, con casi mil vehículos menos en cada enlace. Solo tras la rotonda de Piletas se registra un aumento de 700 vehículos por el cambio de sentido que se produce entre este enlace y el de Las Mesas.

Por la tarde, la GC-3 se mantiene en niveles de servicio adecuados en sentido sur. Y aunque el tráfico se complica a medida que se avanza hacia la ciudad, la aportación de los diferentes enlaces es menor que durante la mañana: desde Las Mesas se incorporan menos de 700 (-50%); desde San Lorenzo, alrededor de 900 (-10%); y desde Siete Palmas, menos de 800 (-20%). Solo el enlace de Lomo Los Frailes aumentan a más de 1.200 coches (+20%). Además, el estudio de Gipic para el Gobierno de Canarias detecta que «no se producen abandonos de la autopista significativos».

El problema por la tarde se produce en sentido Arucas. En este caso, se generan largas colas antes del acceso a Siete Palmas y en el trenzado entre los enlaces de Tamaraceite-Lomo Los Frailes y de Tamaraceite-San Lorenzo. Además se registran retenciones algo más leves entre Siete Palmas-Almatriche y Tamaraceite-San Lorenzo. Todo ello es debido «al elevado número de vehículos que utilizan la vía».

En este caso, la situación de la GC-3 se alivia gracias al abandono de la carretera por parte de más de 1.100 vehículos en el enlace de Siete Palmas; de casi 1.300 vehículos en la rotonda de Tamaraceite-San Lorenzo; y, en especial, de más de 1.600 en Lomo Los Frailes. En Las Mesas dejan la autovía menos de setecientos automóviles.