El Cabildo prevé tener las cabras controladas en 2019

06/09/2018

El informe remitido a Bruselas defiende el modelo de las apañadas, con las que calcula que el número retirado de la Reserva de Guguy se acerca a 250.

G.f. / las palmas de gran canaria

Las cabras no tirarán más para el monte y dejarán de comerse las plantas protegidas que paga Europa a partir de 2019. O este es al menos el reto que se marca el Cabildo y es también la previsión que le ha hecho a Bruselas en el informe que la consejería de Medio Ambiente le remitió el 31 de agosto pasado. La UE le puso esta fecha como límite para que le demostrara que está cumpliendo con los objetivos trazados en el plan de control de cabras asilvestradas en la Reserva Natural Especial de Guguy, contemplado en el marco del proyecto Life+Guguy que financia Europa. Y el Cabildo le ha dicho que, pese a no recurrir a las batidas con tiros, sino a las apañadas, la población de cabras en Guguy estará controlada en 2019. Lo ha calculado atendiendo al ratio alcanzado en las últimas capturas, con una retirada anual de 180 animales, y teniendo en cuenta también la tasa de crecimiento del ganado guanil o silvestre. Le da más datos: que de las 20 peticiones de apañadas de 2016 se ha pasado a 85 en 2018, con un crecimiento del 325%, que solo entre octubre de 2017 y agosto de 2018 se sacaron del monte 115 cabras (aunque se acerca a las 250 con las apañadas no controladas) o que solo en un mes cogieron 43. El censo en julio de 2018 era de 236.

El escrito, de 15 páginas, no solo defiende el modelo de las apañadas, sino que le hace ver a Europa que el «fuerte rechazo social» a las batidas con tiros las hizo ineficaces. ¿Por qué? Porque «supuso la paralización de las acciones» y porque impidió la «sostenibilidad de la medida en el tiempo». El Cabildo le explica así a Bruselas que, dada esa coyuntura, optó por afrontar el problema de las cabras asilvestradas en toda la isla, y no solo en Guguy, y por implicar a toda esa sociedad que rechazaba el otro método. Apostó por las apañadas y por un trabajo conjunto entre administración y los colectivos que han denominado gambuesa social. Gambuesa es la palabra canaria que define el corral grande de piedra donde se recoge en la apañada al ganado que se cría suelto.

Así las cosas, para el Cabildo, volver a las batidas «sería tirar por tierra este trabajo social de colaboración entre las instituciones públicas y la sociedad rural». También le informa en el escrito de otras acciones, como el vallado individual de 28.000 plantas en Guguy o los talleres educativos.

Falta saber ahora si el Cabildo convence a Europa o si esta le obliga a devolverle el dinero.

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