Dieciocho bomberos cubrieron toda la ciudad durante las navidades

28/12/2018

Los agentes se manifestaron ayer ante las oficinas municipales para denunciar que los festivos están «bajo mínimos» y para criticar la falta de protocolos que sufren los mandos intermedios

El término municipal estuvo atendido durante los pasados días de fiesta por dieciocho bomberos, tres menos de la dotación que se considera mínima para cubrir las urgencias de la ciudad, según explicó el representante de la Unión Sindical de Policía y Bomberos (USPB), Daniel Ojeda. Por este motivo, y la ausencia de protocolos de actuación, los agentes se manifestaron ayer a las puertas de las oficinas municipales, donde solicitaron la «dimisión» de la concejala de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, Encarna Galván.

Ojeda indicó que los parques de bomberos de Vegueta, Puerto y Miller fueron dotados con un agente menos de lo que se considera necesario. Así, tuvieron cuatro, cinco y nueve bomberos respectivamente, cuando debían tener uno más en cada uno de los puestos.

«Pedimos la dimisión porque la concejala rozó la inseguridad en el servicio a la ciudad y porque no ha cumplido ninguna de las promesas hechas al cuerpo», explicó el representante de los bomberos, que se concentraron bajo el lema En defensa de los servicios públicos y por las condiciones laborales de los mandos intermedios del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria. La convocatoria tuvo también el respaldo de las organizaciones sindicales de UGT, CSIF, CC OO e Intersindical Canaria.

Ojeda detalló que el pasado veinte de octubre, «por vez primera, un sindicato le dice al Ayuntamiento cómo hacer el trabajo y le aconsejó que sacara una lista con los refuerzos por fechas, pero no nos hizo ni caso».

Los sindicatos hacen extensiva sus críticas al jefe de bomberos actual, al que acusan de «una incapacidad total para la gestión» del cuerpo. Como ejemplo de ello citan los errores en las bases de la convocatoria para la incorporación de nuevos agentes o el mal estado del material que utilizan.

También protestaron por la situación que viven los mandos intermedios del servicio de extinción de incendios (cuatro sargentos y veinticuatro cabos), «que han dicho que no soportan más que no se tomen decisiones ni la ausencia de protocolos de actuaciones». Según Daniel Ojeda, «el servicio está funcionando gracias a nuestro propio interés».

En su opinión, la cúpula política y organizativa del cuerpo de bomberos de la capital grancanaria está actuando de manera «irresponsable».