Los tamboriles azules invaden la costa norte

12/10/2017

El tamboril azul, hasta ahora casi desconocido en las aguas menos profundas de Fuerteventura, invade la costa norte. Solo entre El Cotillo y Corralejo, el naturalista Eduardo Castilla detectó 60, en bancos de hasta ocho ejemplares. El también llamado pez globo vive normalmente entre diez y 400 metros y su ingesta resulta toxica para el ser humano.

En sus 30 años de buceo en aguas majoreras, el naturalista Eduardo Castilla nunca había visto un tamboril azul. Hasta este fin de semana vio, en tres inmersiones entre Corralejo y El Cotillo, unos 60 peces globos. El riesgo de esta invasión es doble: porta una toxina, que al ingerirla, afecta al sistema nervioso; y es todo un depredador nato de los fondos marinos.

Para el también ornitólogo, se trata de una «invasión» de tamboriles en toda regla. Las tres inmersiones las realizó en tres puntos de la costa norte: Majanicho, Bristol y el faro de El Tostón. En todos los lugares comprobó que estos peces se agrupaban de cuatro en cuatro, aunque llegó a ver un banco más grande de unos ocho Lagocephalus lagocephalus.

Castilla habló con los pescadores habituales de caña y le confirmaron que pescaban a menudo estos tamboriles. Los marineros lo detectaron desde hace unos dos meses en aguas de la costa norte.

El Lagocephalus lagocephalus suele habitar entre los diez y los 400 metros de profundidad, aunque Eduardo Castilla explica su aparición en cotas menores en la costa del municipio de La Oliva por que no gusta de fondos arenosos. Entre El Cotillo y Bristol, la costa está formada mayoritariamente por rocas a escasos metros.

La presencia del tamboril azul resulta preocupante porque su ingesta resulta peligrosa y porque es «un depredador nato», en el sentido de que se alimenta de todo, desde algas y crías de peces hasta crustáceos y cefalópodos, detalla el naturalista.