Los expertos deciden qué edificios de la capital tienen valor histórico

04/08/2018

El Ayuntamiento encargará la redacción de un catálogo arquitectónico municipal a un equipo multidisciplinar que determinará el grado de protección que se debe dar a inmuebles antiguos. El documento podría ser decisivo a la hora de declarar edificios como Bien de Interés Cultural (BIC)

El Ayuntamiento de Puerto del Rosario trabaja en la elaboración del pliego de condiciones en virtud del cual se sacará a licitación la redacción del futuro catálogo arquitectónico de edificios con valor histórico del municipio. El documento será encargado por parte de la Concejalía de Urbanismo, que dirige Roberto Padilla, a instancias del recién creado consejo municipal de patrimonio histórico, cuya sesión constitutiva se celebraba este 31 de julio; el concejal de Patrimonio, Alejo Soler, preside el consejo.

«De momento estamos trabajando en el pliego y, cuando terminemos de elaborarlo, se sacará a concurso», ha explicado Padilla, quien estima que la salida a licitación aún podría demorarse al menos «hasta finales de este año». En el pliego de condiciones se exigirá que sea un equipo multidisciplinar de expertos en diversos campos (arquitectura, historia, etcétera) el responsable de determinar qué edificaciones son susceptibles de protección y en qué grados. En el futuro catálogo arquitectónico municipal se incluirán no solo las antiguas viviendas con valor histórico, sino también las edificaciones religiosas o incluso construcciones industriales como los antiguos hornos de cal. La redacción del catálogo arquitectónico municipal viene exigida en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Puerto del Rosario, cuya revisión se aprobó hace aproximadamente un año y medio, así como en la Ley de Patrimonio Histórico de Canarias.

La elaboración del catálogo arquitectónico no implica que las edificaciones que se incluyan vayan a obtener ipso facto un determinado grado de protección u otro, sino que más bien será una especie de guía elaborada por expertos que servirá sobre todo al Cabildo de Fuerteventura a la hora de instar al Gobierno de Canarias a dotar de protección a una edificación histórica. Padilla recuerda que el catálogo «no es para declarar BIC», sino que «señalará las viviendas que en todo el municipio son susceptibles de tener un cierto grado de protección, que a lo mejor puede ser que se pueda tirar el edificio entero y hacerlo de nuevo con la misma fisonomía, o bien que el edificio no se pueda tocar sino solo restaurarlo, etcétera».

Ni los ayuntamientos ni los cabildos pueden declarar inmuebles como BIC, ya que es una competencia del Gobierno de Canarias, pero sí pueden instar al Ejecutivo regional a que inicie los expedientes para la declaración en caso de que se cumplan los requisitos. Según Padilla, gracias al catálogo arquitectónico municipal, «el Cabildo podrá ver si es razonable o no declarar como BIC un inmueble, porque ahora mismo está un poco a ciegas».

Recientemente, una plataforma vecinal de Puerto del Rosario impulsada por Carmelo Torres, doctor en historia, presentaba a las instituciones una propuesta para declarar como BIC los inmuebles que quedan en pie del antiguo Puerto Cabras. En total 140 edificaciones entre las que incluyen viviendas, hornos de cal, el cementerio viejo, el depósito de agua de la Charca, etcétera. Sin embargo, la iniciativa no parece haber acabado de convencer ni a los responsables políticos del Cabildo de Fuerteventura ni del Consistorio capitalino; mucho menos a los propietarios de los inmuebles afectados, cuya declaración como BIC reduce mucho el margen de maniobra sobre las edificaciones, así como las posibilidades de sacarles una rentabilidad económica. Por ver quedan las reacciones al futuro catálogo arquitectónico del municipio, cuya materialización acaba de ponerse en marcha.

Nace el consejo municipal de patrimonio

El reglamento del consejo de patrimonio histórico se publicó en el BOP Las Palmas del 16 de abril y este 31 de julio se constituía. Forman parte el alcalde como presidente nato y el concejal de Patrimonio como presidente del órgano, además de un edil por grupo político y técnicos del área de Patrimonio. El consejo se reunirá al menos dos veces al año para abordar asuntos sobre patrimonio.