Hollywood gobierna las dunas de Corralejo

10/09/2018

La Warner Bros toma el control en el parque natural para el rodaje de ‘Wonder Woman’. La tasa a pagar para 21 días de permiso asciende a unos 10.500 euros. La ordenanza municipal de La Oliva solo fija una tarifa por día de grabación, al margen de los metros cuadrados de superficie acordonada

El equipo humano de Wonder Woman se traslada esta semana a Fuerteventura procedente de Almería, donde ha estado rodando durante la última semana. En las Dunas de Corralejo, la Warner Bros controla ya los accesos a buena parte del parque natural, concretamente a una amplia superficie de arena acordonada a ambos lados de la carretera cerrada, cuya extensión en kilómetros cuadrados es un misterio que todavía no se ha desvelado.

El refuerzo de la vigilancia en torno a la zona de acceso restringido se da por hecho. Habrá que impedir a toda costa el paso a los turistas despistados, pero sobre todo a los curiosos deseosos de aproximarse al despliegue cinematográfico. Para la Warner Bros, así como para Sur Film y demás empresas asociadas, sin duda será un reto conseguir que no se capten imágenes en acción de la mujer maravilla, un papel interpretado por la actriz Gal Gadot.

No ha trascendido el día exacto del inicio del rodaje en Fuerteventura, pero sí que será esta semana, probablemente mañana o el miércoles. El equipo, encabezado por la directora Patty Jenkins, estuvo rodando en pasados días en el complejo monumental de La Alcazaba, en Almería, así como en calles del casco histórico de la ciudad andaluza.

En Fuerteventura, el rodaje de Hollywood desembarca en medio de la polémica generada por la decisión del Cabildo de cerrar la carretera de las Dunas de Corralejo. Pocos se han creído que el cierre provisional, desde el 10 de agosto hasta el 6 de octubre, responda a la realización de un estudio socioeconómico que, según el Cabildo, medirá las consecuencias supuestamente negativas del cierre definitivo que se avecina. Sin obviar el enfado social, en el Cabildo consideran que han matado dos pájaros de un tiro, porque, además, se rodará la película.

La carretera, en servicio desde los años setenta, tiene los días contados. La empresa que construye la autovía La Caldereta-Corralejo, una vez finalizado el proyecto y antes de que sea recepcionado, tiene la obligación legal de cerrar el acceso de vehículos a la vía litoral; así será en cumplimiento de las medidas correctoras establecidas en el informe de impacto ambiental de la autovía.

Este pasado sábado se celebraba una manifestación en Corralejo contra el cierre. Entre los vecinos estaban los más guerreros, de Parque Holandés, quienes han organizado casi todas las protestas y una campaña de recogida de firmas que han contado con respaldo social y empresarial. Entre los hoteleros, la patronal Asofuer, que preside Antonio Hormiga, alerta de que en agosto han sufrido «importantes anulaciones de reservas y caída del número de visitantes» por el cierre.

Cabildo y Ayuntamiento de La Oliva se han visto desbordados de críticas este verano. La guerra se ha desatado en la calle y en redes sociales, donde se ha acusado a ambas instituciones de «privatizar» las Dunas para que la Warner, previo pago de tasas «millonarias», haga su película. Sin embargo, el Cabildo no otorga permisos y, por tanto, no cobra nada. Sí es cierto que hay un convenio de colaboración entre Cabildo y Sur Film en virtud del cual esta productora que trabaja para la Warner pagará el estudio socioeconómico del cierre de la carretera, contratado a EDEI Consultores, además de mejoras en la señalización de la carretera. Pero el Cabildo no ingresa cantidad económica alguna, si bien en la institución insular, que preside Marcial Morales, y en Fuerteventura Film Commission, que preside Edilia Pérez, consideran que con este rodaje la promoción internacional que recibe la isla es «impagable», sin contar los beneficios económicos que deja y los empleos creados.

El Ayuntamiento de La Oliva sí cobra una tasa por el permiso de rodaje, en concreto 450,76 euros por día. La cantidad total a percibir por el Consistorio es de unos 10.500 euros, lo cual implica que el permiso de la Warner para rodar es de unos 21 días. La tasa, fijada en una ordenanza municipal, no varía en función de la mayor o menor superficie acordonada para un rodaje, aspecto que podría haber sido clave para Wonder Woman.

Los restaurantes hacen su agosto

Entre preparativos del rodaje, rodaje en sí mismo y los trabajos de desmonte y recogida, se calcula que el personal de la Warner Bros y empresas asociadas, en total unas 400 personas, pase unos 120 días en Fuerteventura. Están repartidos entre 10 hoteles y apartahoteles para los que supondrán unas 20.000 estancias. Suponiendo que cada una de estas personas se gaste 30 euros al día en comer durante los cuatro meses, podrían dejarse 1,5 millones de euros en servicios de restaurantes desde Caleta de Fuste hasta El Castillo. No se sabe si también darán de comer a los 1.300 extras, pero sí que se ha contratado a personal de cocina y restaurante para un catering. Además de a los extras, en la isla se ha contratado a otras 250 personas, entre ellas a sanitarios, vigilantes, fontaneros, conductores, etcétera; y se han contratado diferentes servicios con numerosas empresas. Fuerteventura Film Commission, que preside Edilia Pérez, estima que Wonder Woman dejará una inversión global de 20 millones de euros en la Maxorata.

Retroceso de las Dunas

Las Dunas de Corralejo se reducen en un proceso que podría haberse acelerado por la construcción de la carretera y la urbanización salvaje que cerca el parque natural. Expertos consultados por este diario han llegado a fijar en un 15% la disminución de la superficie total del campo dunar de Corralejo en los últimos 40 años; en este porcentaje se englobaría el mismo pueblo levantando con el crecimiento turístico. Por otra parte, según un estudio del Instituto de Oceanografía y Cambio Global de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), «las Dunas de Corralejo ocupaban en los años noventa un total de 2.081 hectáreas, mientras que en la actualidad se extienden solo por 1.812 hectáreas», alertaba en el mes de septiembre de 2017 el grupo de Podemos en el Cabildo de Fuerteventura, único partido político de la isla a favor del cierre definitivo de la carretera. En base a estos datos, añadían desde la formación morada, se han perdido «casi 300 hectáreas por culpa de la mano del hombre al cambiar la movilidad y la dinámica natural de las dunas». Pese a las investigaciones que avalan el retroceso dunar, la visión cortoplacista del empresariado turístico y la comodidad de quienes quieren llegar en coche a la orilla de la playa, así como una clase política no dispuesta a perder votos, se manifiestan hoy como los peores enemigos de que se adopten medidas para salvar el campo dunar.