Una comisión para aclarar qué falló

Diez años después del accidente que costó la vida a 154 personas, hoy se constituye en el Congreso la comisión de investigación del vuelo JK5022 de Spanair con un objetivo claro: identificar los fallos de seguridad para evitar que la tragedia se repita.

LORETO GUTIÉRREZ | MADRID

La investigación parlamentaria sobre las causas del siniestro que tuvo lugar el 20 de agosto de 2008 en el aeropuerto madrileño de Barajas verá la luz hoy en el Congreso, con la constitución de la comisión que va a desarrollar sus trabajos durante los próximos meses bajo la presidencia de la diputada de Unidos Podemos por Las Palmas, Meri Pita.

La comisión de investigación, cuya creación fue aprobada por el pleno de la Cámara Baja el pasado mes de febrero con el apoyo de todas las fuerzas políticas y la única abstención del PP, tiene entre sus objetivos determinar las causas y responsabilidades del accidente aéreo, aclarar dónde estuvieron los fallos para mejorar la seguridad de los vuelos y evitar que en un futuro pueda tener lugar una tragedia similar.

«Aquí no estamos hablando de buscar venganza ni de tratar de reparar los daños, porque la muerte de las 154 personas que fallecieron en el accidente del JK5022 es irreparable», señala Meri Pita, «de lo que se trata es de que la conclusiones de la investigación permitan determinar con claridad qué pasó para que no vuelva a pasar», añade.

Una vez que quede constituida -estará integrada por tres diputados de cada uno de los grupos parlamentarios con más de cincuenta escaños y dos representantes del resto-, Pita tiene previsto reunir de inmediato a la Mesa de la comisión para establecer un primer calendario de trabajo y elaborar el listado con las peticiones de comparecencias que planteen las distintas fuerzas políticas. «Vamos a trabajar sin prisa pero sin pausa», asegura la presidenta de la comisión de investigación, «no se van a cercenar las propuestas de ningún grupo, porque lo importante es que se despejen todas las dudas», añade la diputada de Podemos.