Sindicatos y asesorías afrontan el aluvión de ERTE

Los asesores laborales reciben estos días un goteo incesante de empresarios -sobre todo autónomos y pymes- para presentar expedientes de regulación temporal de empleo por «causa mayor», que debe ser resueltos en siete días

B. Hernández
B. HERNÁNDEZ

Borja Suárez, secretario de Acción Sindical de CC OO, acompañaba el martes a los trabajadores de un hotel mientras esperaban que salieran los dos últimos clientes. Era un cierre más de los que se repiten a diario. Cada día tiene concertadas «reuniones informativas» en las que las empresas están comunicando los ERTE, puesto que ante el estado de alarma se han acortado los plazos y suprimido la negociación con los sindicatos.

Una situación similar está viviendo el asesor laboral Tomás Travieso. Su despacho registra un incesante goteo de personas con muchas dudas, sobre todo autónomos. Explica el experto que, se acercan fundamentalmente autónomos y pymes que buscan respuestas que no siempre encuentran. Aunque las compañías deben acreditar que su actividad se ha visto afectada o que no pueden continuar por la cancelación de actividades y las medidas restrictivas impuestas por el estado de alarma y argumentar «fuerza mayor», los más afectados preocupados por esta situación, dice, «son pequeños empresarios que tienen una o dos personas contratadas y que no saben exactamente a qué medidas se pueden acoger, si pueden suspender pagos a la Seguridad Social o, en caso de hacerlo, si se pueden ver perjudicados en caso de ayudas posteriores».

Travieso indica al respecto que el decreto ley del Gobierno ha aclarado bastante este escenario y que lo más importante para los trabajadores es que se reducen a siete días los plazos para resolver los expedientes, de manera que las prestaciones puedan llegar cuanto antes a los afectados. «En una situación normal, tendrían que esperar a que la autoridad laboral decidiera sobre el ERTE presentado para cobrar el paro». Aunque en el caso de los hoteles es más lento, dice Tomás Travieso, «todos los negocios están cayendo uno tras otro. Todo está parado».

A este respecto, Borja Suárez agrega que en todos los expedientes de regulación temporal que se presenten por «causa mayor» generado por el coronavirus se elimina la negociación con los sindicatos y el proceso se reduce a la comunicación, aunque «seguimos exigiendo a las empresas que den garantías de que los puestos no peligran y que los trabajadores se pueden reincorporar a sus puestos cuando la situación cambie, y que no se aprovecha para hacer despidos o ahorrarse indemnizaciones».

Destaca además que, tras el decreto aprobado por el Gobierno, las prestaciones que se reciban como consecuencia de un ERTE no contarán como paro y la prestación también la podrán recibir los trabajadores que no hayan cotizado los suficiente. Esta circunstancia, indica el dirigente de CC OO, «es fundamental para los más vulnerables». En los ERTE cuya temporalidad expire sin que se haya levantado el estado de alarma, se puede negociar un segundo expediente.

Por otro lado, y ante la avalancha de expedientes, la Consejería de Empleo indica que el número de trabajadores se irá incrementando a medida que se les vaya dotando de herramientas para que trabajen en sus casas.