El debate del estado de la na</p><p>como presidente del Gobierno.

Radiografía en tiempos de crisis

Sánchez afronta su primer debate de la nación, tras siete años sin celebrarse, con la inflación disparada y los socios de Gobierno enfrentados

Loreto Gutiérrez
LORETO GUTIÉRREZ Madrid

La última vez que se celebró el debate sobre el estado de la nación, en febrero de 2015, el presidente del Gobierno era Mariano Rajoy, Pedro Sánchez lideraba la oposición y ni Podemos ni Ciudadanos habían llegado aún al Congreso. Si hacemos caso del calendario han transcurrido siete años, pero si miramos todo lo que ha cambiado y los acontecimientos que se han sucedido desde entonces, da la impresión de que hayan pasado varias vidas.

La España de hoy, convaleciente de una pandemia mundial y bajo los efectos de una guerra que se enquista a las puertas de Europa, poco tiene que ver con la de entonces. La radiografía de la situación actual del país a través de distintas miradas sobre una misma realidad cambiante se va a definir a partir de mañana y hasta el jueves en el primer debate del estado de la nación de la era Sánchez.

CC espera hacer valer el peso de sus dos escaños para arrancar a Pedro Sánchez «compromisos claros» con Canarias

Una convocatoria programada al socaire del éxito de organización de la cumbre de la OTAN celebrada en Madrid y de la buena imagen internacional que ofreció España, pero que en el camino ha tropezado con un nuevo desencuentro entre PSOE y Unidas Podemos por el incremento del gasto en defensa, que ha forzado la reunión de la mesa de seguimiento del pacto, aún sin fecha.

Para acallar el runrún de una ruptura del Gobierno seguida de un posible adelanto electoral, Pedro Sánchez subirá mañana a la tribuna de oradores del hemiciclo a reivindicar la utilidad de la coalición a pesar de las diferencias, decidido a defender su gestión de dos años y medio plagados de adversidades y a hacer valer las medidas adoptadas para proteger a la ciudadanía de las consecuencias de la crisis económica.

No se lo van a poner fácil. Sus tradicionales socios del bloque de investidura empiezan a dar señales de distanciamiento -ya lo han dejado solo en más de una ocasión- y van a mantener un tono muy crítico respecto a asuntos como el cambio de posición sobre el Sáhara Occidental y la nueva etapa de relaciones con Marruecos o los casos de espionaje con el programa Pegasus.

Coincidirán además en demandar más medidas sociales y económicas de calado para afrontar la inflación galopante y un giro nítido a la izquierda que contrarrestre el empuje de la derecha y la extrema derecha materializado en las elecciones andaluzas.

Y si eso es entre sus socios, enfrente tendrá Sánchez a una oposición con el colmillo afilado, crecida por las encuestas favorables al PP bajo el liderazgo de Núñez Feijóo -que estará presente en el hemiciclo aunque sin posibilidad de intervenir porque no es diputado-, y dispuesta a tirar por tierra sin concesiones la gestión del Gobierno.

Singularidad canaria

En los tres días intensos del debate que se abre mañana Canarias va a contar con una porción de espacio propio, ya sea a través de debate directo con el presidente, como en el caso de CC, o mediante las propuestas de resolución que presenten los distintos grupos parlamentarios.

«Es el debate más importante tras el de investidura y lleva siete años sin hacerse», recuerda la diputada de CC por Santa Cruz de Tenerife, Ana Oramas, «en clave canaria es básico para comprobar el grado de compromiso sobre los asuntos que quedan pendientes y lo que tenemos que conseguir antes de que acabe la legislatura», añade.

Los dos escaños que ahora tiene CC tras la cesión del que ocupaba Pedro Quevedo (NC) a la número dos de la lista con la que los dos partidos fueron a las urnas, María Fernández -que tomará posesión al inicio del pleno-, la formación nacionalista recupera capacidad de presión y aspira a ser decisiva.

«El Gobierno está perdiendo apoyos claros y los dos votos de CC tienen ahora más peso político», señala Oramas, «llevamos varias semanas preparando el debate en equipo y no vamos a permitir que para los tiempos difíciles que vienen Canarias no tenga las medidas que necesita para salir de la crisis en igualdad de condiciones que el resto del Estado», añade.

Ana Oramas (CC) es la única diputada canaria que debatirá directamente con el presidente del Gobierno.

A CC le corresponde presentar tres propuestas de resolución del cupo de quince que tiene el grupo parlamentario mixto, en las que la formación nacionalista va a intentar condensar los principales asuntos que afectan a los intereses de las islas.

«Lo que más nos preocupa es que las medidas que el Gobierno estatal está adoptando para salir de la crisis se toman bajo el prisma de la España peninsular y no tienen en cuenta la singularidad de las islas» , recalca Oramas, «son medidas absolutamente insuficientes, como prueba el hecho de que tenemos el combustible más caro de España y la cesta de la compra más cara de España.Necesitamos un compromiso claro del Gobierno con Canarias», añade.

Las posiciones que se marquen en el debate del estado de la nación -en el que Oramas va a debatir con Sánchez mientras que Fernández defenderá las propuestas de resolución- suponen un anticipo de la negociación de los Presupuestos de 2023 que llegará tras el verano.

Tres días debate intenso

30 minutos tendrá cada grupo parlamentario -y quince más en la réplica- para contestar a la intervención del presidente del Gobierno, que abrirá el debate mañana a las 12.00 sin tiempo límite. Cuando Sánchez acabe se suspenderá la sesión hasta la tarde, ya con la intervención de los grupos de mayor a menor.

Sin cara a cara con el lider de la oposición

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, asistirá al debate pero no podrá medirse con el presidente porque no tiene la condición de diputado. La posición del partido la defenderá Cuca Gamarra.

15 son las propuestas de resolución que puede presentar cada unode los grupos parlamentarios para su debate y votación en la última jornada del debate. No tienen carácter vinculante.

A Coalición Canaria le corresponden tres iniciativas

La formación nacionalista, ahora con dos escaños, es la única que va a presentar propuestas de contenido específicamente canario.

El REF, Marruecos y la economía centran las resoluciones canaria

El cumplimiento el REF, especialmente en lo que respecta a la obligatoriedad de dar un trato diferenciado a las islas ajustado a su singularidad, las relaciones con Rabat y las negociaciones para delimitar la mediana entre las islas y la costa marroquí, junto a medidas específicas de índole económica para superar la crisis copan la mayor parte de las propuestas de resolución con contenido canario que van a presentar los grupos parlamentarios.

En la defensa del Régimen Económico y Fiscal coinciden las iniciativas de CC y PP. Mientras que los nacionalistas van a denunciar el «retroceso» en la interpretación que el Ministerio de Hacienda hace de herramientas fundamentales y pide que se corrijan las vulneraciones el fuero isleño, el PP reclama medidas concretas para activar el sector turístico canario y que se exima a las islas de la tasa europea sobre el queroseno para atender a las necesidades de movilidad. La diputada del PP canario Ana Zurita adelanta que su partido va a presentar propuestas territorializadas por bloques de materias, en las que tendrá cabida además la petición de un programa específico de acceso a la rehabilitación eficiente de viviendas para que las personas vulnerables puedan abaratar el recibo de la luz, y un plan de vivienda para facilitar la emancipación de los jóvenes.

La nueva etapa de relaciones con Marruecos iniciada a raíz del viraje de Sánchez en el conflicto del Sáhara Occidental y la participación de Canarias en el grupo de trabajo para la delimitación de los espacios marítimos de la fachada atlántica tienen presencia destacada en las propuestas de resolución de CC, que denuncia la «humillación» al Gobierno canario por parte del Estado al invitarlo solo a la reunión preparatoria interna y no al primer encuentro negociador con los representantes marroquíes.

La demanda de un estatuto de plena autonomía para las aguas canarias, en línea con la proposición no de ley que espera trámite en el Congreso, forma parte de las reivindicaciones de la diputada no adscrita del grupo mixto, Meri Pita. La propuesta de resolución que tiene preparada reclama también que se anule la autorización a la entrada del gas en las islas y pide que el trato a los inmigrantes se acoja a la carta de derechos humanos para no convertir a Canarias «en una cárcel ni un muro». Pero Pita no ha logrado de momento un acuerdo para poder presentar su resolución, porque los demás partidos del grupo mixto no dejan hueco a los no adscritos.