Soldados ucranianos se desplazan sobre un blindado medio sobre ruedas, en Kharkiv. / Reuters

Diario militar de la guerra de Ucrania

El general de división en la reserva Jesús Argumosa analiza la evolución del conflicto bélico

XLIV

24 de junio de 2022

La retirada ucraniana de Severodonetsk

En el día 121 del inicio de la guerra, las fuerzas ucranianas se están retirando de la ciudad de Severodonetsk, después de ofrecer una fuerte resistencia durante varias semanas a los ataques de las fuerzas rusas. Rusia ha empleado en esta batalla de Severodonetsk una gran cantidad de personal, armamento y material efectuando oleadas continuas de ataques sobre las defensas ucranianas sufriendo sustanciales pérdidas tanto en personal como en material lo que ha repercutido en la pérdida de capacidad operativa en sus ya desgastados grupos de combate.

Este triunfo de las fuerzas rusas le permite a Moscú no solo estar ya muy cerca de dominar la totalidad del territorio de la región de Lugansk, uno de sus principales objetivos marcados desde el comienzo de la invasión, sino también levantar la moral de las unidades muy debilitadas por el gran esfuerzo que están realizando en esta terrible guerra de atrición que se está llevando a cabo en Donbás. Estas unidades necesitarán un mínimo tiempo para poder recuperarse y reorganizarse para poder efectuar nuevos ataques.

Desde el lado ucraniano, es cierto que con la retirada de Severodonetsk están a punto de perder una parte importante de su primera línea de defensa, en la que también está incluida la ciudad de Lisychansk, aún no tomada por las fuerzas rusas, pero también es verdad que las fuerzas ucranianas siguen «enterradas» en el terreno de sus fuertes organizaciones defensivas, muy difíciles de atacar con posibilidades de éxito, a lo largo de varios kilómetros de profundidad que les permite ganar tiempo para recibir el armamento y equipo de los países occidentales.

De hecho, ya ha llegado a Ucrania el poderoso sistema estadounidense de armas de largo alcance y alta precisión denominado HIMARS, con un alcance de 80 kilómetros, superior al arsenal ruso que posibilita a las fuerzas ucranianas alcanzar objetivos clave en el campo de batalla pudiendo cambiar, junto a otros modernos y sofisticados armamento de ayuda occidental, el rumbo de la guerra.

Lo que no está cambiando es el ritmo de la guerra. Las fuerzas de ambos bandos están muy desgastadas. Durante las próximas semanas seguiremos asistiendo a una guerra estática con continuos bombardeos de artillería junto con ataques y contraataques de poca extensión y duración, impregnada de una parálisis estratégica incapaz de modificar o transformar el despliegue operacional.

XLIII

22 de junio de 2022

Sin avances en Donbás a pesar del «rodillo ruso»

Con independencia de las graves consecuencias difundidas por Rusia que se pudieran producir como consecuencia de las restricciones al tráfico de mercancías en el ferrocarril que enlaza con el exclave ruso de Kaliningrado en su paso por Lituania o el nuevo anuncio de Putin de que el misil balístico intercontinental «Sarmat» estará listo para finales de 2022, capaz de alcanzar objetivos en cualquier lugar de Europa o de Estados Unidos, la ofensiva rusa en Donbás continúa estancada en situación muy similar, salvando las distancias y las circunstancias estratégicas, a la guerra de trincheras de la Primera Guerra Mundial.

La antigua doctrina rusa de efectuar oleadas de ataques uno después de otro es lo que están haciendo las unidades rusas en la ofensiva de Donbás. Todo ello se hace después de realizar continuos bombardeos de artillería y ahora también bombardeos aéreos con la intención de atemorizar, debilitar y ablandar las posiciones defensivas de las fuerzas ucranianas. En la guerra de Chechena la capital, Grozni, fue tomada por las fuerzas rusas después de varios meses de sufrir bombardeos aéreos y lanzamiento de misiles. Quedó totalmente destruida.

En el día 119 de la guerra, las fuerzas rusas están avanzando hacia la ciudad de Lisychansk que está enfrente de Severodonetsk, separadas dichas ciudades por el rio Siverskyi Donetsk, pero desde el sur en lugar de hacerlo desde este a oeste cruzando con el citado rio. El casco urbano de Severodonesk ya está prácticamente controlada por Moscú con independencia de que todavía quedan combatiendo algunos soldados ucranianos. En cuanto a la planta química de Azot aún continúa resistiendo con combatientes ucranianos junto a varios centenares de civiles. Recuerda mucho a la situación vivida en la acería de Azovsyal, en Mariúpol.

Estando muy lejanas las previstas operaciones rusas de embolsar a las fuerzas ucranianas en las diferentes líneas de objetivos que habían planeado, desde la más lejana Jarkov-Dnipro-Zaporiyia hasta la más próxima Lyman - Pospana, pasando por la de Izyum-Sloviansk-Donetsk, la guerra actual en Donbás, como se ha dicho anteriormente, constituye una guerra de desgaste en la que las fuerzas de ambas partes no se hallan en condiciones de emprender grandes ofensivas. Con mucha probabilidad, los próximos combates se seguirán desarrollando, sin grandes avances, en el triángulo Severodonetsk-Lyman- Popasna.

XLII

20 de junio de 2022

La situación estática de la guerra

Las fuerzas rusas aún no se han hecho con el pleno control del núcleo urbano de la ciudad de Severodonetsk mientras en la zona industrial de Azot sigue en manos de fuerzas ucranianas junto con personal civil que aún se encuentra en dicha zona. Las fuerzas ucranianas desplegadas en las posiciones defensivas en los alrededores de Severodonetsk y Lysichansk están resistiendo con limitado armamento y munición los ataques de las fuerzas rusas que también se resienten de la necesaria y suficiente potencia de combate para penetrar en las citadas posiciones defensivas ucranianas.

La ofensiva rusa en Donbás se ha convertido en una guerra de desgaste y de resistencia en la que ambas partes están movilizando cada día nuevos recursos. Las fuerzas rusas tienen dificultades para movilizar reservistas con un mínimo nivel de instrucción y adiestramiento para el combate en tanto que las fuerzas ucranianas dependen de la llegada de armamento y munición occidentales para que sus unidades de combate puedan hacer frente con garantía suficiente a los ataques rusos.

Es un hecho objetivo que en tanto las fuerzas ucranianas no dispongan del nuevo material solo pueden limitarse a defender sus posiciones ya que, en ningún caso, pueden lanzar un contraataque y menos una contraofensiva con posibilidades de éxito. En definitiva, en Donbás se está atravesando una situación estática, con avances rusos muy cortos con los correspondientes retrocesos al no poder consolidar la ocupación del terreno.

A pesar de que hay movimientos y despliegues de fuerzas tanto por parte de Rusia como por parte de Ucrania, en el Norte con nuevos bombardeos rusos sobre Jarkov, contraataques ucranianos recuperando terreno o los combates que se están llevando a cabo en el entorno de Izyu y Sloviansk; o los contraataques ucranianos en el Sur contra posiciones rusas en los alrededores de la ciudad de Jarsón, ocupada por los rusos, la verdadera batalla que tendrá un gran impacto en el resultado de la guerra se está librando en Donbás.

En definitiva, las operaciones militares en la guerra en Ucrania siguen estando condicionadas por un estancamiento táctico en el empleo de fuerzas, propio de una guerra de desgaste, y por una parálisis estratégica incapaz de impulsar y renovar el despliegue operacional.

Ataque con misiles en Járkov / efe

XLI

17 de junio de 2022

La crítica situación de las fuerzas ucranianas

A los 114 días de la invasión de Ucrania por parte de Rusia, la principal ofensiva rusa está centrada en la zona de Donbás, en la que los principales combates se están desarrollando en torno a la ciudad de Severodonetsk y otros núcleos urbanos como Lysichansk, Mykolaivka y Bilohorivka. En Severodonetsk las fuerzas rusas ocupan la mayor parte del casco urbano mientras las fuerzas ucranianas junto a controlan junto a la zona industrial de Azot.

Rusia está llevando a cabo una implacable guerra de desgaste contra Ucrania que se materializa en estos momentos en las regiones de Lugansk y Donetsk que integran la zona de Donbás. El problema de las fuerzas ucranianas es que se encuentran muy escasas de munición en su armamento procedente de la era soviética, al mismo tiempo que no disponen de armas pesadas, sistemas de artillería de largo alcance o misiles modernos con los que se puede hacer frente en condiciones adecuadas a la potencia de combate y de fuego de las unidades rusas.

Los aliados están anunciando continuamente que van a apoyar y a enviar ayuda a las fuerzas ucranianas pero lo cierto es que o no llegan o llegan con cuenta gotas al frente de combate. En la actualidad, la potencia de fuego de las fuerzas rusas, especialmente en artillería, en misiles o en armas pesadas es 10 veces superior al que corresponde en las fuerzas ucranianas. En estas condiciones, las fuerzas ucranianas no están en condiciones de enfrentarse a las fuerzas rusas. O este tema lo soluciona Occidente o el resultado de la guerra se inclinará claramente al lado de las fuerzas rusas.

Aunque es verdad que, en el sur, fuerzas ucranianas han logrado establecer una línea de contraataque de una longitud aproximada de 80 kilómetros en los alrededores de la ciudad de Jerson, recuperando terreno perdido o que, en el norte, las fuerzas ucranianas están realizando operaciones de contrataque para impedir que las fuerzas rusas se apoderen de Izyum o de Sloviansk con el propósito de evitar cualquier maniobra de cerco, lo cierto es que las fuerzas ucranianas se hallan en una situación claramente desfavorable en Donbás por falta del armamento y munición necesarios para combatir a las fuerzas rusas.

XL

15 de junio de 2022

Visión general del teatro de la guerra

Las fuerzas rusas intentan dominar la planta química de Azot situada en la zona industrial de Severodonetsk, de cuyo sector urbano ya controlan en su mayor parte. La situación actual en dicha planta química es muy similar a la ocurrida en la acería de Azovstal, en Mariúpol, durante la primera mitad del pasado mes de mayo. La planta está llena de galerías, trincheras, abrigos y túneles donde se refugian militares ucranianos junto a los cientos de civiles que se señalaban en estas páginas el pasado lunes.

La actual situación en el teatro de la guerra ucraniano es muy variada. En primer lugar, como se ha apuntado en estos últimos 10 días, el esfuerzo principal de la invasión rusa se está realizando en Donbás donde Rusia está concentrando su máxima capacidad de fuego y de combate para penetrar en las casi inexpugnables posiciones defensivas ucranianas. Se está desarrollando una batalla cruel y sangrienta que está ocasionado una gran cantidad de bajas por ambos lados con un estancamiento de los despliegues.

En el norte, en el frente de Jarkov, se realizan frecuentes contraataques de las fuerzas ucranianos al objeto de recuperar el terreno ocupado por las fuerzas rusas al mismo tiempo que pretenden impedir que la cadena logística rusa que abastece a las tropas del Kremlin desplegadas en Donbás y en el entorno de Izyum y Sloviansk, cuyo despliegue amenaza con efectuar un posible movimiento de embolsamiento de las tropas ucranianas desplegadas en el triángulo Izyum-Severodonetsk-Horlivka, aunque en este momento queda muy lejano.

En el sur, en las regiones de Jerson y Zaporiyia, mientras las fuerzas ucranianas han reanudado las contraofensivas en el noroeste de la región de Jerson, amenazando las posiciones de las fuerzas rusas en Kyselivka, Soldatske y Oleksandrivka, situadas a menos de 40 km de la ciudad de Kherson, las autoridades de ocupación rusas están distribuyendo pasaportes rusos en las ciudades de Kherson y Melitopol con la idea de ir estableciendo las condiciones para una posible anexión a la Federación de Rusia.

En la región de Zaporiyia, las fuerzas ucranianas han progresado hacia el sur varios kilómetros aprovechando el traslado de fuerzas rusas al frente de Donbás.

XXXIX

13 de junio de 2022

Desgaste táctico y parálisis estratégica

En Donbás, las fuerzas militares ucranianas resisten en la zona industrial de la ciudad de Severodonetsk con el fin de impedir la toma total de la ciudad cuyo núcleo urbano ya controlan las fuerzas militares rusas y así frenar su avance en la región de Lugansk. Mientras tanto, las fuerzas rusas están cortando no solamente las vías de abastecimiento sino también el repliegue de los defensores de la ciudad.

Dicha área industrial, donde se refugian algo más de 500 civiles, entre ellos 40 niños, está sufriendo intensos bombardeos de la aviación y artillería rusa al mismo tiempo que el último puente entre Severodonetsk y Lysichansk está siendo blanco de constantes ataques lo que impide la evacuación de civiles. Es preciso recordar que la ciudad de Lysichansk, situada en una colina dominando la zona de combate ocupa una posición operacional ventajosa respecto a los combates que se están librando en Severodonetsk y alrededores.

Tal como transcurre la ofensiva rusa en Donbás, con ataques de corto recorrido lo que origina avances de las tropas de Rusia muy lentos seguidos de contraataques locales ucranianos de recuperación del terreno perdido, el desarrollo de esta guerra de desgaste y atricción se vislumbra de una duración larga, sangrienta y cruel, cuyas perspectivas de un alto el fuego, no parecen situarse en el corto plazo.

Esta es la situación táctica en la principal batalla de la guerra, con las fuerzas militares sometidas a una guerra de trincheras, sin avances significativos, con cambios continuos de dominio del territorio, a lo que se añade unas posiciones defensivas ucranianas, sin armamento suficiente, materializadas en un nivel de organización fuerte a la que las fuerzas rusas no tienen la suficiente capacidad de combate para conquistarlas, entre otras cosas, debido a una escasez de personal combatiente y a unos grupos de combate muy desgastados y debilitados.

En el nivel estratégico, las dos partes se hallan paralizadas adoptando posiciones maximalistas. Si el objetivo estratégico de Occidente es anular a Rusia y que esta devuelva todo el territorio ucraniano ocupado, el objetivo estratégico de Rusia consiste en arruinar a Ucrania y quedarse con el terreno conquistado. Ante estos planteamientos maximalistas la estrategia queda paralizada. Mientras continúan estas posturas maximalistas la guerra continuará. Es vital dar paso a la negociación y a la diplomacia.

XXXVIII

10 de junio de 2022

La crítica batalla de Severodonetsk

En esta guerra de desgaste que se lleva a cabo en Donbás, la táctica empleada por ambos bandos es muy distinta. Se está viendo claramente en esta batalla por la conquista de Severodonetsk, ciudad de la región de Lugansk con escaso valor estratégico, pero de gran importancia política desde el punto de vista de Putin ya que le permite, en caso de controlar totalmente la ciudad, el dominio de toda la región de Lugansk, uno de los objetivos más importantes de Rusia en esta invasión.

Volviendo al nivel táctico. Las fuerzas rusas emplean con gran profusión los bombardeos aéreos y de artillería junto con el lanzamiento de misiles, por un lado, contra las ciudades ocasionando una gran cantidad de bajas e implantando el régimen del terror en la población y, por otro, contra las posiciones defensivas ucranianas para «ablandarlas» física y moralmente antes de efectuar sus ataques con potentes apoyos de fuego de armas pesadas y de artillería, fundamentalmente.

En el otro bando, las fuerzas ucranianas combaten, por una parte, en actitud defensiva, en sus posiciones organizadas en trincheras, galerías, abrigos de hormigón contra proyectiles de artillería de diferentes calibres, galerías enterradas, asentamientos de diferentes armas pesadas etc y por otra, en actitud ofensiva por medio de contraataques que les posibilita reaccionar y recuperar terreno perdido. Aunque estos contraataques son apoyados por el fuego de armas pesadas y de artillería, su potencia es mucho menor que la de los ataques rusos.

En el día 107 de la invasión, los combates en Severodonetsk adquiere una principal relevancia operacional. La zona urbana está ocupada por las fuerzas rusas y la zona industrial por las fuerzas ucranianas. Sin embargo, el actual control ucraniano de la vecina ciudad de Lysichansk situada a mayor altura que Severodonetsk proporciona a las fuerzas ucranianas una ventaja operacional significativa. Aquel bando que domine el entorno Severodonetsk-Lysichansk dispondrá de una posición de fuerza clave en la región de Lugansk.

Pero el tema crítico en estos momentos en esta batalla de Severodonetsk es que Occidente no está siendo capaz de proporcionar a Ucrania, en tiempo oportuno, el necesario y suficiente armamento y munición para defender su territorio con garantías de éxito ante las fuerzas rusas. En román paladino, parece que Occidente no está haciendo sus deberes.

La ciudad de Severodonetsk, en medio de los ataques rusos. / AFP

XXXVII

8 de junio de 2022

La guerra sigue mientras se negocia el transporte de cereal

Mientras Rusia y Ucrania, con la mediación de Turquía y de la ONU, están negociando un acuerdo para desbloquear las exportaciones de trigo y grano desde los puertos ucranianos bloqueados por Moscú, las fuerzas rusas están preparándose para lanzar nuevos ataques desde Izyum en dirección a Sloviansk al objeto de intentar un embolsamiento al mismo tiempo que continúan atacando el centro de Severodonetsk y bombardeando la ciudad vecina de Lysichansk, al otro lado del rio Siverski Donets. Aunque las fuerzas ucranianas están teniendo dificultades para defenderse de los ataques de las fuerzas rusas en el centro de Severodonetsk, las fuerzas rusas aún no controlan la ciudad.

Es preciso subrayar que la guerra en la ciudad de Severodonetsk se desarrolla luchando calle por calle, hombre a hombre, y con un resultado incierto. La naturaleza del combate urbano que está teniendo lugar en las calles de dicha ciudad dificulta grandemente los contraataques locales ucranianos que se realizan en este entorno. Con mucha probabilidad, el control del terreno está cambiando de manos con bastante frecuencia.

Asimismo, las autoridades prorrusas de la región de Zaporiyia han anunciado el transporte de la primera partida de cereal ucraniano en tren con destino a la península de Crimea que, como se sabe, fue anexionada ilegalmente por Rusia en 2014. El cereal ha sido trasladado desde la ciudad de Metiúpol a Crimea a bordo de una decena de vagones. No sería un tema menor que esta necesidad mutua de exportar cereales acercara posiciones en encontrar una solución a la guerra.

También en el noroeste de Donbás fuerzas rusas están realizando ataques fallidos contra Bohorodychne con el propósito de unirse a las unidades rusas que intentaban tomar Sviatohirsk desde el este, dos asentamientos ubicados a unos 25 km al sureste de Izyum. Sviatohirsk y sus alrededores continúan sometidas a fuegos de la artillería rusa. Sin embargo, las fuerzas rusas si han tomado Sosnove, situada también al sureste de Izyum.

Por otra parte, el Kremlin se enfrenta a un incremento de actividades de partisanos en el sur de Ucrania, a pesar de los esfuerzos de las fuerzas rusas por restringir los movimientos y el acceso a las telecomunicaciones.

Un edificio destruido y un coche con disparos. / EP

XXXVI

6 de junio de 2022

Avances y retrocesos en Donbás

Las fuerzas ucranianas están realizando contraataques locales con éxito para obligar a retroceder las fuerzas rusas que intentan rodear las posiciones defensivas ucranianas en los alrededores de Severodonetsk al mismo tiempo que frenan los asaltos frontales rusos en la orilla del rio Siverskyi Donets. También las posiciones defensivas ucranianas están rechazando los avances rusos sobre Lisychansk desde el suroeste impidiendo que consigan embolsar a las unidades de Kiev desplegadas en su entorno.

Por otra parte, las fuerzas rusas que están intentando romper y penetrar en las defensas ucranianas de Lysichansk desde el suroeste necesitarán contar con el apoyo de otras unidades rusas que avancen desde Popasna, en el sur, una vez que estas hayan dominado la citada ciudad. En cuanto a las fuerzas ucranianas tienen aún suficientes medios y han recibido los refuerzos y equipos necesarios para seguir llevando a cabo nuevos contraataques y defender sus posiciones.

Las posiciones defensivas ucranianas continúan siendo sólidas y compactas en el entorno de Severodonetsk y Lysichansk haciendo frente con éxito a la concentración de una gran parte de fuerzas rusas desplegadas pero desgastadas en esta batalla por lo que están obteniendo solo modestos avances. Por otra parte, las fuerzas ucranianas conservan la flexibilidad y la capacidad suficientes para llevar a cabo operaciones ofensivas locales contra las unidades rusas desplegadas en esta parte del teatro de la guerra, recuperando pedazos del territorio perdido.

Mientras las autoridades rusas continúan manifestando que continuarán con su «operación militar especial» en Ucrania hasta que Rusia alcance todos sus objetivos con la probable intención de crear las condiciones apropiadas para anunciar algún tipo de victoria en tanto se prepara para una guerra prolongada, las autoridades y el ejército ucranianos están hablando de la batalla de Severodonetsk en términos cada vez más seguros y es probable que consigan frenar el importante avance de las fuerzas militares rusas en la dura batalla por la ciudad

En otras partes del teatro de la guerra como en Izyum y Lyman, las fuerzas rusas han lanzado operaciones fallidas mientras que en los alrededores de Jarkov están defendiendo las posiciones previamente ocupadas al mismo tiempo que realizan ataques con misiles y artillería contra los defensores ucranianos.

reuters

XXXV

3 de junio de 2022

A los 100 días de empezada la guerra

A los 100 días de haber comenzado la guerra, el pasado 24 de febrero, la invasión rusa se ha estructurado en tres fases. La primera abarca desde el 24 de febrero al 25 de marzo cuando cambió la estrategia rusa después del fracaso en Kiev, centrando entonces su ofensiva en Donbás. La segunda se extiende desde esta fecha hasta el 20 de mayo cuando se rinde totalmente la ciudad de Mariupol, primera victoria militar de Rusia que la proporciona el dominio del corredor terrestre, paralelo al mar de Azov, que la permite enlazar directamente con la península de Crimea.

Una vez conquistada totalmente Mariupol, se entra en la tercera fase en el teatro de la guerra, en la que ahora estamos. En esta fase, las fuerzas de Rusia están centrando su esfuerzo principal en la ofensiva en Donbás, especialmente para situarse en una posición de fuerza a la hora de las negociaciones que se llevarán a cabo, después de que se declare el alto el fuego.

Como estamos viendo estos últimos días la situación en Donbás se halla en un momento clave ya que las fuerzas ucranianas, que se están defendiendo de forma ejemplar en sus diferentes líneas de posiciones defensivas, les faltan medios adecuados con la imprescindible potencia de fuego, potencia de combate y movilidad para efectuar con cierta garantía de éxito los contraataques u contraofensivas, en su caso, para recuperar el territorio ocupado por las fuerzas rusas. Es lo que permitiría a las fuerzas ucranianas realizar una defensa móvil ante la ofensiva rusa, muy anclada en la arcaica doctrina de masa de maniobra acorazada y mecanizada característica de la II GM.

El pasado lunes, día 30 de mayo, el presidente estadounidense, Joe Biden, anunció que no facilitaría al Gobierno de Kiev misiles capaces de atacar territorio ruso. Se refería al sistema de lanzamiento múltiple de misiles Himars que, para las fuerzas armadas ucranianas, supone un cambio sustancial no solamente para la propia defensa sino también para la realización de contraataques ya que serían apoyados por el apoyo de fuego preciso y contundente del material de dicho sistema. Esperemos que este tipo de material y otro similar llegue a estar disponible a tiempo por las fuerzas ucranianas.

XXXIV

1 de junio de 2022

El impacto de la caída de Severodonetsk

La presunta retirada de las fuerzas ucranianas de la ciudad de Severodonetsk al objeto de destinar más recursos a una segunda línea de posiciones defensivas en el mismo teatro de Donbás permite a Rusia, por un lado, conquistar más terreno con el objetivo de ocupar la totalidad de la región separatista prorrusa de Lugansk y, por otro, proporcionar una ventaja estratégica-operacional a las fuerzas rusas ya que posibilita el disponer de mayor tiempo y espacio para completar la reorganización operativo de la ofensiva rusa en Donbás.

También es cierto que, en la otra cara de la moneda, las fuerzas ucranianas han evitado el avance ruso desde Izyum hacia Sloviansk con el propósito de evitar el embolsamiento de fuerzas ucranianas desplegadas en líneas de posiciones defensivas más occidentales al mismo tiempo que los contraataques ucranianos recuperando posiciones rusas en la región de Jarkov que, con independencia de haber dejado fuera del alcance de artillería de la propia ciudad de Jarkov, han llegado cerca de la frontera ruso-ucraniana, para retardar el movimiento de la cadena logística de la ofensiva de Donbás procedente de Belgorod.

Otro hecho objetivo es que las fuerzas rusas aún no han conseguido ningún objetivo estratégico de embolsamiento de fuerzas ucranianas con lo que, en este momento, es imposible aplicar la antigua, tradicional y comprobada regla de la guerra convencional de que el atacante debe disponer, al menos, de una relación de tres a uno, de las fuerzas propias respecto a las enemigas para conseguir la victoria. En la guerra que estamos analizando, dicha relación se halla más bien a favor del defensor, aunque en menos porcentaje.

De las cuatro líneas posibles de embolsamiento de las fuerzas ucranianas desplegadas en Donbás, de esta a oeste, a saber: a) Kreminna-Popasna; b) Lyman- Svitlodarsk; c) Izyum-Sloviansk-Niu/York; y d) Izyum-Barvinkove-Novosilka, aún no se ha intentado empezar por la más oriental, la más fácil.

En cuanto al escenario de la guerra del sur, en la región de Jarsón, las fuerzas rusas de ocupación están sufriendo contraataques ucranianos, especialmente desde el oeste, que, por una parte, están recuperando parte del territorio de ocupado y, por otra, están dificultando sino impidiendo ejercer su control y adoctrinamiento sobre la población.

XXXIII

30 de mayo de 2022

Avances de las fuerzas rusas en Donbás

En Donbás las fuerzas rusas han tomado completamente la ciudad de Severodonetsk el 31 de mayo lo que les permite impulsar la penetración hacia el oeste de Lugansk y Donetsk y conseguir atacar a las siguientes líneas de posiciones defensivas ucranianas. Sin embargo, aún no está claro la potencia de combate que les queda a las desgastadas unidades rusas como para continuar con la prevista ofensiva de penetrar en toda la profundidad del despliegue defensivo ucraniano, sustentado en una organización fuerte alcanzada durante los ocho años de enfrentamientos continuos con ucranianos pro-rusos de Donbás.

No cabe duda de que Rusia está ganando terreno en Donbás. La batalla está siendo muy dura y sangrienta. Sin embargo, las fuerzas ucranianas que están desplegadas en estas líneas defensivas son las más experimentadas, con una fuerza de voluntad y nivel moral inquebrantables mientras las fuerzas rusas que participan en esta ofensiva tienen una baja moral, menos experiencia de combate y, en su mayor parte, están integradas por jóvenes procedentes de reclutamiento y de reemplazo con poca formación de combatientes.

Asimismo, en el norte de Donbás las fuerzas rusas continuaron sus ofensivas al sureste de Izyum, pero no confirmaron ningún avance hacia Slovyansk. Continuaron sus ataques con el objetivo de cortar las líneas de comunicación terrestres ucranianas al noreste de Bakhmut pero sin asaltar dicha ciudad. Con mucha probabilidad Rusia con esta maniobra intenta embolsar las fuerzas ucranias desplegadas en la segunda línea de las posiciones defensivas.

Sin embargo, las fuerzas ucranianas han llevado a cabo contraataques limitados en el oeste de la región de Jarsón y al este de la de Mykolaiv obligando a las fuerzas rusas no solamente a ponerse a la defensiva sino también a impedir que en la región de Jerson las fuerzas ocupantes rusas establezcan las condiciones adecuadas para que la población local pueda recibir la enseñanza rusa en el próximo curso y que se consolide el control administrativo en el territorio ocupado de las regiones de Jersón y Zàporiyia.

Como se viene insistiendo en los últimos análisis, el resultado de esta guerra depende, fundamentalmente, de la rapidez con que lleguen a las fuerzas ucranianas el armamento moderno y sofisticado de los países occidentales. En este momento, Ucrania aún no lo ha recibido.

La ciudad de Severodonetsk, bajo los bombardeos rusos. / AFP

XXXII

27 de mayo de 2022

Fortaleza de la defensa ucraniana ante la ofensiva rusa

En toda la región fronteriza de Donbás con el resto de territorio ucraniano, las fuerzas militares ucranianas han establecido cuatro líneas de posiciones defensivas con una organización fuerte, la última de las cuales la están terminando en estos días. Dichas posiciones desplegadas en profundidad se componen de una larga cadena de trincheras y galerías, pozos de tirador, zanjas anticarro, abrigos de protección, así como diferentes asentamientos de artillería y de armas pesadas habiendo empleado hormigón en aquellos puntos fuertes más significativos para la defensa.

Aun así, las fuerzas rusas continúan con sus constantes avances en los alrededores de Severodonetsk amenazando con acciones ofensivas con la pretensión de rodear la zona comprendida entre Severodonetsk y Lysychansk con lo que conseguirían una penetración más profunda en la región de Lugansk y llegar a ocupar plenamente el territorio de dicha región. No obstante, no será fácil atravesar las distintas organizaciones existentes en las posiciones defensivas ucranianas caracterizadas por una gran fortaleza. No hay que olvidar que las unidades rusas están muy desgastadas y tienen muchos problemas para reemplazar las pérdidas.

Por otra parte, fuerzas rusas están implicadas en avances en el sureste de Izyum en dirección a Slovyansk, realizando fuegos de artillería, cohetes, morteros y carros de combate contra los asentamientos de Chepil, Dovehenke y Kurulka situados en el camino hacia Slovyansk. Estas acciones ofensivas son indicadoras de que su objetivo consiste en unirse a las operaciones que se desarrollan en torno a Lyman, ya capturada por Moscú, para completar la ocupación de la Lugansk como se ha señalado anteriormente.

También siguen los avances rusos desde Popasna hacia el oeste, junto con las tropas de las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk, en dirección a Bakhmut, tomando el control de Syitlodarsk y Midna Ruda, asentamientos situados junto a la carretera M03 y a menos de 30 Km al sureste de Bakhmut.

En contraste con el movimiento ofensivo de las unidades rusas en Donbás, en el Eje Sur se hallan en una actitud defensiva con objeto de controlar a largo plazo la región de Jarson y de prepararse para repeler posibles contraofensivas ucranianas en el futuro.

XXXI

25 de mayo de 2022

Combates en Donbás. Falta más armamento occidental

Cuando se cumplen tres meses de la invasión de Ucrania, las fuerzas rusas siguen centrando sus esfuerzos en conseguir ocupar totalmente Donbás. Moscú está intensificando los bombardeos de artillería y de aviación en el intento de ablandar las posiciones defensivas ucranianas para posteriormente efectuar el ataque con las unidades acorazadas y mecanizadas de gran potencia de fuego y de combate para ocupar y conquistar realmente el terreno con las unidades de infantería.

Por otro lado, las fuerzas rusas están desencadenando crueles y violentos bombardeos de artillería y de misiles sobre las ciudades, siguiendo el ejemplo de la operación que se realizó para conquistar Mariúpol caracteriza por los efectos de destrucción material y humana produciendo un miedo y terror indescriptibles en la población civil. Una vez conseguidos los efectos de derribo y desolación efectúan los asaltos finales para controlar plenamente la ciudad.

Asimismo, las fuerzas ucranianas siguen recibiendo refuerzos y apoyos, desplegando unidades y fortaleciendo las organizaciones defensivas. También continúan recogiendo un flujo constante de armas occidentales donde se incluyen misiles Javelin, Starstreak, NLAW, drones Bayraktar y Switchblade, CC T-72 y obuses 155mm. de 40km de alcance, piezas de artillería M777 Howitzer y otros equipos pesados que se envían inmediatamente al frente, pero aún no están desplegados para el combate.

Ahora se libra la batalla en torno a la ciudad de Severodonetsk, donde están desplegados unos 4.000 efectivos ucranianos, alrededor de la cual se encuentran varias unidades ucranianas situadas en aldeas cercanas a dicha ciudad industrial. El control de Severodonetsk permitiría a Rusia avanzar sustancialmente hacia el oeste para dominar toda la región de Lugansk. De hecho, se han intensificado los bombardeos aéreos y de artillería al sureste de Izyum al objeto de preparar el ataque a Sloviansk que complementaría el control de Severodonetsk.

En cuanto al eje del sur, Moscú ya controla el corredor terrestre desde Donbás a Crimea, es dueño del mar de Azov, ocupa parte de las regiones de Jarson y Zaporiyia y ha conseguido el bloqueo naval de Odesa y de las rutas comerciales del mar Negro.

AFP

XXX

23 de mayo de 2022

Continúa la guerra de desgaste en Donbás

Ayer, a los 88 días del conflicto, se confirmaron los ataques de fuerzas militares rusas hasta completar el control de Popasna al mismo tiempo que otras unidades de entidad sensiblemente cercana a grupos de combate de Moscú trataron de abrir una nueva línea de combate hacia el norte desde Popasna hasta Rubizhne - previamente conquistado - con el objetivo de completar el cerco de Severodonetsk, cerco mucho menor del primeramente fijado por las autoridades militares rusas que se extendía desde Popasna a Lyman.

Simultáneamente, fuerzas rusas trataron de avanzar desde Popasna hacia Bakhmut, en el oeste, aunque fueron rechazadas por las posiciones defensivas ucranianas, provistas de una organización fuerte y difícil de penetrar. Con mucha probabilidad, las actuales fuerzas rusas desplegadas en torno a Pospana no dispongan de la suficiente capacidad de combate para llevar a cabo con posibilidades de éxito ambos avances en dirección norte y en dirección oeste, por falta o escasez de medios humanos y materiales.

Por otra parte, los asaltos terrestres en torno a Severodonetsk no han confirmado que han conseguido su objetivo. A mayor abundamiento, las operaciones ofensivas rusas fracasadas en las cercanías de Oskolonivka, Purdivka, Schedryshchve y Smolyianinove, situadas al este de Severodonetsk, que pretendían rodear a dicha ciudad, junto a otros avances desde Rubizhne, al norte, Bilohorivka, al oeste, y Popasna, desde el sur, indican que en esta zona las posiciones de ambos bandos se hallan estancadas. No se debe olvidar que estos sangrientos combates suponen un fuerte desgaste de las unidades que ya están muy «tocadas» de los tres meses de guerra que llevan a sus espaldas.

En cuanto al área norte de Jarkov, las fuerzas rusas están enviando refuerzos complementarios para mantener sus posiciones en la orilla occidental del rio Siverskyi Donets - en lugar de utilizarlo como una posición defensiva al otro lado del rio - para evitar cualquier avance ucraniano hacia el norte o el este que pudiera amenazar las líneas de comunicación rusas, especialmente logísticas, hacia Izyum y hacia otros despliegues rusos en Donbás.

Con referencia al eje sur, y una vez conquistado Mariúpol, las fuerzas rusas están intentando consolidar la ocupación de parte de las regiones de Jersón y Zaporizhia pero están recibiendo contraataques por parte de las fuerzas ucranianas que impiden dicho propósito.

XXIX

20 de mayo de 2022

Tras la rendición de Mariúpol

El pasado martes, día 17, las fuerzas ucranianas desplegadas en Mariúpol, especialmente las que ocupaban la acería de Azovstal, se rindieron al amparo de la orden de sus mandos superiores. Junto con los combatientes que han fallecido dentro de las galerías y trincheras que llenaban los subterráneos de dicha acería, son considerados como héroes para todo el pueblo ucraniano. Queda de ellos un sabor agridulce, por un lado, la alegría de que continúan vivos y, de otro, la tristeza porque Rusia los considera como prisioneros de guerra y no se sabe cuál será su futuro.

No solo es la primera victoria militar que consiguen las fuerzas militares rusas en la guerra de Ucrania sino que también, desde el punto de vista estratégico, obtienen el pleno dominio del corredor terrestre entre Donbás y Crimea lo que permite a Rusia abastecer y conectar por vía terrestre con Crimea al mismo tiempo que quita a Ucrania la salida a la costa del mar de Azov con las negativas implicaciones políticas, estratégicas y económicas que esta situación supone para Kiev. A mayor abundamiento, esta rendición permite a Rusia contar con estas tropas que ha empleado en Mariúpol para que se unan a la ofensiva que está realizando en Donbás.

Al norte de Donbás en la zona de Jarkov, después de recuperar la capital, las fuerzas ucranianas han llegado muy cerca de la frontera con Rusia. Este nuevo despliegue posibilita a Ucrania actuar en fuerza sobre la cadena logística rusa que suministra carburantes, alimentos y apoyo sanitario a las fuerzas rusas desplegadas en Donbás. Incluso es posible que les permita actuar contra la próxima ciudad rusa de Bolgorod, importante centro logístico de apoyo a las tropas de dicha región.

En el frente propiamente dicho de Donbás, hay una situación de estancamiento por ambas partes. Rusia necesita preparar la ofensiva desplegando la estructura operativa con la suficiente potencia de combate como para profundizar en la fortaleza de las posiciones defensivas ucranianas. En la otra parte, Ucrania espera recibir a la mayor brevedad el necesario armamento occidental sofisticado y moderno para hacerla frente. Conseguirá mayor ventaja táctica el bando que primero se prepare para la batalla. El tiempo es esencial. Es vital para Ucrania que Occidente gane con su apoyo esta carrera.

XXVIII

17 de mayo de 2022

La ofensiva en Donbás se retrasa

A pesar de los pequeños avances iniciales, las fuerzas militares rusas han sido incapaces de conseguir importantes ganancias territoriales en Donbás durante un mes de combate como consecuencia, fundamentalmente, de dos factores relevantes. Por un lado, debido a la gran fortaleza de las posiciones defensivas ucranianas y, por otro, por el empleo de escasos efectivos rusos con poca experiencia de combate.

Está claro que la ofensiva rusa en Donbás está perdiendo fuerza y se está desarrollando con demasiada lentitud para los plazos marcados por el mando ruso. Con mucha probabilidad, han tenido más efecto de lo esperado los contraataques exitosos de las fuerzas ucranianas al mismo tiempo que el despliegue operativo de las fuerzas rusas no ha dispuesto del tiempo suficiente para prepararse adecuada y profundamente para el combate.

Se estima que, en el momento actual, Rusia ha perdido un tercio de las fuerzas terrestres que penetraron en el territorio ucraniano el pasado 24 de febrero. Si a esto añadimos que parte del resto de las fuerzas militares rusas han perdido su capacidad de combate en los ya 81 días de guerra, la potencia de combate total de los actuales efectivos rusos se sitúa en algo más del 60% de los 120.000 soldados que iniciaron la «operación militar especial» en Ucrania.

En concreto, Moscú puede disponer ahora de unos 70.000-75.000 efectivos para emplear en la ofensiva de Donbás y en la que lleva a cabo en el corredor terrestre del Sur, para enlazar Donbás con la península de Crimea, incluida la sitiada ciudad de Mariúpol. A todas luces, estas tropas son insuficientes para las operaciones militares previstas en ambos esfuerzos. Tradicionalmente, para que una guerra convencional tenga éxito la proporción de efectivos entre el atacante y el defensor debiera ser como mínimo de 3 a 1.

Por todo ello, Putin necesita más efectivos para prolongar la guerra con Ucrania. Al menos, tiene tres opciones: a) recurrir a mercenarios y a contingentes desplegados en el exterior: b) contar con las fuerzas bielorrusas de Lukashenko; c) declarar el estado de guerra para movilizar a sus ciudadanos. La a) contiene escasos efectivos; la c) puede ser peligrosa para el futuro del régimen; la b) parece la más lógica y razonable. Veremos cuál es la decisión tomada.

Un soldado de la unidad de fuerzas especiales ucranianas en Járkov. / AFP

XXVII

13 de mayo de 2022

El frente bélico sigue estático, en general

Con independencia de la petición de Finlandia de ingreso «sin demora» en la OTAN y el anuncio del Kremlin de tomar medidas de respuesta tanto de carácter militar y técnico o de otro tipo, destinadas a atajar las amenazas a su seguridad nacional, la guerra continúa en Donbás y en el corredor terrestre desde Donbás a Crimea y más allá puesto que las fuerzas militares rusas continúan bombardeando Odesa.

En el área de Jarkov que limita la frontera con Rusia cercana a la ciudad de Belgorov, las fuerzas militares ucranianas han avanzado sustancialmente hasta controlar la cadena logística rusa que discurre por carretera y ferrocarril desde la citada ciudad hasta Donbás, poniendo en peligro el abastecimiento y suministro tanto de armamento y equipo como de municiones, medicinas, comida y carburantes de las fuerzas militares rusas que están desplegadas para llevar a cabo la prevista ofensiva en dicha región de Donbas.

Posiblemente, el objetivo ruso del gran cerco a las fuerzas ucranianas desplegadas entre la carrera Izyum- Slovyansk- Debaltseve y el frente Kraminna-Rubizhne-Pospana sea demasiado ambicioso y esté a favor de alcanzar un objetivo más real como puede ser la ocupación de Severodonetsk y Lysichansk para, posteriormente, y una vez consolidado este objetivo, reagruparse y lanzar un ataque más potente contra las posiciones defensivas ucranianas situadas a lo largo de la línea Yampil-Pospana.

No obstante, la ofensiva rusa en el Donbás se está atascando con un frente prácticamente estático ya que desde hace cerca de una semana no se aprecia ningún avance importante en esta zona aparte de los continuos bombardeos artilleros y de misiles que se están llevando a cabo contra infraestructuras de transporte y puntos estratégicos ya sean almacenes de municiones o ya sea instalaciones de carburantes o de suministro alimentario. Hay que tener en cuenta que las posiciones defensivas ucranianas están fortificadas desde 2014.

En el corredor del sur, Mariúpol sigue sitiada en tanto que Odesa es bombardeada y en los alrededores de Jarsón, parcialmente ocupado por las fuerzas rusas, se están realizando contraataques ucranianos de reconquista del territorio con notable éxito. La una vez posible pinza rusa desde Izyum a Jarkov para embolsar a las fuerzas ucranianas está desapareciendo por falta de fuerzas y exceder de sus posibilidades.

efe

XXVI

12 de mayo de 2022

Continúa la guerra de «desgaste» en Donbás

El Kremlin continúa con el objetivo de cercar a las fuerzas militares ucranianas situadas entre la carretera Izyum-Slovyansk y el frente de combate Kreminna-Rubizhne-Pospana para lo cual ya ha tomado Pospana. Sin embargo, aunque se están realizando bombardeos rusos cada vez más sostenidos e indiscriminados que no distinguen entre objetivos militares, infraestructuras o zonas de residencia habitual de la población, los avances de las tropas rusas aún son muy lentos.

Más al norte, las fuerzas ucranianas están realizando una contraofensiva en las áreas septentrionales de la ciudad de Jarkov, empujando a las fuerzas rusas hacia la frontera entre Ucrania y Rusia. De acuerdo con fuentes rusas, las fuerzas ucranianas ya están desplegadas, en su avance, a menos de una decena de kilómetros de la citada frontera. Sin duda, esta situación está obligando a Rusia a enviar fuerzas que tenía en el entorno de Izyum y desplegarlas en el norte al objeto de impedir los avances ucranianos hasta la frontera.

Si esto es así, la ofensiva que Moscú está realizando en Donbás se verá afectada negativamente puesto que los apoyos a la misma que venían desde Izyum hacia el sur con objeto de conseguir el embolsamiento de las fuerzas ucranianas antes citadas, ya no podrán efectuarse. En concreto, a Moscú se le presenta el dilema de impedir que las fuerzas ucranianas lleguen a la frontera con Rusia y seguir bombardeando Jarkov, o abandonar el esfuerzo hacia esta ciudad y emplearse con todo su empeño en la ofensiva en Donbás.

Con mucha probabilidad, las fuerzas rusas se inclinarán con dedicar su esfuerzo principal a la conquista de Donbás donde se va a realizar la batalla decisiva en esta fase de la estrategia rusa en esta guerra. Esta batalla seguirá muy sangrienta, responderá al tipo de guerra de «atrición» o «desgaste» ya que las fuerzas militares ucranianas en esta zona están bien equipadas, conocen perfectamente el terreno y han recibido instrucción y armamento moderno de sus aliados occidentales.

Con mucha probabilidad, del resultado de esta batalla dependerá mucho el futuro de la guerra en Ucrania ya que, si Putin no consigue controlar Donbás, como ha dicho repetidamente, se encontrará con una gran incertidumbre.

AFP

XXV

9 de mayo de 2022

La guerra continúa después del Día de la Victoria

Al final, en la celebración del Día de la Victoria, el discurso de Putin no ha aclarado nada nuevo de lo que se puede esperar en los próximos días. Tras más de dos meses y medio de guerra con algo más de 15.000 muertos, las fuerzas rusas no han logrado tomar Kiev, su esfuerzo principal en la primera fase, ni tampoco han conseguido ocupar el noreste de Ucrania al norte de la línea Kiev-Jarkov como pretendían.

El único mensaje diáfano de Putin consiste en su afirmación de que la guerra - mejor dicho, la «operación militar especial» en la actual terminología rusa - continuará, justificando como necesario su ataque a Ucrania porque la OTAN preparaba «la invasión de nuestra tierra». Simultáneamente al fastuoso desfile en Moscú los combates y los bombardeos rusos siguen produciéndose tanto en el este como en el sur de Ucrania.

Así, las fuerzas militares rusas continúan con su campaña contra las infraestructuras energéticas y de transporte ucranianas atacando ayer lunes la segunda mayor refinería de Ucrania, situada en la ciudad de Lisichansk, en la región de Lugansk, produciendo un enorme incendio dejándola inutilizada. Al mismo tiempo, la ciudad de Odesa fue atacada por varios misiles de crucero rusos disparados desde la península de Crimea, mientras la acería de Azovstal sigue sitiada.

Por otra parte, las fuerzas rusas han ido avanzando en Donbás pero el ritmo sigue siendo muy lento. En este oblast se están produciendo una gran cantidad de bajas rusas a pesar de lo cual Moscú ha conseguido controlar Popasna, ciudad estratégica de Lugansk situada en el sur del frente de batalla kreminna-Rubizhne-Pospana, y que puede ser considerado como un importante logro ruso de cara a la posibilidad de embolsar a las fuerzas ucranianas desplegadas entre el citado frente y la carretera Izyum-Slovyansk

Aunque las ciudades de Lisichansk y Severodonetsk están en una situación bastante crítica ante el avance de las fuerzas militares rusas, ya que pueden actuar como pivotes en el pretendido embolsamiento de las fuerzas ucranianas, tanto la fortaleza de las posiciones defensivas ucranianas, caracterizada por una defensa de organización fuerte - 8 años de trabajos - como el sofisticado armamento que están recibiendo desde Occidente, constituyen grandes baluartes capaces de parar la ofensiva rusa.

XXIV

6 de mayo de 2022

Posibles escenarios ante el Día de la Victoria

Desde el comienzo de la gran ofensiva rusa en Donbás, hace dos semanas, las fuerzas rusas han avanzado unos kilómetros mientras que las tropas ucranianas han comenzado la contraofensiva para echar a los rusos del entorno de Jarkov, haciendo que se replieguen a más de 20 km. de la ciudad, consiguiendo, por un lado, impedir que la artillería rusa pueda alcanzar la propia ciudad de Jarkov y, por otro, poner en cuestión los planes rusos para ocupar el resto de Donbás.

El principal esfuerzo ruso de esta segunda fase se concentra en el este de Ucrania con el objeto de cercar a las fuerzas ucranianas en la bolsa situada entre la carretera Izyum-Slovyansk y la línea de frente Kreminna-Rubizhne-Popasna en Lugansk. Otros esfuerzos tratan de completar la toma de Mariupol, dominar el corredor terrestre desde Donbás a Crimea, y dominar Jarkov.

Pero en el área de Jarkov, las fuerzas ucranianas han avanzado hasta cerca de la frontera rusa, recuperando la estratégica ciudad de Staryi Saltiv al mismo tiempo que embolsaba a las fuerzas rusas que en este momento ya están combatiendo con el rio Donets a la espalda. En caso de que este avance vaya más allá de dicho rio, tiene muchas posibilidades de impedir el abastecimiento ruso a las unidades que están desplegadas en la parte norte de Donbás protegiendo y completando el esfuerzo principal ruso antes citado.

Moscú sigue intensificando los ataques aéreos y el lanzamiento de misiles de crucero contra las infraestructuras de transporte en el oeste de Ucrania, pero no ha conseguido interceptar los envíos de ayuda occidental a Kiev. Las fuerzas rusas aún no han conquistado la acería de Azovstal por lo que Mariúpol todavía no se ha rendido.

Ante esta situación en la que Rusia no ha conseguido ningún éxito consolidado, a Putin se le presentan tres alternativas para el próximo día 9, Día de la Victoria: a) continuar la guerra sin movilizaciones; b) declarar el estado de guerra y movilizar a los ciudadanos rusos; c) alto el fuego y negociaciones. Me inclino por la a) ya que la c) solo sería válida si conquistara totalmente Mariúpol. Esperemos al lunes.

XXIII

4 de mayo de 2022

Rusia orienta sus operaciones hacia el Sur

La guerra en Ucrania cumple hoy 70 días sin que, últimamente, hayan ocurrido cambios significativos en las diferentes áreas de conflicto. Mientras las fuerzas ucranianas están recuperando algunas zonas en la parte norte del país, las fuerzas rusas avanzan lentamente en la región de Donbás sin logros importantes, en tanto que en la ciudad de Mariúpol continúa siendo bombardeada salvajemente la acería de Azovstal. Lo cierto es que en Mariúpol aún permanecen unas 100.000 personas en su área metropolitana a los que se suman los cerca de 2000 combatientes que todavía permanecen en Azovstal. En román paladino, Mariúpol todavía no se ha rendido.

Los ataques rusos desde Izyum hacia el oeste está siendo contrarrestado por ataques ucranianos al puesto de mando ruso en la zona, favorecidos por la información en tiempo real que proporciona la inteligencia norteamericana. Por otro lado, los avances de las fuerzas rusas realizados en dirección a Lyman están siendo frenadas por la fuerte organización de las posiciones defensivas ucranianas

Es preciso tener en cuenta que las fuerzas rusas están adoptando medidas para establecer un control permanente sobre las áreas del sudeste ucraniano que actualmente ocupan, ya sea en territorios de las denominadas repúblicas separatistas de Donestzk o Lugansk, o ya sea en otro tipo de territorios que pueden ser anexionados por Rusia.

De hecho, algunos almacenes en las ciudades ocupadas de Melitopol y Volnovakha están comenzando una transición para usar el rublo ruso como moneda habitual. Esta situación indica que el presidente ruso, Vladimir Putin, probablemente intenta retener el pleno control sobre estas áreas del sudeste de Ucrania y que su ambición no se limita solamente a la ocupación de Donbás.

Es indudable que el territorio ucraniano meridional es donde las fuerzas rusas están consiguiendo logros más significativos. Por ello, parece lógico que se estén reagrupando en el esfuerzo del Sur con la idea de conquistar totalmente Mariúpol, ocupar gran parte de la provincia de Jerson, dominar el corredor terrestre desde Donbás a Crimea, controlando la totalidad del mar de Azov, al mismo tiempo que amenazan a Odesa. Puede ser el único éxito de Putin, hasta ahora.

XXII

2 de mayo de 2022

Ante el grave riesgo de una escalada

La ayuda de armamento y material de alta tecnología con un gran poder de fuego y de precisión a las fuerzas ucranianas desde los principales países occidentales está impidiendo a las fuerzas rusas que han invadido Ucrania conseguir la victoria en el Donbás mediante la gran ofensiva que ha anunciado el Kremlin pero que no acaba de consolidarse ya sea por la falta de operatividad de los grupos de combate o ya sea por la escasez de los mismos. Hay que tener en cuenta que, al menos, el 30% de los 120 grupos de combate rusos que iniciaron la guerra el pasado 24 de febrero han perdido su capacidad de combate.

El tiempo pasa y el ansiado objetivo tan ansiado por el presidente ruso, Vladimir Putin, de disponer de una posición de fuerza en unas futuras negociaciones, después de un previsible alto el fuego, no lo ha conseguido hasta el día de hoy, después de 68 días de guerra. Ha fracasado en la toma de Kiev, ha fracasado en el dominio del territorio del noreste en torno a la ciudad de Jarkov y no ha conseguido aún avanzar significativamente en las regiones separatistas de Donetsk y Lugansk, desde su posición inicial de un tercio de ocupación de las mismas, al inicio de la guerra.

Es cierto que está consiguiendo tomar el control del corredor terrestre entre el Donbás y la península de Crimea, con la aún falsa toma de la ciudad de Mariúpol, donde aún resiste un importante contingente de fuerzas ucranianas en la acería de Azovstal con independencia de otras unidades ucranianas desplegadas en la ciudad, pero también es verdad que dicho corredor no estará plenamente bajo el dominio ruso hasta que no se haya conseguido la completa conquista del Donbás, integrado por los territorios de Donetsk y Lugansk.

Mientras tanto, Rusia está realizando declaraciones, en el formato de veladas amenazas, desde el comienzo de la invasión, haciendo alusión a un posible escenario nuclear. Es preciso reivindicar a la cordura, a la sensatez y al diálogo. No se puede realizar declaraciones apuntando a una escalada que nadie quiere y que sería una catástrofe. La prudencia diplomática y no la confrontación es el camino de ambas partes.

Reuters

XXI

29 de abril de 2022

Posible entrada de Transnistria en la guerra

Las fuerzas militares rusas continúan operando en el Donbás consiguiendo pocos avances a pesar de las fuertes concentraciones artilleras contra las posiciones defensivas de las fuerzas ucranianas. Todavía las fuerzas rusas no han alcanzado objetivos importantes en su avance hacia el oeste y aún les falta las capacidades necesarias para cumplir su propósito de rodear a las fuerzas ucranianas desplegadas al oeste de la línea de contacto Izyum-Slovyansk.

Fuerzas ucranianas han llevado a cabo ataques transfronterizos con drones y posiblemente con misiles contra centros logísticos rusos situados en Belgorod y Voronezh al objeto de interrumpir la logística de las fuerzas rusas y así dificultar las previstas operaciones del Kremlin en territorio de Ucrania, especialmente en la preparación de la ofensiva en el Donbás.

Cuando aún no han alcanzado éxitos notables en el Donbás, Rusia pretende que las tropas desplegadas en el territorio de Transnistria, que está ilegalmente ocupado por fuerzas rusas, estén preparadas para atacar Ucrania. Para ello, miembros pro-rusos de Transnistria están realizando asaltos y explosiones en diferentes edificios de la capital, Tiraspol, con la intención de culpar a las fuerzas ucranianas y así dar justificación a Rusia para llevar a cabo un ataque con misiles contra Transnistria y culpar a Ucrania.

Posiblemente Rusia trate de involucrar a Transnistria en la guerra de Ucrania para utilizar las fuerzas rusas allí desplegadas con objeto de lanzar ataques y bombardear Ucrania desde el territorio de Transnistria. A mayor abundamiento, el Kremlin puede tratar de desestabilizar la propia Moldavia aumentando las tensiones con Rumania, país de la OTAN, y así ejercer una presión adicional sobre la Alianza, probablemente tratando de reducir el apoyo occidental a Ucrania ya sea desviando las fuerzas de la OTAN a Rumanía o amenazando con una escalada más amplia.

En líneas generales, Rusia tampoco está consiguiendo sus previstos objetivos en el Donbás con lo que la guerra se está prolongando más de lo previsto. Sus operaciones dispersas en diferentes escenarios, ya sea bombardeando varias ciudades simultáneamente o atacando en demasiados frentes, le está quitando la posibilidad de concentración de poder de combate en un esfuerzo principal y así poder penetrar en profundidad en las posiciones defensivas ucranianas.

XX

27 de abril de 2022

Combates en el Donbás y en Mariúpol

Aunque aún no ha empezado oficialmente la gran ofensiva anunciada por el presidente ruso, Vladimir Putin, en el Donbás, fuerzas rusas están realizando ataques contra posiciones de fuerzas ucranianas desplegadas a lo largo de la línea del frente situada entre Izyum y Roubizhene con un mayor grado de coordinación y apoyo mutuo entre los mismos que en anteriores operaciones lo que indica claramente la mejora en el combate a nivel táctico ruso que ha ocasionado el nombramiento de un único mando, el general Alexander Dvornikov, de toda la operación del Donbás.

Por un lado, las tropas rusas están avanzando desde Izyum en dirección suroeste hacia Barkinkove y en dirección sureste hacia Slovyansk y, por otro, desde Roubizhne en dirección hacia el oeste y hacia el sur, pero aún sin haber conseguido el probable objetivo de rodear o completar el cerco de las tropas ucranianas situadas al sur y al oeste de la línea del frente que se ha mencionado.

Más al sur, en la línea de contacto establecida en el Donbas ocupado por separatistas ucranianos, apoyados por Rusia, desde el año 2014, es donde Ucrania ha establecido su esfuerzo principal de la defensa y donde las tropas rusas tienen muchas dificultades para penetrar como lo demuestran los repetidos ataques rusos para tomar Aydjiyka, al norte de la ciudad de Donetsk, o para avanzar a través de Popasna, al oeste de la línea de contacto original, que no han conseguido sus propósitos.

Por otra parte, las fuerzas rusas continúan combatiendo a los cerca de 2.500 defensores ucranianos en Mariúpol, particularmente a los que se encuentran en la acería de Azovstal, donde se haya también un importante número de personal civil, especialmente mujeres y niños, a pesar de las afirmaciones del presidente ruso de que no habría más combates en la ciudad.

Lo que parece claro es que las tropas ucranianas aún mantienen importantes posiciones fuera de las situadas en la acería de Azovstal y que las tropas rusas siguen combatiendo contra las mismas fuera de la acería. Simultáneamente, se sigue bombardeando a las fuerzas ucranianas desplegadas en las largas y numerosas galerías existentes en Azovstal. Todo ello indica que las tropas rusas aún no han logrado conquistar Mariúpol y que aún no han alcanzado ningún éxito consolidado.

XIX

22 de abril de 2022

La «falsa» conquista de Mariúpol de Putin

La escenografía televisiva del Kremlin presentó, en la mañana del pasado jueves, día 20, a Putin y a su ministro de Defensa Serguei Shoigu felicitándose ambos por haber conseguido liberar Mariúpol de las tropas nazis ucranianas cuando la verdad es que esta ciudad ucraniana que tenía algo más de 400.000 habitantes antes del comienzo de la ofensiva rusa, el pasado 24 de febrero, y ahora apenas llegan a 100.000, es el escenario de la peor catástrofe humanitaria en Ucrania y aún resisten unos 2500 combatientes en el complejo metalúrgico de Azovstal.

Hay cuatro razones principales para que Putin presente a Mariúpol como una ciudad ya conquistada, cuando aún no lo es al admitir que tiene cercado al contingente ucraniano dentro de la propia ciudad en el mencionado complejo metalúrgico, de unos 11 kilómetros cuadrados, sin haber conseguido derrotarlo o, al menos, reducirlo.

La primera es para poder declarar el próximo día 9 de mayo, Día de la Victoria en la Segunda Guerra Mundial, que ha obtenido una primera victoria en esta guerra y poder presentarse ante su pueblo como un caudillo vencedor. La segunda es porque de esta forma, según el mismo Putin manifiesta, ahorra vidas de militares rusos cancelando el asalto al último reducto citado que queda en Mariúpol, también muy relevante y convincente esta decisión ante su población, especialmente ante las madres rusas cuyos hijos combaten en esta guerra.

En cuanto a la tercera, mirada desde el prisma operacional, esta decisión proporciona al presidente ruso la posibilidad de liberar fuerzas para ser desplegadas en la llamada gran ofensiva que las tropas rusas están llevando a cabo a lo largo de con un frente cercano a los 500 kilómetros en la zona del Donbás,

Y la cuarta, la más importante desde el punto de vista estratégico, consiste en que el control de esta ciudad portuaria en el mar de Azov permite a Putin dominar el corredor terrestre, paralelo a la costa ucraniana con dicho mar, y unir el territorio del Donbás con la península de Crimea, anexionada ilegalmente por Rusia en la primavera del año 2014. Al mismo tiempo, consigue negar a Kiev el acceso al mar de Azov y así mostrar a Ucrania como un estado fallido.

XVIII

20 de abril de 2022

Comienzo de la gran ofensiva del Donbás

La tan anunciada ofensiva rusa en el Donbás ya se ha iniciado con la intención de ocupar toda la zona, que integra la extensión total de las regiones autónomas de Lugansk y Donetsk. Las fuerzas militares rusas se han estado reagrupando y desplegando durante varias semanas con unidades desgastadas, con experiencia de combate, procedentes de la retirada del contingente que pretendía conquistar Kiev y del que intentaba tomar Jarkov, con unidades frescas del Ejército ruso sin apenas preparación para el combate.

Las fuerzas militares rusas ya han realizado fuertes ataques sobre las villas de Roubizhne, Popasna y Marinka, después de capturar la ciudad de Kreminna. Estos ataques han sido precedidos de bombardeos masivos de artillería y aviación que se han extendido no solo contra dichas villas sino en diferentes zonas de contacto existentes a lo largo del amplio frente desde Izyum hasta Horlivka. Hasta ahora no han avanzado mucho ante la fuerte resistencia ucraniana.

Se calcula que en el inicio de la guerra Moscú empleó unos 120 grupos de combate mecanizados y acorazados - con una entidad entre 800 y 1000 efectivos -, en una enorme línea del frente que se extiende desde la frontera con Bielorrusia hasta el mar de Azov. En la actual ofensiva se estima que están operando unos 75 grupos de combate lo que puede suponer que Rusia está empleando en esta batalla unos 70.000 soldados. La diferencia es que ahora todos se encuentran bajo un solo mando.

No obstante, no es fácil que esta ofensiva rusa obtenga un éxito, si es que lo consigue, a corto plazo, toda vez que las fuerzas militares rusas no han realizado una pausa operacional apropiada en tiempo y forma, al objeto de reconstituir e integrar debidamente a las unidades mermadas y desgastadas que, como hemos mencionado, proceden de la retirada del Norte y Nordeste.

Por otra parte, hay un dato muy importante que se debe tener en cuenta. Frente a la moral y voluntad de vencer de los integrantes de las fuerzas militares ucranianas, defendiendo su tierra y su casa, se halla la baja moral y falta de motivación de las fuerzas militares rusas. El reciente hundimiento del crucero lanzamisiles Moskva ha incidido muy negativamente en la moral de los soldados rusos.

Dos soldados ucranianos, junto a un vehículo blindado, en la región de Járkov. / AFP

XVII

18 de abril de 2022

Los violentos combates en Mariúpol

Cuando se cumplen 54 días de guerra, en la ciudad portuaria de Mariúpol, con una población cercana al medio millón de habitantes al comienzo de la guerra en Ucrania, el pasado 24 de febrero, ahora apenas quedan 120.000 personas atrapadas en condiciones infrahumanas. No tienen agua ni comida, ni calefacción ni electricidad. Según datos oficiales ucranianos hasta 20.000 personas habrían muerto, hasta hoy, en esta ciudad sitiada desde hace varias semanas. El casco urbano prácticamente está controlado por las fuerzas militares rusas.

La resistencia de las fuerzas militares ucranianas se concentra actualmente en el complejo metalúrgico costero de Azovstal, con independencia de que en la ciudad propiamente dicha pueden quedar algunos grupos aislados de tropas ucranianas. Se estima que las fuerzas ucranianas que quedan en este complejo o planta siderúrgica suponen unos 2500 efectivos. Parte de ellas pertenecen al Batallón paramilitar Azov, compuesto de combatientes voluntarios.

La guerra en esta planta siderúrgica de Azovstal repleta de una infraestructura de trincheras, abrigos fortificados, túneles y ramales subterráneos de comunicación, propios de los tiempos de la guerra fría, se caracteriza por una lucha sangrienta cuerpo a cuerpo, donde se utiliza con mucha profusión el explosivo oficial, minas trampa o explosivos no reglamentarios que se basan en todo tipo de ingenios muy difíciles de detectar.

Con mucha probabilidad los combates en Azovstal serán realizados entre militares o paramilitares muy experimentados. Por el lado ucraniano, los integrantes del batallón de Azov al que se unirán otros combatientes procedentes de otras zonas de conflicto de Ucrania. Por el lado ruso, mercenarios procedentes de Siria, Libia, Osetia del Sur u otros contingentes rusos desplegados en el exterior.

Para Rusia, especialmente para Putin, la conquista de Mariúpol es muy importante ya que constituye el mayor logro ruso en una campaña que por ahora no ha tenido ninguno significativo, con independencia de que se hace con el corredor terrestre que conecta el territorio ruso con Crimea y de que quita a Ucrania el acceso al mar de Azov. De cara a las negociaciones que se efectúen después de la guerra, puede constituir una importante baza que le sitúa en una posición ventajosa.

Un tanque ruso en las calles de Mariupol. / Reuters

XVI

15 de abril de 2022

Fuerzas militares ucranias en el Donbás

Desde el 2014, hay una guerra en el Donbás entre fuerzas militares ucranianas y los separatistas orientales ucranianos pro rusos, apoyados política y militarmente por Rusia. A estas fuerzas ucranianas se están sumando otras unidades militares procedentes de otros lugares de Ucrania al objeto de hacer frente a la prevista ofensiva a realizar por las fuerzas militares rusas en los próximos días para lo cual ahora Moscú se encuentra reagrupando y desplegando sus unidades.

Hay que tener en cuenta que en la batalla del Donbás el terreno tiene una importancia decisiva como se ha dicho en artículos anteriores. Mientras que en los territorios septentrionales de Ucrania, el terreno es boscoso y con comunicaciones escasas, en esta parte de Ucrania el terreno es prácticamente una gran llanura sin apenas accidentes geográficos u obstáculos que facilitan la realización de operaciones con un amplio empleo de unidades acorazadas y mecanizadas, muy numerosas en el ejército ruso.

Las fuerzas militares rusas aún tardarán un tiempo en estar perfectamente desplegadas y preparadas para realizar la ofensiva prevista en la zona del Donbás. No se puede descartar la posibilidad de que se empiece de forma parcial en algunas partes de la zona y no en su totalidad.

Uno de los elementos principales de las fuerzas militares ucranianas lo constituye su gran fortaleza moral, reforzada por su espíritu combativo excepcional sabiendo que están defendiendo su patria, su tierra, su familia y forma de vida. Otra característica importante de las fuerzas ucranianas en el Donbás lo conforma el estar integradas por fuerzas experimentadas en el combate de las ya desplegadas en la guerra de la zona desde hace 8 años y de las que vienen de otras áreas de conflicto en Ucrania.

El principal punto crítico del resultado de este nuevo tipo de guerra que tendrá mucha similitud con operaciones clásicas convencionales consiste en disponer, por parte de Ucrania, del armamento y material necesario - proporcionado por los países democráticos, particularmente europeos - en tiempo oportuno, para llevar a cabo con la máxima eficiencia esta clase de operaciones característico de esta segunda fase de la guerra en Ucrania. En este caso, Occidente tienen una especial responsabilidad.

AFP

XV

13 de abril de 2022

Fuerzas militares rusas en el Donbás

Las operaciones ofensivas rusas en el Este de Ucrania están siendo limitadas y con escasos resultados en espera que se culmine el reagrupamiento y nuevo despliegue de las unidades militares que proceden de la retirada rusa de los ejes de penetración en dirección a Kiev y Jarkov que deberán ser integradas con las unidades militares formadas por personal procedente de reemplazos. No cabe duda de que la mezcla de estas distintas unidades, unas con amplia experiencia de combate, y otras totalmente bisoñas, no será nada fácil para adquirir la coherencia necesaria y suficiente para el combate. A estas unidades es preciso añadir las que ya se encuentran empeñadas en los combates del Donbás, desde el inicio de la guerra.

El reciente nombramiento del general Alexander Dvornikov, con experiencia en Siria, como comandante único de las operaciones militares en el Donbás tiene por objeto, por un lado, continuar con los bombardeos artilleros y ataques con misiles a las ciudades para destruir todo tipo de servicios sociales esenciales, aterrorizar a los ciudadanos produciendo un elevado de víctimas inocentes al mismo tiempo que controla, centraliza y optimiza los continuos ataques para conseguir los mejores resultados posibles.

Sin embargo, la moral de las tropas rusas sigue siendo baja y constituye uno de los principales obstáculos con los que se encuentra el general Dvornikov. Hay que tener en cuenta que del amplio centenar de grupos de combate que iniciaron la guerra el pasado 24 de febrero, más de la mitad de los que se repliegan desde el Nordeste de Ucrania hacia el Donbas, en el frente del Este, para iniciar una nueva y potente ofensiva, se hallan muy desgastados y en muy bajo nivel de su capacidad de combate lo que repercute negativamente en el propio desarrollo de las operaciones.

Uno de los principales principios de la guerra es la «voluntad de vencer», estrechamente relacionada con la moral de las tropas. La tradición rusa en operaciones militares denominada «rodillo ruso», consistente en enviar continuos escalones de combate, uno detrás de otro, exige que se tenga una fuerte disciplina, imprescindible moral de victoria junto a una excelente preparación para el combate. No parece que este sea el caso de las fuerzas militares rusas, en especial en el aspecto moral.

XIV

11 de abril de 2022

La otra guerra que se avecina en el Donbás

En el este de Ucrania, Rusia está reforzando las operaciones a lo largo del frente de Izyum-Slovyansk, donde en estos momentos las fuerzas militares rusas están realizando ataques contra posiciones ucranianas, pero sin apenas lograr avances sobre el terreno en su progresión para ocupar toda la región del Donbás, siendo repelidos, hasta ahora con éxito, por las fuerzas militares ucranianas.

La guerra en el Norte y en el Noreste ha sido una guerra asimétrica. Por un lado, las procedimientos y métodos tácticos convencionales de las fuerzas militares rusas y, por otro, los procedimientos irregulares por medio de emboscadas, contraataques imprevistos efectuados con una gran sorpresa o combates inesperados y repentinos produciendo grandes daños al enemigo sin darle opción a la respuesta.

Por otro lado, el teatro de la guerra en el Donbás es mucho más pequeño que el que se utilizaba al inicio de la invasión rusa, mucho más fácil de controlar y coordinar esfuerzos apoyándose mutuamente, y con independencia que ya no estará poblado de bosques densos e impenetrables, sino caracterizado por grandes llanuras, prácticamente sin ningún obstáculo, que facilitan las operaciones tipo blitzrieg - guerra relámpago - moviendo grandes masas de medios acorazados y mecanizados en plantilla en el Ejército ruso.

Esta situación obligará a las fuerzas militares ucranianas a combatir con medios pesados convencionales o medios aéreos, claramente en mucho menor número que los que tiene Rusia. Como derivada inmediata de esta situación, Ucrania tiene que hacer frente a este tipo de operaciones convencionales utilizando medios contra medios acorazados y mecanizados y contra aviones y helicópteros - ya sean del tipo, Javelin, NLAW, Stinger, Starstreak o, incluso, de CC T-72 y S-300, de fabricación rusa - que debe recibir de los países democráticos.

Por todo ello, el resultado de la batalla decisiva del Donbás depende, fundamentalmente, de la rapidez en que los países democráticos, especialmente, los europeos, envíen a Ucrania aviones, carros de combate, artillería y demás armas pesadas antes de que las fuerzas militares rusas se reorganicen completamente para efectuar la gran ofensiva que están preparando, dentro del marco de legítima defensa ucraniana.

Afp

XIII

8 de abril de 2022

Ante la batalla decisiva del Donbás

Las fuerzas militares rusas, después de 44 días de guerra, continúan desplegando sus unidades a caballo del eje Izyum-Sloviansk, reagrupando y reorganizando sus estructuras operativas, centrándose ya en los actuales y previsibles combates en el este, al objeto de controlar prácticamente las regiones separatistas de Lugansk y Donetsk, como ya se citaba el pasado jueves. Estos movimientos están ocurriendo al mismo tiempo que la ciudad de Mariúpol sigue siendo bombardeaba cruel y letalmente,

Es verdad que el frente propiamente dicho, está mucho más parado que en días anteriores toda vez que los movimientos y desplazamientos de personal, material, equipo y munición se están realizando en la retaguardia, al objeto de efectuar los abastecimientos y suministros necesarios, por ambos bandos, en el caso ucraniano, procedentes de los países europeos, principalmente, y en el caso ruso, procedente de sus propias Fuerzas Armadas.

En el otro lado, las fuerzas militares de Ucrania se están dedicado en los últimos días a recuperar el control de las zonas ucranianas septentrionales fronterizas abandonadas por los militares rusos, especialmente en la región de Chernigov, simultáneamente a la retirada de algunas unidas rusas de Sumy, hacia Belgorod con intención de reagruparse y participar en la prevista ofensiva de Rusia en el Donbás. Lógicamente, cuando las fuerzas rusas se vayan definitivamente de la zona de Sumy, será ocupada y controlada por fuerzas ucranianas.

Esta próxima batalla decisiva para la gran ofensiva que está preparando Moscú, será efectuada entre fuerzas que ya han estado, en gran parte, en combate, procedentes en el bando ruso de las unidades que han luchado en el eje del Norte, dirigido hacia Kiev, y del Noreste, en dirección hacia Jarkov, ambos fracasados. Por una parte, es una ventaja ya que estos combatientes ya tienen experiencia bélica, pero, por otra, puede ser una debilidad por su cansancio, agotamiento y baja moral.

En cuanto a las fuerzas ucranianas, con una moral ejemplar revestida de una férrea voluntad de luchar por su tierra y por su familia, proceden de frentes de batalla de Ucrania en que también han combatido. Conocen bien el terreno y han demostrado un alto valor en todos los ataques que han recibido y los contraataques que han llevado a cabo.

Por todo ello, en esta batalla la lucha será encarnizada y brutal.

AFP

XII

6 de abril de 2022

Cambio del esfuerzo principal ruso hacia Donbás

Las fuerzas militares rusas están ahora realizando su esfuerzo principal en el eje del Este, una vez que no han podido conquistar su objetivo principal, situado en el eje del Norte, desde el comienzo de la ofensiva, que era Kiev. En este eje del Este pretenden ocupar toda la región de Donbás que comprende a las repúblicas autónomas de Lugansk y Donestz, partiendo de los territorios de dichas repúblicas que ya ocupan desde el año 2014 cuando los separatistas ucranianos pro rusos comenzaron la guerra contra el Estado de Ucrania.

Estas unidades rusas de Donbás se enfrentan a crecientes problemas de moral, de reemplazo de personal - reservistas y extranjeros - no solamente por las bajas que han sufrido sino también por la calidad y capacidad de combate de las unidades que se incorporan, aparte de una reestructuración y redespliegue de las propias unidades operativas después de haber recibido continuos ataques con sus correspondientes efectos de destrucción procedentes de las fuerzas militares ucranianas.

Por otra parte, el reemplazo o sustitución de material, de equipo y del consiguiente abastecimiento, también supone un problema para las fuerzas militares rusas ya que, con independencia de las grandes dificultades logísticas debido a las grandes distancias a recorrer a lo que se une el mal estado de las comunicaciones y del terreno en general - ya hemos hablado de la rasputsia -, la necesaria cohesión e inter operatividad entre unidades necesita un mínimo tiempo.

En el eje complementario del Sur, los defensores ucranianos de Mariúpol han resistido mucho más de lo que se esperaba de ellos. Siguen manteniendo la ciudad con enormes sacrificios y con una fuerza de voluntad férrea y casi inhumana. Con mucha probabilidad, el tiempo que dure el asedio a Mariúpol constituirá un indicador clave para señalar la posible dirección y duración de la guerra.

No se debe olvidar la posibilidad de que las fuerzas rusas que avanzan desde Izyum a través de Sloyyansk puedan envolver a parte de las fuerzas ucranianas desplegadas al este del rio Dnieper, particularmente en Donbás. El resultado de estos previsibles combates puede suponer otro sustancial y definitivo indicador de la evolución de la guerra.

Varios militares en la región de Donbas. / Afp

XI

1 de abril de 2022

Operaciones previstas ante las negociaciones

A pesar de la declaración de Putin de que las fuerzas militares rusas se iban a retirar de Kiev y de Jarkov ya que iban a centrar sus esfuerzos en los ataques dirigidos a lograr el total del territorio de las dos regiones de Donbás, lo cierto es que las fuerzas rusas se mantienen en sus posiciones avanzadas defendiéndose de los contraataques de las fuerzas militares ucranianas al mismo tiempo que tanto Kiev como Jarkov y Chernigov siguen siendo bombardeadas.

Según fuentes de inteligencia occidentales, las fuerzas rusas no se están retirando del Norte y Noreste de Ucrania. En realidad, las fuerzas militares rusas se están reagrupando, reabasteciendo y reforzando su ofensiva en la región de Donbás. Probablemente, las unidades rusas se están redesplegando buscando nuevos ejes de ataque integrados en la nueva ofensiva operacional que está contemplando realizar el mando ruso. Otra cosa es que lo pueda conseguir.

En esta etapa de la guerra, Rusia no tiene claramente una posición de fuerza sustentada en bazas que le puedan proporcionar una clara ventaja a la hora de las negociaciones de paz que se efectúen, una vez declarado el alto el fuego. A estas alturas, la mejor baza la tiene en la conquista, cuando se consolide, del corredor terrestre paralelo a la costa del mar de Azov que puede negarle a Ucrania el acceso a la costa de dicho mar y que crearía un gran problema económico y de seguridad al gobierno de Kiev.

Con mucha probabilidad, en el objetivo previsto de conquistar Kiev, las fuerzas militares rusas se mantendrán desplegadas amenazando la capital, mientras que la estrategia operacional prioritaria para Moscú pudiera ser avanzar en el Sur para dominar completamente el citado corredor terrestre ucraniano desde territorio ruso hasta la península de Crimea, para lo cual sería preciso la rendición total de Mariúpol y conseguir ocupar totalmente las dos repúblicas autónomas de Lugansk y de Donetszk que integran Donbás.

Todo ello dependerá mucho de la resistencia que ofrezcan de las fuerzas militares ucranianas apoyadas por inteligencia y por armamento y equipo de los países occidentales, especialmente europeos y norteamericanos. Sus contraataques, emboscadas, actuación con drones de procedencia turca o misiles contracarro de origen occidental, han producido y están produciendo graves daños al ejército ruso.

X

30 de marzo de 2022

Ante posibles operaciones militares rusas

A los 33 días de iniciada la guerra, la progresión en los cuatro ejes estratégicos de ataque rusos ha sido muy desigual. Así como en los ejes del Norte y del Noreste, en dirección a Kiev y Jarkov, respectivamente, no se han conseguido resultados decisivos, y en el eje del Este desde Donbás hacia el rio Dnieper solo se ha logrado avanzar algunos kilómetros, en el eje del Sur que cabalga sobre el corredor terrestre entre Donestz y Crimea, paralelo al mar de Azov, si se ha alcanzado Crimea al mismo tiempo que algunas unidades avanzan hacia el norte y hacia el Oeste de dicha península.

Llegados a este punto, ¿podemos decir que la ofensiva rusa está alcanzando sus objetivos previstos, teniendo en cuenta no solo el estancamiento observado en la progresión de los tres primeros ejes citados sino también los problemas logísticos de abastecimiento y de alargamiento de las cadenas de suministro así como el deterioro del material y equipo y el mal estado de las vías de comunicación junto a las extremas condiciones del suelo ucraniano impracticable a causa de la rasputsia, el mar de lodo?.

Los continuos esfuerzos para sustituir las pérdidas de unidades de combate que se han producido en las fuerzas militares rusas que están operando en el área de Kiev y Chernobil no parece que estén en condiciones de capacitar a dichas fuerzas para realizar una nueva ofensiva con altas posibilidades de tener éxito en el próximo futuro.

En el otro lado, las fuerzas ucranianas continúan ejecutando contraataques limitados en varias localidades, reconquistando territorios al este de Kiev, en Sumy y alrededor de Jarkov. Es decir, ante esta situación operacional, es probable que las fuerzas ucranianas sean capaces de seguir realizar contraataques reconquistando el terreno perdido y desorganizar los esfuerzos rusos para reiniciar operaciones ofensivas principales.

En concreto, existen dudas razonables de que las Fuerzas Armadas estén preparadas y capacitadas para lleva a cabo una gran operación ofensiva con el objeto de conquistar Kiev, la capital del país, al mismo tiempo que penetran a lo largo del Dnieper, hacia Poltava, Dnipro y Zaporiyia y envuelven a las fuerzas ucranianas desplegadas al Este de dicho rio. En este momento, Rusia no lo tiene nada fácil.

El ejército ruso bombardeó un centro comercial en Kiev. / efe

IX

28 de marzo de 2022

Los cuestionados refuerzos militares rusos en personal

A pesar de que, el viernes pasado, el Ministerio de Defensa ruso anunció que había cumplido los objetivos de la primera etapa de la operación militar especial y que, a partir de entonces, se centraría en asegurar la región de Donbás - todo esto hay que ponerlo en cuestión, dada la enorme cantidad de desinformación que esté utilizando el Kremlin -, lo cierto es que el ejército ruso lleva varios días parado ante determinadas ciudades, salvo algunas excepciones, y está esperando la llegada de refuerzos tanto en armamento como en material y, especialmente de personal experimentado, para continuar con su ofensiva.

Todo parece indicar que dicho anuncio constituye una estratagema de distracción ya que, la lógica operacional demanda que cuando hay una falta de avances sustanciales de una campaña en el teatro de operaciones, es preciso reagruparse, analizar la situación y establecer, en su caso, un nuevo despliegue para continuar con la ofensiva, incluso algunas veces cambiando los objetivos de las previsiones iniciales o reorientando la estrategia militar.

De hecho, y para ratificar la desinformación citada, apenas 24 horas después del anuncio que se dio a conocer el día 25, las fuerzas militares rusas siguieron atacando la ciudad de Chernigov, al noreste del país, y lejos de Donbás, al mismo tiempo que se lanzaban misiles contra los alrededores de Leópolis, ciudad situada al oeste del país, a unos 70 Kilómetros de la frontera con un país europeo y principal vía de salida de los refugiados hacia Polonia.

Resulta muy significativo el origen del personal que integra el contingente de refuerzos que se ha anunciado. Desde personal procedente de las Fuerzas Armadas rusas hasta mercenarios sirios que ha enviado Basar el Asar, pasando por tropas llegadas de despliegue rusos en Armenia, en Kazajistán, en Abjasia, en Osetia del Sur, efectivos bielorrusos o mercenarios libios.

¿Dónde están los integrantes de los 325.000 efectivos de las fuerzas terrestres de que dispone Rusia? - según Military Balance 2020 -. Se dice que son muy jóvenes, que no se quiere ver sufrir a las madres rusas o que no disponen de una preparación adecuada, pero la verdad es que todo ello está originando unas razonables dudas sobre la capacidad operativa del Ejército ruso.

VIII

25 de marzo de 2022

La estrategia militar ucraniana

Ante la invasión rusa del pasado 24 de febrero, las Fuerzas Armadas ucranianas han demostrado su extraordinaria capacidad para hacer frente a unas fuerzas militares rusas muy superiores mediante operaciones tipo guerrilla mezcladas con reacciones convencionales avaladas por una preparación y adiestramiento notables que han recibido de instructores occidentales. Hay que destacar la magnífica y ejemplar voluntad y preparación para el combate del militar ucraniano.

De acuerdo con la directiva política de defender el territorio ucraniano, la estrategia militar ucraniana, apoyada por una buena inteligencia occidental, se ha diseñado tomando como centro de gravedad la defensa de puntos críticos para mantener el funcionamiento de las instituciones estatales impidiendo que se destruyera el sistema de mando y control del Gobierno así como defender y garantizar las más importantes zonas estratégicas del país. Una de las decisiones más importantes ha sido el nombramiento de un comandante militar particular para la defensa a toda costa de Kiev,

En el nivel operacional y táctico, la acción de las fuerzas militares ucranianas ha estado centrada en impedir la progresión de los ejes de ataque rusos mediante la realización de contraataques y emboscadas utilizando la sorpresa en todo momento, sin enfrentamientos directos en campo abierto, con un empleo decisivo de drones, misiles Javelin y sistemas de defensa contra medios acorazados y mecanizados y contra los sistemas de defensa antiaérea rusos, al mismo tiempo que destruía los puentes de las vías principales de penetración de las fuerzas invasoras.

En el combate urbano ha sido otro de los escenarios donde el militar ucraniano ha dado ejemplares muestras de un gran espíritu combativo estableciendo una amplia red de obstáculos de todo tipo en las calles, excavando trincheras en zonas críticas de las ciudades defendidas tanto con armamento individual como colectivo.

Otros elementos importantes, merecedores de resaltar, han sido las operaciones encaminadas a romper la cadena logística en puntos sensibles y poco protegidos de las vías de comunicación del país, al objeto de impedir la llegada de los suministros a las unidades combatientes, especialmente los relacionados con los carburantes - gran consumo de los medios acorazados y mecanizados -, con las municiones, con la alimentación o con material sanitario.

VII

23 de marzo de 2022

Cuestionando el nivel estratégico-operacional

Durante estos últimos días, las fuerzas rusas no han conseguido progresos territoriales significativos en tanto que las fuerzas ucranianas han estado realizando contraataques locales al noroeste de Kiev y en las cercanías de Mykolayiv. Sin embargo, Rusia está bombardeando con artillería y misiles de largo alcance las ciudades más importantes intentando obligarlas a que se rindan. No será fácil que las ciudades se rindan de esa manera.

En otras partes del teatro de la guerra, mientras fuerzas ucranianas han repelido varios asaltos de fuerzas rusas en los oblast de Donetsk y Lugansk, fuerzas rusas continúan haciendo un progreso lento pero constante en el asedio a la ciudad de Mariúpol. Da la impresión de que Rusia está teniendo problemas en el nivel operacional ya sea en cuanto a que no dispone del material y armamento suficiente o ya sea porque necesita reponer medios de personal para la realización de la maniobra necesaria en el campo de batalla.

Pero también existen otros factores a tener en cuenta. Una de las carencias que se aprecia en la estrategia establecida por el Kremlin es la falta de coordinación que se distingue entre los 4 ejes de ataque ya citados en anteriores artículos. Esta falta de coordinación se manifiesta en dos aspectos del nivel operacional. Por un lado, en la maniobra operacional, materializada en la falta de apoyo, colaboración y enlace entre los mencionados ejes de ataque, muy distanciados entre sí, dando la imagen de que cada uno es totalmente independiente.

Por otro lado, en la maniobra logística, plasmada, por una parte, en la enorme distancia de la cadena logística existente entre las unidades logísticas propiamente dichas, principalmente, de abastecimiento de carburantes, piezas de repuesto, alimentación y material sanitario, y las unidades de combate y, por otra parte, en el excesivo trayecto que hay entre los diferentes ejes logísticos de progresión que hacen muy difícil el apoyo mutuo.

En definitiva, un planteamiento erróneo en el nivel operacional puede haber sido, entre otras, una de las causas de que las fuerzas militares rusas no hayan alcanzado los objetivos previstos en el teatro de operaciones.

Una estatua de un guerrero en una barricada a las afueras de Kiev. / Efe

VI

21 de marzo de 2022

El dilema de la «guerra de desgaste»

No parece haber duda de que la previsión inicial de la estrategia militar rusa de realizar una guerra relámpago, con el propósito de tomar Kiev, la capital ucraniana, donde se halla el gobierno y las principales instituciones del Estado, como objetivo principal de la guerra, ha fracasado. Uno de los motivos principales de este fracaso ha sido un error de la inteligencia al no haber previsto ni la capacidad de resistencia del pueblo ucraniano ni el sentido patriótico derivado de la profunda identidad nacional que existe en el país.

Después de esta primera frustración, la estrategia rusa se orientó hacia el ataque a las ciudades que se encontraban en sus ejes de ataque iniciales llevando a cabo una política de tierra quemada, de destrucción y de terror tradicional basada en la experiencia militar rusa ya sea en la II Guerra Mundial o en las campañas que en la década de los 80 del siglo XX se desarrollaron en Afganistán. Esta política la sigue ejerciendo en estos momentos.

También es cierto que la progresión en los otros tres ejes de ataque que ya se han mencionado en artículos anteriores, han discurrido de manera muy desigual. En particular los logros que se están consiguiendo en el eje que avanza hacia Crimea y Odesa, han sido realmente significativos de tal manera que han conseguido convertirse en el esfuerzo principal de cara a proporcionar una imagen de éxito en contra de los fracasos que se ha sufrido en la progresión por los ejes de penetración del Norte en dirección a Kiev y Jarkov. También es verdad que el eje de ataque por la región del Donbás está alcanzando objetivos muy limitados.

Lo que se debe resaltar, en estos 26 días de guerra, es que ha comenzado una guerra de desgaste que afecta a los dos adversarios. Por un lado, se halla la capacidad de resistencia del pueblo ucraniano caracterizado por una sólida voluntad de defender a toda costa su territorio contando con el importante apoyo en armamento y material de los países occidentales.

Por otro lado, se encuentra la maltrecha situación económica rusa con un PIB semejante a Corea del Sur o a Italia, con una limitada capacidad de alimentar y mantener a sus fuerzas militares. ¿Quién aguantará más la resistencia ucraniana o la capacidad económica de Rusia? Ahí está el dilema.

Soldados extranjeros que se han alistado para luchar contras las tropas rusas en Leópolis. / Reuters

V

18 de marzo de 2022

Las equivocadas hipótesis estratégicas de Rusia

A la hora de establecer su estrategia militar, Rusia tomó como hipótesis de referencia su experiencia en la guerra de Georgia, en 2008, en la anexión de Crimea, en el año 2014, en el despliegue militar ruso en el Donbás a partir de 2014, así como su actuación en la guerra de Siria a lo largo de la segunda década de este siglo. En todos estos conflictos la reacción de Europa, de la OTAN, de Estados Unidos y de la comunidad internacional, en general, fue muy tibia, vacilante y complaciente.

Algo similar ocurrió cuando se hizo el estudio del enemigo y sus características en los citados acontecimientos. En ninguno de los cuatro conflictos existieron fuertes combates entre las fuerzas rusas y las de sus adversarios. En realidad, las operaciones rusas fueron relativamente sencillas con fuerzas adversarias de poca entidad, aparte de una alta superioridad rusa ya sea en cantidad o ya sea en calidad. Especialmente la baja moral y la resistencia de las fuerzas del adversario dio lugar a una estimación errónea de lo que podía hacer el pueblo ucraniano.

Por otra parte, en el análisis de la situación geopolítica regional e internacional, aparecían una serie de situaciones favorables que permitían a Rusia poder operar militarmente con cierta facilidad como puede ser la reciente salida de Afganistán que había dejado «tocado» a Estados Unidos, el BREXIT que había debilitado militarmente a la UE, el nuevo canciller de Alemania sin políticas aún definidas, las próximas elecciones en Francia, la división de la UE en temas tales como la inmigración o los gastos de defensa o las cuestionadas relaciones entre las dos orillas del Atlántico, a raíz del paso de Trump por la presidencia de Estados Unidos.

Como posteriormente se comprobó, todos estos planteamientos iniciales no respondieron a la realidad de la guerra en el teatro de operaciones ucraniano. La reacción unida de Europa, de la OTAN, de Estados Unidos contra Rusia, a la que se unió todo Occidente junto al rechazo de la mayoría de la comunidad internacional a la invasión rusa ha sido totalmente opuesta a los propósitos del Kremlin. Lo mismo ha ocurrido con el valor y patriotismo del pueblo ucraniano. Por todo ello, la guerra no está alcanzado los resultados previstos por Rusia.

Vista aérea de Mariúpol. / Efe

IV

16 de marzo de 2022

El sistemático ataque a las ciudades

En esta guerra se están utilizando operaciones militares similares a las efectuadas por las fuerzas armadas rusas, colaborando con las fuerzas militares de Bashar al.Asad, en la guerra de Siria. Me refiero al brutal y sangriento ataque, con los combates correspondientes, que sufrió la ciudad de Alepo quedando, al final, totalmente destrozada.

Pero si en Siria, el ataque a las ciudades fue más bien puntual, en Ucrania constituye una de las operaciones más comunes. En este vigésimo primer día de la guerra, al menos hay cinco ciudades sufriendo un embolsamiento militar pero sin ser conquistadas todavía. En el nordeste se encuentran rodeadas Jarkov, Chernigov, Konotop y Sumy mientras que en el Sur se halla sitiada Mariupol. Es verdad que Jarson al noroeste de Crimea ya ha sido tomada, pero Kiev, la capital y objetivo principal de la guerra, aún no ha sido rodeada como paso previo a la conquista.

Lo que si es cierto es que las fuerzas militares rusas están sufriendo un gran desgaste acompañado de una frustración en su empeño de tomar estas ciudades, por cierto, operaciones con una elevada tasa de mortandad, originada por las numerosas bajas que se producen en el combate urbano. No olvidemos que esta guerra reúne un alto componente emocional. Sin duda, las unidades utilizadas en estas operaciones están afectando negativamente a la masa de maniobra necesaria para conquistar otros objetivos del territorio ucraniano.

Como una derivada de este planteamiento estratégico se halla la lentitud en el avance de la campaña rusa por el teatro de operaciones de Crimea. Los numerosos días y la gran cantidad de unidades empeñadas en la toma de ciudades resta agilidad, velocidad de progresión y capacidad de maniobra a la totalidad de fuerzas rusa empleadas en este conflicto.

Posiblemente, mucho más eficiente hubiera sido rodear las ciudades y progresar rápidamente para ocupar los objetivos estratégicos más importantes del teatro de la guerra, entre los que se hallan los existentes a lo largo del rio Dnieper desde Kiev hasta Dnipro y Zaporayia, pasando por Poltava como maniobra más decisiva en el propósito de embolsar a las fuerzas ucranianas situadas al este de dicho rio, asegurando el Donbás.

Un vehículo ruso atacado por las fuerzas de Ucrania en Mariúpol. / Reuters

III

14 de marzo de 2022

Putin y el error de cálculo ruso

En este fin de semana las fuerzas rusas no han realizado operaciones ofensivas terrestres de calado ya que se han limitado a asegurar los avances que habían ya conseguido en la región del Donbás, reagrupando unidades de combate para próximos ataques al mismo tiempo que están reuniendo refuerzos para mejorar el apoyo logístico a las cuatro direcciones estratégicas de ataque que están llevando a cabo las fuerzas militares del país de los zares.

Cuando el objetivo fundamental de esta guerra en Ucrania es conquistar o dominar Kiev, la capital ucraniana, que es donde debe realizar el esfuerzo principal, no se entiende que se implique con tanta intensidad en los objetivos de los otros ejes estratégicos que son subsidiarios del primero citado. Da la impresión de que existe un desconcierto en la campaña que ahora están realizando las fuerzas militares rusas.

Los intentos de que Bielorrusia participe en la guerra, de que se incorporen a ella más mercenarios sirios o libios, recurrir a la retirada de tropas de sus despliegues en Armenia o Nagorno-Karabaj o sus ataques con misiles a ciudades del occidente ucraniano, provocando masacres con la pretensión de aterrorizar a los pueblos europeos utilizando la excusa de eliminar las armas que provienen de los aliados, constituye otro síntoma del desconcierto antes señalado.

Rusia tenía previsto entrar en Kiev en tres días. Es decir, la situación actual, a los 19 días de iniciada la guerra, sin haber entrado en la capital ucraniana, pudiera haber sido debida a un posible error de cálculo. Decía Sun Tzu que si los comandantes militares no saben anticipar con precisión cuanto puede durar una campaña, la lógica del arte de la guerra pone seriamente en duda que puedan alcanzar la victoria.

Con gran probabilidad, ha habido otros factores que no conocemos y que han contribuido a este primer error de cálculo. Lo que si es cierto es que la tradición nacional rusa no perdona los reveses militares. Todo ello incita a pensar que, en la actual guerra en Ucrania, Putin como líder del Estado, se juega mucho para dejar en el lugar que le corresponde a la tradición, la religión y la historia de la Santa Madre Rusia.

Ejercicios militares para civiles en Kiev. / Efe

II

11 de marzo de 2022

El «bastión imprevisto» de Kiev

Clausewitz, en su obra De la guerra, al tratar la naturaleza de la guerra, afirmaba que la guerra es un acto de fuerza para obligar al adversario al cumplimiento de nuestra voluntad. La fuerza, es decir, la fuerza física - continuaba el actor prusiano - es el medio, someter al enemigo a nuestra voluntad, es el fin.

Sin embargo, si en los inicios del siglo XIX la fuerza era prácticamente la potencia militar, hoy en día, en el espectro de la fuerza es preciso incluir no solo a los medios militares sino también a la tecnología, la economía, la industria, la cibernética en particular o la energía, entre otros elementos.

Y todo esto lo estamos viendo estos días en la guerra en Ucrania. Es verdad que Rusia está ganando batallas en el terreno militar, con muchas dificultades, algunas de ellas todavía cuestionadas, pero en otras dimensiones de la guerra como son la política, la diplomacia, la economía, los recursos financieros o la opinión pública la está perdiendo. Parece claro que empieza a percibirse un cambio sustancial en la naturaleza de la guerra.

Centrándonos en el campo militar, se parte de la base de que el teatro de operaciones en esta guerra en Ucrania es de una gran amplitud por lo que requiere una estrecha coordinación y control operativo entre los cuatro ejes de ataque del Norte, Nordeste, Este y Sur, que mencionábamos en nuestro anterior análisis. Al analizar la dirección y progresión de las fuerzas rusas en territorio ucraniano se comprueba que hay una falta de credibilidad y solidez en su planteamiento en cuanto a velocidad y coordinación de los esfuerzos.

La estrategia de atacar y dominar ciudades está fallando, por un error de planificación en el combate urbano, especialmente en Kiev, con un avance muy lento, descoordinado y orientando su atención en tomar los alrededores de la capital en lugar de centrarse en atacar directamente el centro y los órganos de gobierno del país ubicados en la capital.

En concreto, resulta cuanto menos cuestionable el avance ruso por el eje del Norte con gran número de medios acorazados y mecanizados y que lleven varios días moviéndose demasiado despacio, incluso parados, sin acabar de rodear y tomar la ciudad de Kiev. Precisamente el objetivo principal de la ofensiva rusa.

Miembros de las Fuerzas de Defensa Territorial de Ucrania apuntan con su rifle a un posible dron cerca de un edificio residencial. / Afp

I

9 de marzo de 2022

Los tres objetivos de la «operación especial»

De forma general, la estrategia militar rusa en esta guerra - Rusia sigue denominándola operación militar especial - tiene como finalidad conseguir tres objetivos: que el Gobierno ucraniano reconozca a la península de Crimea como rusa; que reconozca a las autodenominadas repúblicas populares de Donetsk y Lugansk como territorios independientes; y que incluya en su Constitución un estatus de «neutralidad» que le impida unirse a ningún bloque occidental, especialmente a la OTAN.

Teniendo en cuenta los citados objetivos a conseguir, las autoridades militares rusas plantearon una campaña de corta duración, tipo guerra relámpago (Blitzrieg), en la que establecieron cuatro principales ejes de ataque: en el Norte, desde territorio bielorruso, con el propósito de adueñarse de Kiev; en el Nordeste desde Jarkov y su entorno hacia el Oeste para rodear a Kiev; en el Este desde la región del Donbás - incluye los territrios de Donestk y Lugansk - ya controlada por separatistas prorrusos para dominar toda la región y en el Sur, tratando de controlar el corredor terrestre que corre paralelo al mar de Azov con la intención de enlazar el Donbás con la península de Crimea, sin descontar la posibilidad de llegar a Odesa.

A 15 días del comienzo de la guerra, la blitzrieg ha fracasado, al menos por dos importantes razones, por un lado, la feroz resistencia del pueblo ucraniano - los estrategas rusos esperaban que ocurriera como sucedió en la anexión de Crimea donde apenas hubo resistencia ucraniana - y, por otro, la existencia en este época del invierno de la llamada rasputitsa o «mar de lodo» que perjudica gravemente el avance de medios acorazados y mecanizados.

En el día de hoy, en un escenario de bombardeos letales rusos en varias ciudades, la situación en los cuatro ejes de ataque es la siguiente: en el Norte, se encuentran fuerzas rusas cerca de Kiev, en el Nordeste Jarkov se halla casi destruida y fuerzas rusas avanzan hacia el Dnieper; en el Este del país, el ejercito ucraniano mantiene posiciones y en el Sur, el eje que más ha avanzado, las fuerzas rusas ya han tomado la ciudad de Jarson y se preparan para atacar Odesa. Los objetivos previstos aún quedan muy lejos.