CC abre un debate político en «profundidad» antes del congreso

16/07/2019

El Comité Permanente intenta frenar el alcance de la crisis al mantener el cambio del liderazgo para la primavera de 2020. Algunos nacionalistas culpan a Clavijo y Barragán de la situación

El Comité Permanente de Coalición Canaria (CC) decidió ayer taponar la herida que se ha abierto en el seno de la federación después de perder sus bastiones institucionales y de la arremetida que ha propinado este fin de semana el expresidente, Paulino Rivero.

Los cambios en el liderazgo que parte de los nacionalistas reclaman no se van a adelantar en el calendario, como ha planteado la diputada nacional, Ana Oramas -faltó a la reunión de la Permanente-. Habrá que esperar a que se celebre el congreso ordinario de primavera del año próximo. Así lo dictó ayer el secretario general de CC, José Miguel Barragán, junto con el resto de los dirigentes de las organizaciones insulares, según coinciden varias fuentes consultadas, relacionadas con la Permanente.

No obstante, antes de la cita congresual habrá una convención en octubre. En ella se abrirá un debate político «en profundidad» sobre la situación en la que ha quedado Coalición Canaria y las estrategias a llevar a cabo para recuperar el poder perdido a nivel local, insular y autonómico. El objetivo es tratar de ir al congreso con algo del camino andado, ya sea en el plano ideológico, como en lo referido a los liderazgos.

Desde este punto de vista, militantes destacados de CC empiezan a verbalizar sus críticas sobre la estrategia que, según ellos, ha capitaneado el hasta hoy presidente en funciones del Gobierno autonómico Fernando Clavijo junto a la vicepresidenta segunda del Parlamento y diputada, Rosa Dávila. A ambos se les achaca haber «roto los puentes con el Partido Socialista», sobre todo ahora que los resultados electorales del 26 de mayo facilitaban una reconciliación.

Es ahí donde coinciden con algunas de las reflexiones vertidas por Rivero sobre el «arrinconamiento» al que ha sido sometida la federación nacionalista al insistir en el rechazo a investir a Pedro Sánchez como presidente.

Sin embargo, reconocen que esa aritmética parlamentaria favorable -PSC y CC suman la mayoría- fuera suficiente como para superar la «mala» relación que hay entre Sánchez y Clavijo, surgida tras la moción de censura que CC infligió a los socialistas en Granadilla de Abona.

Aquella operación fue dirigida directamente por Clavijo, con ayuda de Dávila y Carlos Alonso, justo los que el expresidente de CC, señala como los «responsables» de la debacle.

«Desde entonces, nos la juraron», cuentan en Coalición, comentario que es ratificado por unos cuantos del PSC. Recuerdan además como en aquel momento, Sánchez se hace con la Secretaría General del partido y el pacto de Gobierno se rompe dos meses después.

Sin embargo, otros nacionalistas no dudan en hacer pasar la factura de la histórica pérdida de poder a su máximo responsable y consejero en funciones de Presidencia, Justicia e Igualdad. Son los defensores de que Clavijo refuerce su papel y sustituya a José Miguel Barragán al frente de Coalición Canaria.