Los partidos abandonan la crispación sobre vertidos

10/02/2018

Acabada la presión de la opinión pública, los partidos presentes en el Parlamento aceptaron del Gobierno alentar la colaboración interadministrativa para solucionar el problema de los vertidos de aguas residuales al mar, a pesar de reconocer que la situación sigue siendo «alarmante».

Santa Cruz de Tenerife

La trifulca que rodeó la denuncia de los vertidos de aguas residuales al mar desapareció ayer del Parlamento de la misma manera que las cianobacterias que asomaron por el litoral el último verano.

La consejera de Política Territorial, Sostenibilidad y Seguridad del Gobierno autonómico, Nieves Lady Barreto, se dirigió a los diputados con el mismo mensaje que en su comparecencia ante el Pleno de septiembre de 2017. «Dejémonos de buscar culpables y vamos a buscar soluciones entre todos», dijo entonces; «es muy importante que arrimemos el hombro», insistió ayer en la comisión.

Desde que estallara la crisis por la cianobacterias, el Gobierno ha actualizado el censo de vertidos, sobre lo cual se volvió para llegar a la misma conclusión que hace cinco meses: «la situación es alarmante», como declaró Luz Reverón, la diputada del Partido Popular (PP) que promovió la comparecencia de Barreto.

La diputada del Partido Socialista Canario (PSC), Ventura Rodríguez, resaltó la existencia de 278 vertidos no autorizados, por lo que instó a tomar «medidas urgentes».

«Desde septiembre -contestó la consejera- estamos trabajando en un decreto que permitirá agilizar los trámites necesarios para obtener autorización en vertidos». Y, hasta que se pueda aprobar dicho decreto, «hemos ofrecido a cabildos, ayuntamientos y particulares asistencia técnica en la tramitación de esas autorizaciones», ahondó.

Sobre controles e inspecciones, que competen a la autoridad autonómica, Lady Barreto no habló nada. Sí lo hizo la diputada de Nueva Canarias (NC), Gladys Acuña que aprovechó la ocasión para calificar de «chiste» los datos sobre vertidos en lo que respecta a Lanzarote.

«Después de hacer el censo, hay que ponerse a trabajar», emplazó Acuña a la consejera. A su juicio, en dos frentes: «hay que acabar con la burocracia de las autorizaciones e incrementar las inspecciones», especialmente en las zonas de mayor afluencia turística.

El diputado de Podemos, Manuel Marrero, aseveró que «ustedes, con treinta años en el poder, no han dado con una solución responsable». Lamentó que importaran más las infraestructuras que las actuaciones medioambientales.

La diputada de Coalición Canaria (CC), Socorro Beato, insistió en la colaboración y responsabilidad de todas las administraciones. «Recojo el guante», respondió Reverón, a pesar de considerar que el número de vertidos no autorizados es «para echarse las manos a la cabeza».