La fórmula de Madrid sobre el uso del superávit enfada a los alcaldes

El vicepresidente de Fecam y regidor de Agüimes, Óscar Hernández, propondrá al órgano municipalista rechazar «de plano» el borrador de la ministra Montero para usar el superávit

B. Hernández
B. HERNÁNDEZ

Como «una tomadura de pelo al municipalismo de este país» calificó ayer el vicepresidente de la Federación Canaria de Municipios (Fecam) y alcalde de Agüimes, Óscar Hernández (NC), la propuesta del Ministerio de Hacienda para que los ayuntamientos puedan usar sus remanentes y su superávit.

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha presentado una proposición de pacto que permitirá a las entidades locales movilizar 5.000 millones de euros «para mejorar los servicios que prestan y colaborar en la tarea de reconstrucción del país tras la emergencia sanitaria».

Sin embargo, Hernández apunta que ni él «ni alcaldes de todos los colores políticos en las islas» ven «ninguna ventaja» a la iniciativa del Estado sino que, por el contrario han recibido con mucho «enfado» esta propuesta, por lo que la próxima semana planteará en el comité ejecutivo de Fecam «rechazar de plano» esta fórmula para usar sus ahorros.

Según la propuesta remitida por Hacienda a la Federación Española de Municipios y Provincias (Femp), a la que se ha llegado tras semanas de negociación, libera este dinero en dos tiempos: 2.000 millones este año y 3.000 millones en 2021, en torno a un 35% de los fondos aportados. Pero, tal como explica el vicepresidente de la Fecam, «las corporaciones locales primero le damos todos nuestros ahorros al Estado y ellos nos permiten gastar una parte, 5.000 millones, en dos años». El resto, señala, les será devuelto en diez años. Con este planteamiento, insiste el alcalde de Agüimes, «nos convertimos en prestamistas» de la administración general del Estado, lo que permite al Gobierno central «reequilibrar su deuda».

Además, apunta que aunque este dinero retorna a los ayuntamientos como gasto no financiero, «sólo podremos utilizarlo en áreas de gasto concretas que definirá el Ministerio de Hacienda». Critica por eso que los municipios no puedan hacer frente a sus necesidades «libremente con nuestros recursos». Los ayuntamientos podrán destinar este dinero a la agenda urbana y de movilidad sostenible (oferta de vivienda de alquiler o construcción de carriles bici), política de cuidados para personas mayores y dependientes, ayuda a domicilio y teleasistencia y cultura.

Los alcaldes llevan hablando de la necesidad de usar su superávit y remanentes de tesorería todo el mandato. En este tiempo, dice Óscar Hernández, habían obtenido el compromiso tanto del presidente del Gobierno como de la ministra de Hacienda de modificar la ley de estabilidad «y ahora se despachan con esta medida que supone», dice, «incumplir su compromiso con todos los municipios». A su juicio, esta fórmula «estaba en su cabeza desde el primer momento, que es quedarse con las perras de los ayuntamientos». Reitera el vicepresidente de Fecam que la propuesta de Madrid implica «que para permitirnos usar una parte de nuestros ahorros, tenemos que entregarles primero el 100%».

Entiende Hernández que la «única bondad» de esta medida es «que se haya planteado para que los ayuntamientos podamos utilizar los remanentes y superávit sin incurrir en inestabilidad presupuestaria al ingresarnos los recursos como gasto no financiero y lo podamos meter en el presupuesto para ejecutar», aunque critica que «en el importe y las áreas que Madrid decida».