Ángel Víctor Torres y José Manuel Albares en rueda de prensa. / EFE

Albares defiende que el acuerdo con Marruecos ya ha beneficiado a las islas

El ministro de Asuntos Exteriores asegura que ha ayudado a «desencallar» el conflicto del Sahara y a disminuir la inmigración

Ingrid Ortiz Viera
INGRID ORTIZ VIERA Las Palmas de Gran Canaria

Las explicaciones sobre el giro del Gobierno español respecto al conflicto del Sahara Occidental han llegado este miércoles de la mano del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, tras dos meses desde la conocida carta del presidente Pedro Sánchez a Rabat.

Defendió que Canarias ya ha visto los efectos positivos de ese acuerdo, por ejemplo, con el descenso de la inmigración. Si bien el ministro reconoce que el fenómeno no podrá nunca «llegar a cero», alude a una prolongada disminución de las llegadas que desde enero hasta abril suponen un 80% menos. Sin embargo, las cifras de Interior siguen indicando un 50% más con respecto al mismo periodo del año anterior.

«La hoja de ruta ha permitido que se reactive el grupo de trabajo con Marruecos, que los ministerios de ambos países hayan empezado a trabajar y los resultados se verán todavía más en los próximos meses», ha insistido.

No manifestó el ministro signos de contrariedad hacia la histórica posición en defensa del pueblo saharahui, que ha lanzado duras críticas a España por «evadir responsabilidades» y «legitimar» la soberanía marroquí.

«Es evidente que nunca podremos llegar un cierre total de las fronteras, pero la hoja de ruta trazada nos permite ver resultados»

Sobre este asunto, Albares solo garantizó que España no abandonaría su apoyo al territorio como principal donante dentro de la Unión Europea a los campos de refugiados saharahuis. «Hemos ayudado a desencallar un conflicto que ya dura medio siglo, en un momento especialmente idóneo, y siempre en el marco de las Naciones Unidas».

Por otro lado, el ministro aseguró que el acuerdo no solo permitirá gestionar el fenómeno migratorio, que ha saturado la capacidad del archipiélago en los últimos años, sino que también supone un «imperativo moral» para evitar que el Atlántico sea la tumba de miles de vidas humanas.

Albares aludió en este sentido a que la colaboración entre países permitirá intensificar la lucha contra las mafias, el control del yihadismo que impera en la zona del Sahel y atender a un África que se verá afectada especialmente por el encarecimiento de las materias primas. Un contexto que podría empujar a más personas a emigrar a Europa.

Las implicaciones del despliegue de la OTAN

El presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, se sumó a estas declaraciones reforzando el compromiso de las islas con la posición del Gobierno central, pese a las sonadas discrepancias en el Ejecutivo. El vicepresidente Román Rodríguez (Nueva Canarias) dejó claro tras la comparecencia que «no todas las organizaciones» defienden esa misma tesis.

Mención especial tuvo también el despliegue de la OTAN en el Flanco Sur y sus posibles implicaciones. Albares afirmó que esa presencia no es ofensiva sino que servirá para proteger a los estados miembros de cualquier tipo de amenaza, como se está haciendo en la vertiente del este.

«La amenaza no es la OTAN, es Putin», expresó Torres que, de nuevo, demostró apoyo «ante cualquier medida que sirva para preservar la seguridad las islas».

En este sentido, el Estado lleva meses trabajando en la preparación de la «histórica» cumbre prevista para finales de junio en Madrid, donde se sentarán las premisas que regirán la organización en la próxima década.

Además, Torres subrayó el beneficio de recuperar las relaciones comerciales con el país alauita y ha anunciado que prevé acordar a la vuelta del verano una fecha para la tradicional visita institucional a Rabat. Una delegación de empresas isleñas acompañarán al presidente no solo para estrechar lazos sino también para reanudar proyectos como el de la línea marítima entre Fuerteventura y Tarfaya.

Pendiente en el horizonte queda, por otro lado, la reunión bilateral para la delimitación de los espacios marítimos, aunque sí confirmaron tanto el presidente canario como el ministro que las islas estarían presentes.

Albares, que visita por primera vez Canarias, asegura que «no será la última». El ministro, además, estuvo durante la tarde en Casa África para un almuerzo con distintos dirigentes del país coincidiendo con el Día de África.