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Manolo Solo y Laia Manzanares en el parque donde transcurre la mayor parte de 'La desconocida'.
'La desconocida': El juego del pederasta y la adolescente

'La desconocida': El juego del pederasta y la adolescente

El carismático Manolo Solo brilla en una incómoda fábula moral basada en una obra teatral de Paco Bezerra sobre el ciberacoso a menores

Jueves, 8 de junio 2023, 14:00

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El dramaturgo Paco Bezerra estrenó en 2011 en el Teatro de la Abadía 'Grooming', una pieza que tomaba su nombre de la denominación del ciberacoso sexual a menores. José Luis Gómez se encargó de la dirección y Antonio de la Torre y Nausicaa Bonnín eran sus dos únicos protagonistas. Un hombre y una chica se conocen a través de internet y se citan en un parque de noche. Un encuentro lleno de excitación, identidades fingidas, manipulación y deseos oscuros. Más allá de denunciar los peligros de internet, la historia del pederasta y la adolescente hablaba de temas como la necesidad de escapar de nuestra realidad y de la perversión de la comunicación entre las personas. Bezerra dominaba la tensión a lo largo de los escasos 50 minutos que duraba la obra y sorprendía con inesperados giros de guion y una incorrección política muy poco acorde con los tiempos que vivimos.

Pablo Maqueda (Madrid, 1985) es un inquieto productor y director que en el documental 'Dear Werner' firmó una carta de amor al realizador Werner Herzog y al cine en general, entendido como una aventura vital. Su primer largometraje de ficción con una amplia distribución comercial, 'La desconocida', adapta la obra de Paco Bezerra, que también participa en el guion junto a Haizea G. Viana. El inmenso Manolo Solo y Laia Manzanares, una joven actriz vista en 'El reino' y 'Estoy vivo', protagonizan este tenso thriller que, a la manera de las viejas películas de William Castle, se publicita con advertencias al público para que no revele aspectos del argumento y haga spoilers que arruinen la experiencia. Son entrañables trucos de márketing como «no se permitirá la entrada a la sala de cine una vez comenzada la película» o «no desveles la trama ni los secretos de los personajes». «Y lo más importante», concluyen los carteles: «No confíes en los desconocidos».

Tráiler de 'La desconocida'.

Así que vamos a seguir las instrucciones de los publicistas de Filmax y a contar todo lo que se pueda de 'La desconocida' (estreno el 9 de junio), una incómoda cinta en el buen sentido, que no termina del todo de sacudirse el lastre teatral al estar ambientada casi en un único escenario, el parque en el que quedan los protagonistas, y hacer avanzar la acción a través de los diálogos.

Buena parte de culpa de la fuerza del filme corresponde al carisma en pantalla de Manolo Solo, capaz de teñir de un humor soterrado el personaje de un perverso. Este adulto que se hace pasar por un chaval en los chats se nos presenta con un punto de patetismo mientras se acicala en los primeros compases del metraje. A su humilde hogar, como anclado en los 80, se suma el canturreo de una canción de Julio Iglesias y un coche que está para el desguace. Parece un pobre hombre, pero cuando vemos cómo domina a su víctima, sometiéndola verbalmente, entendemos que también es peligroso.

Conductas ocultas

Cuando Maqueda vio 'Grooming' hace más de una década contempló a espectadores «en estado de shock» y quiso reproducir en el cine «la incomodidad y el desconcierto» de la obra. Como apunta Paco Bezerra, Premio Nacional de Literatura Dramática en 2009, «convivimos con personas que tienen conductas ocultas y que posiblemente se mueran sin haberlas compartido contigo». «No sabemos con quién estamos, ya no con quién te cruzas en un supermercado, tampoco con quién dormimos».

Laia Manzanares, una Alicia a punto de entrar en la madriguera del conejo.

La sombra de la astuta 'Hard Candy' se cierne sobre 'La desconocida'. En aquel thriller psicológico de 2005 dirigido por David Slade, una chica (Ellen Page) le proponía a un fotógrafo que había conocido en un chat (Patrick Wilson) que fueran a su casa. Una dura diatriba contra la pedofilia a la que recuerda la fábula moral de Pablo Maqueda, cuando empezamos a intuir que la atemorizada Carolina quizá no es tan inocente como aparenta. Llegado el momento, ¿quién es la víctima y quién el verdugo?

«Nos estamos acostumbrando a un tipo de cultura que nos da la razón a nivel moral, que justifica nuestras convicciones, pero el arte está para intentar desafiarlas», defiende el director. «La idea es que entres en una sala de cine y salgas pensando cosas que a lo mejor no habías pensado sobre ti mismo, tu familia o tu entorno».

'La desconocida' podría formar un bonito programa doble con otra película española sobre la abyección, 'Mantícora', de Carlos Vermut, aunque Maqueda se revela más juguetón que perverso, más trilero que mago. No siempre funcionan las referencias a 'Alicia en el país de las maravillas' y alguna carta se destapa demasiado pronto. Con todo, una propuesta arriesgada que se devora del tirón y que promete nuevas aventuras de un cineasta con personalidad.

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