La reivindicación caló

El Banco de España y el Gobierno han contactado con el jubilado que puso en marcha una campaña para exigir un mejor trato de las entidades financieras a los mayores. Actúan como si el problema fuera nuevo y movidos por el impacto mediático de la noticia cuando llevamos años de maltrato

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

La reivindicación del jubilado Carlos San Juan ha sido escuchada y tanto el Banco de España como el Ministerio de Economía se han puesto en contacto con él para formalizar una reunión y conocer las reivindicaciones de los mayores y la situación a la que se enfrentan cada vez que tienen que ir al banco y se topan con un cajero difícil de entender o les obligan a hacer toda la gestión de su dinero a través de la web, cuando carecen de los conocimientos. Hasta la ministra Nadia Calviño ha dado un toque a las entidades financieras.

Unas pocas semanas de ruido han bastado para que los organismos implicados en poner orden y restablecer la cordura actúen, pero a mí lo que me sigue resultando increíble es que ambos organismos se comporten como si la noticia les llegara de nuevos y no tuvieran ni idea del problema que sufren los mayores de este país con la mayoría de los trámites administrativos que tienen que hacer.

Según ha explicado Carlos San Juan, promotor de la iniciativa, el secretario general del Tesoro y Financiación Internacional, Carlos Cuerpo, que fue quien le contactó «le agradeció la iniciativa» como si no fuera conocedor de las cientos de quejas que cada año ponen ciudadanos mayores de este país ante el Banco de España, Consumo o las administraciones para quejarse de la deficiente atención quereciben y la exclusión que sufren al exigir que muchos trámites se realicen solo 'online'. Pero claro, el tema ahora es que todos los medios se han hecho eco de una queja que deja en evidencia la inacción del Gobierno para solventar un problema social grave y esto puede perjudicar la imagen.

Veremos en qué queda todo cuando el foco mediático de este asunto se desinfle y deje de ser noticia.