Cada vez más pobres

El ajuste de salarios que se hizo entre 2008 y 2015 para recuperar competitividad no se ha recuperado. Tras ello llegó la pandemia que ha supuesto un nuevo golpe a los bolsillos de los trabajadores

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

Entre los años 2008 y 2015 las dificultades económicas que atravesaba España se saldaron en parte vía salarios. Los sueldos de los trabajadores españoles se ajustaron de forma sustancial en un intento de que el país y las empresas recuperaran productividad y competitividad. Se logró y gracias a ello y a los sacrificios de trabajadores y empresas el país salió adelante y logró entrar en una nueva fase de recuperación.

Este logro se alcanzó en parte por la reforma laboral de 2012 del Gobierno del PP, que introdujo una flexibilidad clave para la pervivencia de las empresas y medidas como el fin de la ultraactividad de los convenios, que permitieron a las empresas recortar salarios para ajustar sus costes. En los años siguientes, entre 2016 y 2019, cuando la recuperación empezaba a coger fuerza se pusieron los salarios y los derechos de los trabajadores sobre la mesa de negociación, con el objetivo de recuperar parte de lo perdido. Iniciada la fase expansiva y, una vez que las empresas volvieron a los beneficios, era hora de que los trabajadores volvieran a niveles salariales anteriores. También había llegado el momento de retocar aspectos de la reforma laboral de 2012 que en época de bonanza perdían sentido. El PIB crecía fuerte y vigoroso y lo justo era que los salarios lo hicieran en la misma proporción. Sin embargo no se hizo. Según un informe de Eurostat, en 2009 los salarios pesaban el 65% del PIB español para representar en 2019 menos del 60%. Y entonces llegó la covid.

La pandemia ha supuesto un nuevo zarpazo para el bolsillo de los trabajadores españoles y canarios, que hoy son sin duda más pobres que en 2008. Algunos cobran menos y otros, cobrando lo mismo o incluso unos euros más, tienen menos capacidad de gasto que entonces debido al encarecimiento de los productos.

En una década en lugar de avanzar hacia sociedades más justas y equitativas, en España se agudiza la desigualdad.